Cómo se negoció la llegada del Lollapalooza a América latina
Negocios

Cómo se negoció la llegada del Lollapalooza a América latina

El chileno Sebastián Meza pasó de ser analista petrolero a producir eventos musicales cuando vio la oportunidad de importar uno de los festivales de música más populares de Estados Unidos. Por Carolina Potocar 08 de Octubre 2015




Trabajó dos años como analista en COPEC (Compañía de Petróleos de Chile), luego viajó un año por el continente asiático y a su vuelta se desempeñó un año en el sector del retail. Sin embargo, el olfato empresario del chileno Sebastián Meza lo hizo asociarse con algunos de sus compañeros de la secundaria para crear Lotus, una productora de eventos musicales que, con él como CEO, logró convencer al músico y empresario estadounidense Perry Farrell para traer el festival de música Lollapalooza a América Latina.

Como parte de la primera edición de adLIB!, evento que reunirá a personalidades de la industria del entretenimiento como ejecutivos del Museo Tate de Londres y el Festival Fringe de Edimburgo, Meza estará en Buenos Aires los próximos 19 y 20 de octubre para participar del encuentro en el Teatro Picadero. En una charla con Apertura.com antes de su llegada al país, el emprendedor contó cuáles fueron las claves para llevar al festival de su Chicago natal a Chile en 2011 y luego a distintos países de América latina.

Meza, a la izquierda, en la última edición del Lollapalooza Chicago. Crédito: Instagram


¿Cómo fue el proceso para conseguir que la marca replicara su evento en Santiago de Chile?

La verdad es que por parte del equipo estadounidense no tuvieron muchas dudas. La escena musical de Chile y por sobre todo la bonanza económica que estaba atravesando el país en los años del acuerdo, sumados a la buena relación entre Sebastián Navarra, uno de los socios de Lotus, y Perry Farrel, fueron factores determinantes. Además, vieron que nuestra empresa tenía capacidad de producir eventos de ese tipo y que el mercado estaba preparado, entonces dijeron “hagámoslo”.

¿Cómo se maneja la organización de cada edición año a año?

El trabajo es en conjunto, tanto en lo que respecta a bandas, como a escenarios, auspiciantes, y demás factores. Uno de los focos principales es buscar acuerdos con los auspiciantes a largo plazo, o por lo menos de 3 a 5 años. A partir de que la marca comenzó a expandirse a nivel regional con ediciones en Buenos Aires y San Pablo, se comenzó a trabajar en bloque para convocar bandas. Toma casi un año organizar una edición. Con el equipo de los Estados Unidos tenemos una muy buena sociedad y las ganancias operan en ese sentido.

¿Qué lugar tuvo Lotus en la gestión para los primeros festivales Lollapalooza en Buenos Aires y San Pablo?

Si bien económicamente no hay relación directa con las ediciones de la Argentina y Brasil, al ser el de Chile el primer festival de esta marca en realizarse en América del sur, Lotus hizo recomendaciones y le dio el voto de confianza a las productoras de los otros países. Activamos el momentum y le dimos al equipo de los Estados Unidos la seguridad para trabajar en la región. Al día de hoy, el festival cuenta también con ediciones en Bogotá y en Berlín.

¿Cuáles son las claves para detectar negocios exitosos en el exterior y saber cuáles funcionarán bien en la región?

Saber leer lo que está sucediendo en todos los ámbitos de la industria y por todos los medios posibles. Además, es clave leer correctamente la situación económica local de un país o ciudad, como sus niveles de desempleo, su tipo de cambio, su estabilidad económica, su PIB, su nivel de educación. Hay que estar constantemente conectado en industrias tan dinámicas.

El empresario sostiene que además de ser uno de los principales eventos que organiza la productora, el Lollapalooza tiene consecuencias sensibles en las ciudades en las que se desarrolla. “El año pasado hicimos un estudio sobre la repercusión económica del festival, y sólo en Santiago de Chile su impacto económico fue de U$S 32 millones, entre hoteles, recursos humanos o comercios cercanos que aumentan su actividad”, afirmó Meza.

A futuro, su productora Lotus –para la que comenzó a trabajar ayudando a gestionar el catering, entre otras tareas– planea seguir experimentando con otros eventos e ideas “importadas”. El 5 de diciembre estrenarán SonarSound, un festival de música electrónica originario de España. Y para las futuras ediciones del Lollapalooza, Meza y su equipo ya pusieron el foco en su próximo objetivo: “Cada edición buscamos generar nuevos espacios y aumentar nuestro público, y mientras más niños vengan, mejor; hoy en día nuestro público del futuro son los niños”.

En su edición 2015, la quinta en su historia, el Lollapalooza Chile convocó a más de 120 mil asistentes. La versión original del festival se realiza, con algunas interrupciones, desde 1991, siempre en la ciudad de Chicago. 
 



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas