Bill Gates:
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Bill Gates: "Google comenzó diciendo que haría un conjunto de cosas y luego cerró todo"

El co-fundador de Microsoft habla sobre erradicar la malaria, arreglar escuelas y por qué cree que el famoso buscador tiene las prioridades equivocadas en el mundo en desarrollo.

Por Brad Stone 01 de Noviembre 2013



Alejado del día a día de Microsoft y de los "pizarrones blancos", como él mismo les llama, Bill Gates dedica su tiempo y esfuerzo en los más necesitados. Con proyectos para el desarrollo de vacunas, cuenta que "es muy gráfico ver a niños con malaria".

Recientemente, tuiteó ese clip muy raro de FDR, empujado en su silla de ruedas, en 1944. ¿Por qué le pareció una imagen poderosa?
La erradicación de la polio es un esfuerzo maravilloso. Estamos juntando dinero para lograrlo en 2018. Cuando estos problemas dejan el mundo rico, están fuera de la vista y fuera de la mente. Y recordarle a la gente qué gran problema es y lo bien que respondieron otros –es el motivo por el que tenemos estas herramientas– ayuda a las personas, diciendo que puede ser la segunda enfermedad en ser erradicada.

¿Qué perspectivas hay para erradicar la polio y la malaria?
En polio, tenemos un plan muy concreto. Estamos juntando US$ 5500 millones (la Fundación Bill & Melinda Gates aportará US$ 1800 millones). Si logramos la credibilidad del éxito de la polio, podemos ser más articulados sobre los planes de eliminación de la malaria y el sarampión. La más grande sería malaria. Pero eso es una cosa de largo plazo, de toda la vida, no inminente.

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¿Puede compartir experiencias en sus viajes que lo hayan persuadido para gastar su tiempo y dinero en tratar de mejorar la salud mundial?
En el mundo rico, la muerte de un niño es muy rara. La idea de que hay lugares en el mundo donde un cuarto de los chicos mueren antes de cumplir cinco años es muy extraño y muy gráfico cuando uno va y ve a esos niños con malaria. Uno sale al terreno, que lo hago dos o tres veces al año, y habla con madres a las que se le murieron los hijos. A uno, siempre le recuerda que el mundo en el que vive no es el lugar promedio.

¿Cómo se mantiene optimista?
El porcentaje de niños que mueren, incluso, durante el tiempo desde que la fundación estuvo involucrada, pasó de alrededor de 9 por ciento –este es el promedio global– a debajo del 6. Entonces, al sacar nuevas vacunas, tuvimos más progresos en la última década que antes. Lo más maravilloso es que, en los ’60, un tercio del mundo era rico y dos tercios, muy pobre. Ahora, el bloque más grande de la población mundial es de clase media: Brasil, México, Tailandia, China. El tamaño del mundo muy pobre es mucho menor.

¿Ve una conexión directa entre la salud pública, la estabilidad política y el crecimiento económico?
En cada país que se movió al estatus de clase media, mejoró la salud dramáticamente, lo que recortó la tasa de mortalidad y, también, mejoró el pool de talento humano. Las intervenciones de salud y agricultura fueron entre 10 y 20 años antes de que salieran de la trampa de la pobreza.

Una convicción de Google es que llevar conectividad de Internet a los países menos desarrollados puede conducir a beneficios secundarios. Tiene el proyecto de flotar transmisores de banda ancha en globos. ¿Extender el acceso web puede ayudar a resolver problemas?
Cuando uno está muriendo de malaria, supongo que levantará la vista, verá el globo y no estoy seguro de cuánto puede ayudar. Cuando un chico tiene diarrea, no, no hay un sitio web que lo alivie. Soy un gran creyente de la revolución digital. Y conectar centros de cuidado de la salud primaria, escuelas, esas son cosas buenas. Pero no, eso no es para los países de ingresos realmente bajos, a menos que uno diga, directamente, que hará algo sobre la malaria. Google comenzó diciendo que haría un conjunto amplio de cosas. Contrató a Larry Brilliant y tuvo una publicidad fantástica. Y, luego, cerró todo. Ahora, sólo está haciendo lo central de ella. Bien. Pero los actores que sólo hacen lo central de su negocio no levantarán a los pobres.

Soy un gran creyente de la revolución digital.

La Fundación Gates fue criticada por ser tan grande que, de alguna manera, distorsiona la agenda, particularmente, en la educación superior. ¿Qué piensa del argumento de que usted y sus aliados no están siendo de-safiados porque todos están a la pesca de su generosidad?
Cuando va al terreno, sí tenemos un punto de vista, y que haya controversia es un síntoma. Afortunadamente, está lo que se llama el formato de las escuelas particulares subvencionadas, que dejan probar cosas nuevas. El sistema es bueno cerrando las que no funcionan y replicando las que sí. El gran actor es el Gobierno. Si alguien dice que alguien es demasiado grande, sería extraño señalarnos a nosotros.

¿Es optimista de que podremos reducir el cambio climático?
Cualquiera que diga que estamos cerca de la solución no está mirando los requerimientos de todo el sistema. Tengo inversiones en 20 compañías. Necesitamos cientos y cientos de empresas así, para que, en 20 años, realmente, comencemos a ver el cambio en la infraestructura energética.

Y, sin embargo, el sentimiento que prevalece en Silicon Valley parece negativo porque el primer grupo de compañías fracasó.
Algunas no tuvieron las contribuciones que hubieran hecho la gran diferencia. No podemos depender de lo pasajero en Silicon Valley. La facilidad con la que uno logra la adopción en IT te vuelve ingenuo cuando te mueves a otros sectores, incluyendo energía, sobre los ciclos de vida, confiabilidad, marco regulatorio.

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¿Qué es el triunfo para la Fundación Gates?
Si las tasas de mortalidad de los niños pobres bajan a las maravillosas tasas bajas de los niños ricos, eso sería un logro distintivo. En los Estados Unidos, si tenemos un sistema educativo donde el niño de la ciudad y el de los suburbios tengan oportunidades iguales, eso sería una enorme contribución.

¿Cómo compara los desafíos de la primera parte de su carrera -cambiar la forma en que trabajamos y vivimos, poniendo una PC en cada escritorio- con los desafíos de la segunda parte?
Me vi muy realizado en mis 20 y 30, siendo fanático de la magia del software. Lo que hago ahora es más parecido que lo que uno podría pensar, en términos de elegir personas para buscar una vacuna o descubrir cómo entregar las cosas en el terreno. No trabajo día y noche como en la primera etapa de Microsoft porque tengo una familia. Es un poco menos fanático.

¿Extraña tener un rol operativo, especialmente porque en algunos mercados Microsoft es el que lleva las de perder de nuevo?
No, la importancia de los acercamientos de software y digital es tal que hay mucha gente haciendo buenos trabajos, incluyendo Microsoft. Estoy comprometido un poco ahí, part-time. Estoy en la junta. Es un intercambio. Elegí enfocarme más tiempo en la fundación, para no tener tantas reuniones con pizarras blancas. Otros exitosos hombres de negocios orientan sus intereses extracurriculares en la exploración espacial.

¿Le interesa eso?
Todos tienen sus prioridades. En términos de mejorar el estado de la Humanidad, no veo una conexión directa. Es divertido porque uno manda cohetes al espacio. Pero no es un área en la que vaya a poner dinero.

Fotos: Agencia Bloomberg.



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