4 pasos para lograr lo que querés en una negociación
Negocios

4 pasos para lograr lo que querés en una negociación

Por Nico Iglesias 19 de Septiembre 2016

Sea en el ámbito personal o profesional, sea con tu jefe o con tu pareja, con tus hijos o con tus amigos, hay una actividad que hacemos todos los días: negociar.

Sin embargo, ¿cuánto tiempo invertís en entrenar y perfeccionar esta habilidad en tu vida? En esta nota, algunos pasos para ponerla en práctica:

 

1. La pregunta mágica.

Antes de entrar en cualquier tipo de negociación existe una pregunta correcta y una pregunta incorrecta que podés hacerte a vos mismo. Si querés preparar la negociación y salir triunfante, estos son los dos interrogantes en cuestión:

La pregunta correcta es “¿Qué puedo darle yo a la otra parte que sin correrme o quitarme de mi posición y deseo, resulte de gran valor para el/ella?”, mientras que la pregunta incorrecta es: “¿Qué puede darme la otra parte a mí?”.

Negociar no se trata de partir la diferencia. Negociar tiene que ver inicialmente con tener la información correcta respecto a qué necesita o quiere la otra parte y cuáles son tus deseos. Solo si tenés esa información podrás operar correctamente.

2. Comenzá pidiendo más de lo que deseas obtener.

Cuando abordes cualquier tipo de negociación recordá esta regla de oro: “Pedí siempre más de lo que creas que puedas obtener.”

Hacé esto por dos motivos:

1) Tal vez lo obtengas. Si lo intentás, te sorprenderás en saber todo lo que podemos conseguir tan solo si nos animamos a salir de nuestros viejos paradigmas o creencias limitantes y vencemos a la mente atreviéndonos a proponer cosas que estén por encima de nuestra creencias.

2) Te dará lugar para negociar. Si proponés algo por encima de lo que creés que podrías obtener, esto creará lugar para que la otra parte sienta que lo que vos poseés tiene más valor y luego de las “idas y vueltas” de la negociación terminarás probablemente en una mucho mejor posición que si solo pedís lo que creés justo.

3. Programá tu mente: tenés que estar dispuesto mentalmente a no obtener lo que deseás de la negociación.

Una de las fuerzas más poderosas para negociar es comenzar la negociación sabiendo que estás dispuesto a terminar la negociación sin conseguir lo que deseabas. Sí, ¡leíste bien! Salir de la negociación sin que tus términos y deseos sean alcanzados. Tenés que proyectar e integrar en tu mente esa sensación.

La base de toda negociación es la emoción. Quien controla su estado emocional controla la negociación.
La parte que detenta más poder en una negociación es aquella que tiene más opciones/alternativas. Por eso y si estás ciegamente “enamorado” u obstinado con lo que estás negociando y lo querés a cualquier precio, entonces estás en una posición desventajosa.

Por eso, siempre tenés que tener un plan B. Una alternativa a lo que estás queriendo para que en caso que falle la negociación inicial, no sientas que perdiste. Tenés que saber y tomar consciencia que no existe la única posición de trabajo, ni el único departamento, ni el único televisor, etc. Siempre hay otras oportunidades.

En el minuto que pasas la línea mental en la cual estás dispuesto a salir de la negociación sin obtener lo que querés, ganaste la negociación.

4. Felicitá a la otra parte.

Concluí siempre tus negociaciones felicitando a la otra parte. Nunca sabés cuándo podrás volver a encontrarla. Es fundamental que la otra parte sienta que también ha ganado. Qué ha hecho un buen trabajo negociando contigo y que está conforme con la negociación obtenida. Ambas partes deben sentir que han ganado.

Para finalizar, quisiera decir que negociar no significa que para que ganes tiene que perder necesariamente la otra parte. La mejor negociación de hecho es aquella en la que las dos partes ganan por igual.

Esta será tu principal misión si querés obtener una maestría negociando y dominar esta habilidad en tu vida.



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1 Comentario

Mario Rubios Reportar Responder

muy bueno

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