La alumna que enamoró al publicista
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La alumna que enamoró al publicista

A los Gil-Dietrich, la publicidad los cruzó en la vida. Los secretos de una historia que lleva 20 años de amor.

Por Carla Quiroga 25 de Enero 2016

Alumna, profesor. Él toma lista, ella da el presente en un aula de la Universidad de Ciencias Empresariales (UCES). Así arrancó la historia de amor del publicista Pablo Gil y la emprendedora Lucila Dietrich. Para Pablo, el flechazo fue instantáneo: lo cautivaron los ojos verdes y la mirada de la alumna. Para Lucila, en cambio, no fue a primera vista pero, cuando finalizó la cursada, arrancó la historia de amor que lleva 20 años, cuatro de noviazgo y 16 de casados.

“Ella es mucho más estomacal y visceral, emocional, tiene un sexto sentido. Por eso me encanta consultarle”, analiza el publicista que, a mediados de 2011, dejó su puesto como director General Creativo en Grey para fundar su propia agencia, Coupé. Lucila fue clave en esa decisión. “Hay que acomodar los gastos, pero hacé lo que te haga feliz”, le aconsejó a su marido y padre de su hija Olivia. En los primeros tiempos, también trabajó para dietrich, el grupo empresario de la familia. Con el tiempo, definieron dejar de hacerlo. “Cuando la agencia estaba encaminada, preferimos no mezclar negocios con familia”, explica Pablo.

“Nos complementamos: él es más sereno para las decisiones y me da calma”, agrega Lucila, que hoy reparte su tiempo entre Mujeres al volante, una comunidad de mujeres en el mundo de la movilidad creada en 2009 y que reinventa de forma permanente.

 

 

A mediados de 2015, dejó el directorio del grupo familiar (continúa como accionista) para liderar el Consejo de familia, un órgano de gobierno en el que la familia accionista toma decisiones sobre aspectos de su relación con la empresa. Además, se ocupa del desarrollo de la tercera generación familiar. “Durante 20 años trabajé en temas operativos. Tuve, además de un aporte en la gestión de RR.HH., atención al cliente y comunicaciones, una gran contribución femenina, originada por mi papá, que fue muy innovador, tomando una mujer vendedora. Hoy hay una mecánica y el 50 por ciento del equipo comercial son mujeres. Además, hay integrantes femeninas en el servicio posventa y en puestos gerenciales y directivos”, agrega.  

Lograr el equilibrio entre las presiones laborales y familiares no parece un escollo para los Gil-Dietrich, pero reconocen haber atravesado situaciones complejas, como cuando buscaron su segundo hijo. Realizaron varios tratamientos in vitro en tres años. “Son procesos que pueden alejarte pero a nosotros nos fortaleció, y hoy podemos valorar todo lo que nos regaló la vida sin mirar lo que nos faltó”, analiza Lucila. “Eso es lo que me enseña la mirada de Luly: disfrutar de las pequeñas cosas de la vida”, finaliza, orgulloso, Pablo.

 

Nota publicada en el One shot del diario El Cronista, Mujeres que hacen.



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2 Comentarios

Jorge Gomez Reportar Responder

Grandes personas... los dos!

Tomás Wells Reportar Responder

Grosos!

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