Cómo fidelizar a un freelance
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Cómo fidelizar a un freelance

Los controles laxos y la confianza mutua, aspectos claves para sacar el máximo provecho del vínculo. Otros consejos a tener en cuenta.

18 de Mayo 2016

Ya sea por una cuestión de costos o de idiosincrasia millennial, la contratación de freelancers se está convirtiendo en una práctica cada vez más normalizada dentro de grandes como pequeñas y medianas compañías. Sin embargo, el fenómeno representa, para las áreas de Recursos humanos, un desafío nuevo a la hora de sembrar y cosechar el commitment de sus empleados. 

A pesar de que la conexión permanente y en tiempo real y el acceso ilimitado a documentos alojados en servidores remotos pueden hacer que un freelancer ejecute su trabajo casi de la misma manera y con las mismas posibilidades que un empleado in house, la tarea de fidelizar a una persona que no pasa todos los días adonde suceden las cosas puede requerir de estrategias específicas. Al momento de retener este tipo de talento, de por sí independiente, Pablo Mato, Director para el Cono Sur de la consultora Meta 4, recomienda tener en cuenta estas políticas:

Objetivos en común. Es necesario tener en claro que el sentido de pertenencia deja de ser preponderante para alinear los objetivos entre la compañía y el trabajador freelance. A la hora de gestionar el compromiso pesan más otro tipo de aspectos subjetivos, como propósitos en común o beneficios mutuos. La compañía y el trabajador externo pueden tener un objetivo compartido que los comprometa y vuelva más dinámica, productiva y enriquecedora la relación.

Controles laxos. También es clave cerciorarse de que no exista un “poder de policía” sobre el trabajador freelance. Este tipo de profesionales hacen una apuesta por la independencia: son dueños de su tiempo y de su espacio. Trabajan a distancia, en función de objetivos, como prestadores de servicio. A su vez, los trabajadores saben que esa apuesta por mayores grados de libertad requiere un fuerte compromiso con el cliente: un trabajo mal hecho, entregado fuera de término o que no se ajuste a los parámetros convenidos puede implicar el fin de la relación laboral. Por eso, la confianza mutua adquiere un rol preponderante.

Recompensas. La conectividad permanente que requiere este tipo de relaciones laborales puede a la vez otorgar herramientas para retener el talento de los trabajadores externos. Un buen trabajo puede ser recomendado en redes sociales, por ejemplo. Esa difusión a la vista de todos es buena publicidad para el trabajador freelance y lo hará sentir valorado por la compañía. En cambio, es conveniente marcar aspectos negativos en privado, para no dañar la imagen pública del colaborador, mientras se le otorgan elementos para que mejore su desempeño en el futuro.

Relación de dependencia. Por último, puede que el trabajador freelance desee formar parte de la compañía. La eventual relación de dependencia se convertirá en un factor de retención de talento y de gestión de compromiso. Sin embargo, es importante que esa expectativa laboral pueda ser eventualmente satisfecha. Caso contrario, es conveniente dejar en claro que la empresa prefiere mantener la relación de forma externa. Otra vez: la confianza mutua es la clave de que este tipo de relaciones prosperen.

Para Mato, "los colaboradores freelance son más independientes y es necesario comprender esos grados de libertad mayores; pero es justamente esa autonomía la que los focaliza más hacia los resultados". Según el directivo, "un objetivo compartido con el que ambas partes se comprometan hará más fructífera la relación para unos y otros y la compañía podrá beneficiarse de este nuevo tipo de relaciones laborales más flexibles".



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