La argentina a la que dijeron que no tenía madera para dibujar y terminó ilustrando los libros de Harry Potter
Noticias

La argentina a la que dijeron que no tenía madera para dibujar y terminó ilustrando los libros de Harry Potter

Por Eugenia Iglesias 06 de Septiembre 2016

Dolores Avendaño estaba recién llegada a Buenos Aires, luego de años en Estados Unidos estudiando ilustración, cuando la editorial Salamandra le propuso hacer la tapa de un libro sobre un niño mago. Nunca imaginó que la historia de un chico huérfano con una cicatriz en la frente se convertiría en Harry Potter, el gran éxito de la literatura que dio un giro a su carrera como ilustradora.

Avendaño estudió diseño gráfico, pero su pasión por dibujar y crear mundos de fantasía la llevaron a la Rhode Island School of Design, a seguir una carrera que contaba con materias como “Cuentos de Hadas” en su plan de estudios. Aunque sus profesores le dijeron que no tenía madera para esta profesión, cuando terminó la universidad decidió ir a Nueva York a tocar puertas y consiguió su primer gran trabajo para la editorial William Morrow. 

Volvió al país, con un buen portfolio bajo el brazo, y tras un par de encargos pequeños, el destino la cruzó con el proyecto que le dio visibilidad y la consagró: “No fue suerte, una cosa así tan grande uno las llama. Yo trabajé muchísimo en mi primer libro, a la editorial le había gustado. Tuve una cuota de suerte pero también fue estar preparada y encontrarme en el lugar y el momento indicado”, cuenta Avendaño en diálogo con Apertura.com.

A los 30 años, la dibujante fanática de las aventuras decidió llevar adelante otra de sus pasiones: correr. Comenzó a entrenarse, pero las maratones le quedaron cortas. En el año 2003 se convirtió en la primer mujer argentina en participar de la Marathon des Sables, que desafía a los participantes a hacer 243 kilómetros en el desierto del Sahara. Al año siguiente corrió 160 kilómetros en los Himalayas en la India, y ganó.

Su historia como ilustradora y ultramaratonista hizo que hoy las empresas la convoquen para contar su experiencia y motivar. Estuvo presente la semana pasada en el evento Connecting Ideas, que organizó Vistage Argentina, donde relató su historia y habló de la importancia de creer para lograr. Explica que trata de aconsejar a empresarios en la toma de decisiones: “Las grandes elecciones siempre tienen algo de intuición y corazón, no son cien por ciento racionales. A veces es cierto que ‘el corazón tiene razones que la razón no entiende’. Les digo a los empresarios que escuchen ese sentimiento interno”, dice Avendaño.

“Dar lo mejor de vos no es lo mismo que ser el número uno. Cuando das tu máximo potencial, en cualquier disciplina, inspirás a los demás”,  agrega la ilustradora, y dice que es otro de los consejos que busca transmitir en las compañías. “Cuando corrí en los Himalayas mi meta no era ganar, y hoy soy consciente de que tengo que poner todo de mí en cada cosa que hago”, reflexiona.

La creadora de las portadas latinoamericanas del libro que marcó a una generación, asegura que cada vez que sale a dar una charla frente a empresarios siente tantos nervios como cuando se encontró sola en el Sahara a punto de atravesar 243 kilómetros. “Esa vez sentí mucho miedo, quería abandonar, y no tenía con quién hablar. Pero por suerte no había forma de salir de ahí y me quedé.  Fue maravilloso tener un objetivo tan grande y lograrlo”, concluye Avendaño.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Notas Relacionadas