El misterio de Jane Wallis Burrell, la primera agente de la CIA en morir en servicio
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El misterio de Jane Wallis Burrell, la primera agente de la CIA en morir en servicio

03 de Agosto 2016

El 6 de enero de 1948, un avión de Air France que había despegado de Bruselas se estrelló en las cercanías del aeropuerto de Le Bourget, cercano a París, accidente que dejó 15 víctimas fatales. Entre ellas estaba una mujer que, según la prensa, era oficinista o mensajera. Recientemente, la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (más conocida como CIA, por sus siglas en inglés) reveló que Jane Burrell no era una administrativa, sino su primera agente en morir en servicio.

Por esa época, en la que las mujeres en la CIA se dedicaban principalmente a tareas mecanográficas, Burrell ya era una oficial de contrainteligencia con una carrera en las agencias predecesoras de la CIA: la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), la Unidad de Servicios Estratégicos (SSU) y el Grupo de Inteligencia Central (CIG).

Nacida como Jane O’Neil Wallis en 1911 en Dubuque, Iowa, fue hija de padres literarios y la mayor de tres hermanos. Wallis logró entrar a los organismos de inteligencia de los Estados Unidos gracias a su capacidad intelectual combinada con su habilidad para hablar francés –la cual intensificó tras estudiar en la Universidad de la Sorbona, en París, y en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Después de graduarse, la difunta agente conoció a David Burrell, un graduado de Yale, y se casó con él. Fue luego de que Estados Unidos ingresara en la Segunda Guerra Mundial que él se unió a la Marina, y ella a la OSS, lo que la llevó a viajar a Inglaterra, Francia y Alemania por trabajo y separarse de su marido.

Aunque fue contratada como una mecanógrafa, la fallecida especialista en cultura francesa fue rápidamente ascendida; se desempeñó como analista, y aunque no se conoce mucho sobre sus movimientos, la CIA sostiene que participó de misiones como la de la invasión a Normandia. Incluso, la agencia asegura que los pocos documentos de la época que lograron sobrevivir indican que Wallis trabajaba identificando agentes enemigos, incluyendo asesinos y saboteadores.

Luego de que la OSS se disolviera en octubre de 1945, sólo algunos oficiales siguieron su trabajo en la SSU; Wallis fue una de ellos. Lo mismo sucedió cuando la SSU se transformó en el CIG.

Sobre la actividad de Wallis en la época de su muerte, la CIA no tiene registros. Hoy en día, su nombre no aparece en la Pared de la Memoria de la agencia, ya que su participación en una misión durante las semanas cercanas a su fallecimiento no está comprobada. Sin embargo, sus padres se encargaron de que los alumnos del Smith College, donde su hija había estudiado, pudieran tener acceso a una beca con el nombre de Wallis que les permitiera pasar un tiempo de sus estudios en Francia; beca que sigue vigente al día de la fecha. 



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