Sandra Mihanovich: “Me gustaría que la gestión k fuera más transparente”
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Sandra Mihanovich: “Me gustaría que la gestión k fuera más transparente”

Con una carrera intachable como cantante, es también una de las artistas populares más queridas del ambiente. Mientras sigue de gira con Vuelvo a estar con vos, el disco que acaba de ganar el Premio Gardel como Mejor Álbum de Artista Romántico/ Melódico, reflexiona sobre las luces y sombras del actual modelo.

Por Alejandra Canosa 17 de Septiembre 2013




Si hay alguien que sabe “honrar la vida” como dice la canción de Eladia Blázquez, es la cantante Sandra Mihanovich, quien hace un año tuvo un acto de bondad y amor cuando decidió donarle su riñón izquierdo a su ahijada Sonsoles, hija de su pareja María Paz Novaro Hueyo, con quien comparte la vida desde hace algunos años. De un día para el otro, los medios se hicieron eco de la noticia y, tratándose de un personaje famoso, la gente prestó mas atención: “No imaginé tantas demostraciones de afecto. Me sentí bien tratada, cuidada, todo el mundo habló del gesto de amor”, evoca. Su actitud reavivó la esperanza de muchos que esperan un órgano que tarda en llegar y concientizó a otros tantos a convertirse en donantes. “Es muy importante dar un órgano que esté en condiciones. Y, como dije cuando salí de la intervención, cuando das, recibís el doble”, afirma con un dejo de esperanza y de buena energía que contagia.

SANDRA IMG MOD MODMihanovich canta desde los cuatro años (a los 11 ya tocaba la guitarra). Heredó de su abuelo, empresario naviero croata, la pasión por el rock, el pop, las baladas y el jazz. La música es un gen de la familia: para los Mihanovich, cantar es lo más natural del mundo porque tiene conexión directa con la emoción. Comenzó su carrera en 1977 con el disco Pienso en vos y recorrió el país de punta a punta. En 1981 grabó Puerto Pollensa y en 1982 se presentó en el Estadio Obras ante 10 mil personas. Desde ahí, nunca mas paró. Y aprendió que “no hay cosa más linda y más sana que cada quien haga lo que le da la gana”.

Por eso, ahora se predispone a conversar con Clase Ejecutiva como si lo hiciera en rueda de amigos, al mismo tiempo que, mientras degusta un rico café en jarrito, agrega que “tomo mate amargo, de vez en cuando café con leche y, a la hora de las comidas, carnes, asaditos, pescados, sushi y comida mexicana. Como verás, no me privo de nada”. Orgullosa de su tierra, agrega que “me fascinan los símbolos gauchos, como la cruz pampa, las casas de campo, las cosas rústicas y el olor a madera”. Con más de 50 años vividos y varios sellos en su documento de identidad que son la huella de las veces que ha votado, da pie para hablar de las recientes elecciones primarias abiertas y simultáneas.

¿Qué le genera como ciudadana el acto de ir a votar?
En principio, votar me da mucha alegría, muchísima satisfacción. Es algo que debemos valorar porque estuvimos privados del voto durante mucho tiempo. Y es un festejo: es ejercer nuestras responsabilidades de ciudadanos. Muchas veces pecamos de no hacernos cargo de lo que nos corresponde. Y no es solamente tirar piedras: está bueno ocuparse y formar parte. El acto ciudadano de votar me parece extraordinario y digno de que sea algo que nos provoque alegría.

Las últimas semanas los candidatos políticos nos aturdieron con un varieté de spots publicitarios. ¿Cree que los políticos se equivocan a la hora de hacer campaña?
Creo que se repiten mucho y se contradicen, aunque no le doy mucha bolilla a los spots de campaña porque son gestos publicitarios, y la publicidad de cualquier clase puede ser engañosa. Una cosa es promocionarse y otra muy distinta es publicitarse. Pero no me llama mucho la atención y lo veo como parte de las circunstancias. Me parecería mucho mas útil observar un poco más las acciones que han tenido tipos que están hace tiempo, y evaluar cómo ha sido su desempeño. Si querés ser senador o diputado y vas al 35 % de las sesiones del Congreso, digamos que ya generás un conflicto.

