Cómo rechazar un puesto sin que le juegue en contra
Management

Cómo rechazar un puesto sin que le juegue en contra

Por Déborah de Urieta 27 de Julio 2016

Un ascenso parecería ser la mejor noticia para cualquier empleado.  Sin embargo, para muchos, la propuesta puede significar un dolor de cabeza. Cuestiones personales, sentirse poco preparado o porque el mismo resulte poco atractivo, son algunos de los motivos más mencionados. Rechazar un ascenso puede causar una impresión negativa entre los gerentes o en el departamento de Recursos Humanos. Pero, aceptarla, no siempre es la solución. Por eso, antes de dar una respuesta, lo ideal es hacerlo de forma planificada, para que lo que parecía una oportunidad, no se convierta en un estigma.

Miguel Terlizzi, director General de HuCap, describe que en una empresa, no aceptar un ascenso puede “ser motivo de descrédito” y que la persona sea señalada como “poco profesional, sin ambición o compromiso para con la organización”. De acuerdo a su experiencia, esto puede conllevar a que el crecimiento del colaborador quede condicionado. Estos temores hacen que muchos terminen aceptando la propuesta, como si fuera la mejor opción. Pero, según Terlizzi, puede generar “bajos rendimientos, pobres resultados y desvinculaciones”.

Gabriela Kyriazis, consultora Senior de Whalecom, comenta que esto suele ocurrir con personas que tengan perfil técnico que, tras años de experiencia, son promovidos a jefes o gerentes. Esto puede terminar en que la persona no quiera o no sepa cómo liderar un equipo.

Antes de que suceda, lo ideal es rechazar la oferta, pero rescatando sus aspectos positivos, es decir, “aquello que hace que sea atractiva y motivo de orgullo para quien la reciba”, como recomienda Leticia Turco Greco, directora de la consultora Felicis. Y remarca lo importante que es “resaltar la gratitud y honor que es haberla recibido, y explicar cuánto significa el hecho de que su dedicación sean tenidos en cuenta”.

Kyriazis sugiere: “debería enfocar positivamente su respuesta, reforzando cuáles son sus intereses y motivaciones más importantes de carrera y, de esa manera, argumentar que su negativa justamente responde a que no hay coincidencia entre lo que él tiene claro y desea, y la propuesta”. Y destaca algo fundamental: aclarar que es un “no” para ésa oferta, y así no limitar su crecimiento en la empresa.

Turco Greco retrata un caso que la tocó de cerca, pero prefiere no dar nombres. Fue en una compañía rentadora de autos de larga trayectoria. Luego de que se desvinculara el gerente comercial, se le ofrece el puesto a su asistente, por su buen desempeño. El dueño la cita personalmente en su despacho para hacerle la propuesta, pero la rechaza. Sus motivos: “Se casaba ese mismo año y no quería sobrecargarse con más horas de trabajo y responsabilidades”, recuerda Turco Greco, que amplía que el dueño, “lo tomó como un desprecio y cambió su apreciación personal, juzgándola como mediocre, conformista y cómoda”. A los pocos meses, en medio del clima negativo que se generó, renunció. 

Una respuesta posible, para Turco Greco, hubiera sido aclarar que, luego del casamiento, estaría disponible para la posición. “La clave es comunicar de manera efectiva y a tiempo a tu jefe tus deseos de desarrollo”, aconseja Gustavo Aguilera, gerente de Capital Humano de ManpowerGroup.

El desafío luego de declinar un ascenso es cómo postularse a futuras promociones. Para ello, la directora de Felicis recomienda presentar un plan de trabajo, y si es posible, no sólo a su jefe inmediato, sino también a otro referente de la compañía, que tenga peso. Y, por último, ser muy oportuno al momento de presentar el plan de trabajo para que se lo evalúe como una “solución o alivio” para la compañía, y no como “un beneficio personal”. 

 

Nota publicada en la edición 268 de la revista Apertura



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas