Cuánto cuesta hacer un disco de manera independiente
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Cuánto cuesta hacer un disco de manera independiente

El momento en el que las corcheas tocadas con amigos deciden grabarse, entran en juego los valores del mercado. Los costos para conseguir un estudio, editar el disco y lograr la distribución. Mezcla, masterización y packaging.

20 de Mayo 2013




Un, do’, tre’, cuá. La mayoría de las canciones están escritas en la escala de Do. Algunos utilizan Do, Mi menor, Sol. Otros agregan alteraciones, como bemoles o sostenidos. Hay quienes sueñan con el amplificador enchufado e imaginan su propio disco. ¿Y por qué no? Si hace tiempo que los ensayos suenan bien; si el bajista, aquél entrañable amigo del secundario, ya cae en los tiempos; si hay un nombre pensado en los ratos de ocio que representa el proyecto; si se hacen presentaciones en bares, cumpleaños de 15 de primas y reuniones de amigos que terminan con vasos rotos al amanecer.

Las cuerdas ya vibran y el momento de maquinar el disco se está dando en ese instante. El más atento del grupo –el Paul McCartney, por decirle de alguna forma- levanta la cabeza y pregunta: “¿Cuánto sale ser la banda nueva?”. Ahí se comienza a tocar a otro ritmo: el de la industria independiente que genera discos hechos con sacrificio, guitarra usada comprada por Internet y púas que se pierden y se encuentran con total facilidad. Bandas que recién empiezan, otras que patean hace tiempo y otras que deciden trabajar por afuera de los grandes sellos, comparten este escenario. 

¿Probamos micrófonos? El primer paso para sacar un disco es grabarlo. Y para eso hace falta un estudio de grabación. Apertura.com se comunicó con Marcos Ilari, dueño de BrickLane Studio, quien contó que el valor de una hora de grabación está entre $ 200 y 300. También se puede alquilar la sala para una jornada –seis horas- que implica un valor de $ 600. La otra opción que manejan es el proyecto, es decir, cuando una banda no sólo quiere que grabar las canciones, sino también buscan ser producidos. “Un proyecto con 12 tracks, por ejemplo, sale $ 1800; porque son tres jornadas de estudio”, explicó Ilari, pero aclaró: “Tiene que ser una banda con los temas ya superpulidos”. Todas las opciones cuentan con un ingeniero de sonido al servicio de la banda.

También se ofrece el servicio de mezcla (hacer que todos los instrumentos suenen bien, ecualizar, sacar sonidos molestos), para lo cual se toma tiempo de la jornada. Allí, los músicos suelen participar con frases como “subile de acá, bajale los agudos”. La masterización, mientras tanto, cuesta $ 500 por track.

guitarra

Pentagrama de costos. La hora de estudio promedio los $ 200, mientras que 1000 discos terminados pueden llegar a costar $ 5800. Foto Immortal9000 - Fotolia.com


Un plus para los más experimentados es contar con la filmación de la grabación, que puede servirle a la banda como un videoclip de bajo costo (tiene un valor de $ 500 adicionales sobre la jornada). Quienes quieran, además, contar con un servicio de streaming en vivo durante la filmación, sólo tienen que pedirlo.

Desde la banda que idolatra a los Rolling Stone, hasta la pop-glam palermitana, pasando por la heavy metal que admira a V8, todos se dan lugar frente al micrófono y se van, tras una larga sesión, con sus temas cantados, grabados, mezclados y masterizados. ¿Y ahora qué?

El álbum no es blanco. Desde la Unión de Músicos Independientes (UMI) explicaron a Apertura.com que la fabricación profesional de un disco varía de acuerdo a la cantidad que se hagan. Así, 1000 discos terminados, que incluyen la clásica cajita de plástico y una lámina tríptica de cuatro colores y bajobandeja tienen un valor de $ 5800.

Mientras tanto, si en lugar de lámina tríptica se cuenta con un librito (álbum) de ocho páginas, el precio aproximado es de $ 6100. El precio se encarece y pasa a ser de $ 9000 si el packaging es un tríptico de cartón, con un álbum de ocho páginas y una cajita transparente. Los valores acercados por la UMI cuentan con un descuento en general del 15 por ciento, gracias a los acuerdos que logró con los fabricantes.

“A lo largo del tiempo se abarataron los costos, porque la revolución tecnológica permitió que con un sueldo se pueda tener una producción; otras veces llegó a tenerse que usar tres veces el salario”, detalló en diálogo con este medio Diego Boris, director de UMI.

Existen sellos independientes que producen a las bandas y que, a su vez, se encargan de la distribución del disco. Una de ellas es Vegan Records y su dueño es Alejandro Ruiz Díaz. “Funciono como sello, y mi trabajo como tal es editar las bandas que yo quiero, hacer la producción (el gasto del CD físico y la fabricación de las tapas) y aparte la distribución”, contó Ruiz Díaz.

Editar 500 discos con Vegan Records tiene un valor de $ 2800, a lo que hay que sumarle: un pago de $200 por única vez a Sadaic; y entre $ 1300 y 1400 si se cuenta con un álbum de ocho páginas y full color. “De buena calidad, nada trucho”, aclaró el dueño del sello, y quien en la actualidad tiene 50 discos lanzados.

Siempre yo te sigo a todas partes. El otro gran tema a considerar a la hora de hacer un disco de manera independiente es la distribución. Boris explicó que, en su momento, la cadena Musimundo era un gran aliado, ya que estaba en todo el país. “Si se lo vendías a Musimundo a $ 10, ellos lo vendían a $ 30. Uno ponía el precio que querías concesionar, y si se vendía te daban tu parte, si no te lo devolvían”, aseguró.

Desde el lado de Vegan Records, Ruiz Díaz afirmó que tras siete años de sello, “ya sé por dónde ir” y se maneja con entre 15 y 20 locales. “Si al tipo le interesa te compra; si no se lo dejás a consignación y ellos le agregan $ 10 al precio de tapa. Si no lo venden, te lo devuelven”, detalló y agregó: “Mínimamente le cobro el 20 por ciento de fabricación: si hacés 500 discos, le das 100 a la banda”.

El otro gran punto de venta son los recitales. Allí, la compra es uno a uno, sin intermediarios, y es el mejor lugar para que la banda venda sus discos. “La distribución a disquerías está complicada, porque cada vez hay menos. La mejor forma para vender son los shows”, detalló Boris, mientras que Ruiz Díaz afirmó: “En recitales es donde más se vende. Se compra a precio de feria. Pero hay pibes que no van a recitales y compran el disco en un local”.

Ya lo dijo el señor Luis Alberto Spinetta:

Si no canto lo que siento,
me voy a morir por dentro.
He de gritarle a los vientos hasta reventar,
aunque solo quede tiempo en mi lugar.

Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez....



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