¿Cómo te impactó que, de la noche a la mañana, Buenos Aires se viera empapelada con enormes afiches con la foto de Cristina, el papa y Martín Insaurralde? ¿Fue premeditado o solo un gesto de cortesía?
Insisto en que es más de lo mismo: tiene que ver con una campaña publicitaria y nada más. Entiendo que, dadas las circunstancias, quisieron aprovechar que el papa haya estado en Brasil y los haya recibido. En todas las campañas pasa lo mismo, no es exclusividad del Gobierno nacional, ni del de la ciudad ni del provincial: todos aprovechan cualquier elemento que encuentran para poder publicitarse, y hay que tomarlo con pinzas.

Hablando del papa, en el marco de la Jornadas Mundiales de la Juventud en Río, expresó que, si bien no juzga a los homosexuales, no está de acuerdo con el lobby gay...
Por suerte, este papa está empezando a actualizar un poco la imagen de la Iglesia, lo cual está buenísimo, mas allá de que los cambios serán graduales y lentos porque hace siglos que se viene haciendo lo mismo. Bergoglio es un hombre que está teniendo muchos gestos hiperpositivos y tiene toda la intención de cambiar una institución muy desactualizada, desechando la hipocresía. Da la cara, no se esconde, y eso está bueno.

Si de buenos gestos se trata, no quiero pasar por alto consultarla por su estado de salud y el de su ahijada Sonsoles, a un año del transplante...
¡Gracias! Estoy fantástica, súper bien físicamente, tomo dos litros y medio de agua por día, no necesito tomar medicación ni he tenido que modificar mi vida en ningún sentido. Y por suerte mi ahijada ahora disfruta plenamente de su familia, algo que me llena de felicidad. Cuando mi madre (Mónica Cáhen D’Anvers) se enteró, me dijo que ella hubiera hecho lo mismo, me alentó para que le diera para adelante.


Por suerte, este papa está empezando a actualizar un poco la imagen de la Iglesia, lo cual está buenísimo.
 

¿Cree que mucha gente todavía no se decidió a ser donante de órganos porque, en un punto, es hablar de la muerte?
Sí, claro que es así. Por eso está bueno que se hable, que la gente se informe... Pensá que el 90 % de los trasplantes no se concretan porque las familias se niegan. No tiene que ver con el miedo, sino con decisiones no tomadas a tiempo. La negativa en el momento trágico y tristísimo de la pérdida de un ser querido hace que, si no lo pensaste antes, te agarre desprevenido.

¿Quizás sería bueno pensar que no sólo podemos donar sino también recibir, verdad?
Absolutamente. Quizás mucho más probablemente podamos ser receptores. Y atención con esto, porque nos puede tocar. Cuando salí del sanatorio sentí que, cuando uno da, recibe el doble, y lo compruebo todos los días.

Con el valor que tiene la vida, ¿hay derecho a que un motorman maneje una formación dormido y ponga en riesgo la vida de miles de personas que no tienen como objetivo encontrar la muerte a la vuelta de la esquina?
En primer lugar, me parece mal que se hayan difundido esas imágenes. Ese video tiene que llegar a manos de la empresa que corresponda para que se hagan las sanciones pertinentes. La exhibición pública tuvo que ver con una campaña política y no con solucionar el problema. Me pareció excesivo. Los empleados tienen que ser controlados, tener la idoneidad correspondiente para ocupar el cargo que le asignaron. Hay una gran irresponsabilidad de todas las partes.

¿Qué balance hace sobre la década del kirchnerismo? ¿En qué acertaron y en qué se equivocaron?
Me pareció interesante todo lo que respecta a las políticas de igualdad, de achicar las diferencias, como la asignación universal o el matrimonio igualitario. Eso contribuyó a que vivamos en una sociedad más justa en todos los sentidos. Por otro lado, sería bueno que las gestiones fueran más transparentes, que se quitara la carga de dramatismo a lo que tiene que ver con la política, que sean más prácticos y coherentes, como el manejo de una empresa que tiene ganancias, déficit, problemas que resuelven con la mayor eficiencia posible.

¿Qué tema de su reciente disco le haría escuchar a la presidenta Cristina Kirchner, si tuviera la posibilidad?
El último, que se titula Vuelvo a estar con vos. Tiene una energía maravillosa, de sonreír, de agradecer, de estar a favor. Hay un sacerdote que me cuenta que compró varios discos para regalar y que, cuando está deprimido, lo escucha y le hace bien.


Foto: Revista Apertura.



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