El desafío más difícil del Presidente

Por Carla Quiroga

Con el foco puesto en la gobernabilidad, Mauricio Macri cumple sus primeros 100 días en la presidencia entre aciertos y errores que toma como parte de un camino de aprendizaje. Enfocado en abrir el país al mundo, trabaja en migrar un modelo económico sustentado en el consumo a uno basado en la inversión. La "pelea" en el Congreso, su estrategia con los gobernadores, las internas que de a poco emergen en su mesa chica, el papel del Banco Central, el verdadero valor del dólar y el gran dilema de cómo lograr que la inflación pare su marcha en la segunda parte del año son algunos de los temas que desvelan al Presidente.

Trabaja a capa y espada con un ejército de asesores en comunicación que monitorean todo minuto a minuto, en la búsqueda de desmitificar que trabaja solo para la clase acomodada de la sociedad. Arrancó con medidas a favor del campo, se animó a beneficiar al sector minero, a la "volatilidad" del tipo de cambio y destapó la olla.

De a poco, y con algunos condicionantes con tinte social, está corrigiendo el desfasaje que significaba el retraso de las tarifas eléctricas y va por más. Se vienen subas en servicios como el agua y el gas. A lo que hay que sumarle el arrastre que generará el cierre de paritarias en la canasta básica, servicios, naftas, colegios y expensas, entre otros sectores que golpearán directamente al bolsillo de los argentinos que, de a poco, se acostumbran a vivir con menos.

Macri se ilusiona con que la economía atraviesa el pico de la inflación del año y, mientras se disputa internamente si el "gradualismo" le dará buenos resultados, busca convencer a los agentes económicos que dejen de negociar con los números del pasado. Pero lo cierto es que nadie da el brazo a torcer: los sindicatos se sientan a negociar sobre una base de 25 por ciento, las empresas remarcan per sé y su anhelo de cerrar el año con una inflación de entre 20 y 25 por ciento se disipa. Las consultoras económicas anticipan una inflación por encima del 35 por ciento en el 2016. La buena noticia es que la casi inminente salida del país del default apaciguará las aguas para la segunda parte del año, en la que en la Rosada esperan una inflación mensual que no supere el 2 por ciento. Sin embargo, el cuco heredado que representa el déficit fiscal, que superó al 6 por ciento del PBI, es otro de los talones de Aquiles del Gobierno, que aún no dio pautas de cómo lo reducirá. Y cómo si fuera poco, los embates de afuera avanzan con un Brasil, principal socio comercial que estalla.

En fin, los retos se multiplican y ponen sobre la mesa, una vez más en la historia de la Argentina, la disyuntiva de quién manda: la política por sobre la economía o la economía sobre la política. Por ahora, y a 100 días de su mandato, Macri está sorteando las pruebas de su capacidad de gobernabilidad, lo que no es poca cosa.

El tiempo dirá cómo sigue la película y si finalmente se convertirá en el Presidente que habrá logrado el desafío más difícil: que el mundo y los propios argentinos crean en el potencial del país.

Los viajes de Macri como presidente

Los dolores de cabeza de Macri

Las promesas cumplidas

La agenda internacional que viene

Créditos

Textos, mapas, imágenes y líneas de tiempo: Joaquín Garau, Carolina Potocar y Lucila Lopardo
Producción: Felix Ramallo


Copyright: Apertura Design: HTML5UP