Restaurantes para ellas
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Restaurantes para ellas

Disfrutar de una comida de cara a los primeros rayos de sol de la temporada, compartir secretos en un rincón íntimo mientras se cata un blend o, simplemente, dejarse llevar por los sabores tentadores en un encuentro de camaradería. 

Por Laura Mafud 10 de Octubre 2013




Con aire a bodegón

Ubicado en Palermo Viejo, FORNERÍA se articula como una propuesta original que rescata la gastronomía y ambientación de los antiguos bodegones porteños, aunque con el plus del toque de autor. Diseñada por el chef Ejecutivo Daniel López Martitegui, la carta sorprende con una nutrida paleta de antipastos (gambas al ajillo, buñuelos de espinaca con alioli, mejillones a la provenzal, calamaretis fritos), pastas (clásicos como fussilli al fierrito y cuerdas de guitarra con pomodoro y albahaca), risottos, paninis y gran variedad de pizzas del horno de leña. También, ofrece opciones cosmopolitas como bagels caseros con salmón ahumado, cream cheese y ciboulette, o cheeseburger artesanal con cheddar.

Resturante claseLa ambientación, obra y gracia de la diseñadora de interiores Mariana Flombaum, se inspiró en las viejas cantinas que poblaron Buenos Aires durante la década del ‘50, aunque adoptó algunos guiños del East Village y del Meat Packing District neoyorkino.

Así, quienes visiten Fornería podrán encontrarse con una estética cálida y cuidada donde conviven colecciones de palos de amasar, enlozados, relojes y morteros, junto a mesones realizados con pies antiguos de ventiladores, mesas de fórmica y de chapa que, con los diferentes estilos y colores de sillas, ayudan a recrear un clima casero. Por su parte, la vajilla refuerza la impronta del lugar: se destacan las ensaladeras enlozadas, las platinas, el pingüino para el vino de la casa, las cazuelas de barro y las ollas de chapa. Si el día está lindo, una buena opción es acodarse en alguna de las dos terrazas, con una vista privilegiada a la plaza Costa Rica.

*Brújula: Malabia 1825. Sitio web: www.forneria.com.ar


Elogio a lo autóctono

Durante años, el chef Dante Liporace se formó en el exterior. Y esa experiencia le valió para que, a su regreso a la Argentina, se posicionara como uno de los precursores en el uso de las técnicas moleculares, como cocciones al vacío, esferificaciones, espumas, aires y el empleo de nitrógeno líquido. En Tarquino, donde plasmó su sello, propone una vuelta a los platos tradicionales locales a través de un paso evolutivo basado en la modernización de los productos. Ya la elección del nombre da cuenta del marcado interés por el rescate de la historia local: sobre la ruta 205 camino a Cañuelas, hay un monolito en memoria al toro Tarquino, que el empresario inglés John Miller introdujo al país en 1836 en su estancia La Caledonia (también sede del pacto de Cañuelas, entre Juan Manuel de Rosas y Juan Lavalle), con el objetivo de aportar al mejoramiento de las razas bovinas argentinas.

El menú propone entradas típicamente autóctonas, como pastel de papas, pizza de provolone y achuras, aunque con toques de la cocina molecular. Entre los principales, el ojo de bife con verduras al vacío o el pescado con guiso de quinoa y morcilla, pero también el risotto con tuétano y caldo de gallina y las mollejas al vacío se llevan los aplausos. Para cerrar la jornada, postre de chocolate y menta cordobesa, helado de yerba mate con torta frita y plato de frutas nacionales trabajadas a través de distintas cocciones y jugos naturales. Para quien apueste a una experiencia total, hay un menú degustación de 7 pasos.

El diseño interior completa el concepto: materiales nobles tradicionales (lanas de oveja y llama, telas, cueros de vaca y chancho y maderas), así como mármoles y herrería artesanal.

*Brújula: Rodríguez Peña 1967. Sitio web: www.tarquinorestaurante.com.ar


Como en casa

Alejado del caótico microcentro porteño, este espacio respira vitalidad y buena mesa. Raíces, que abrió sus puertas en Saavedra hace poco más de dos años, rinde culto a los sabores de la primera infancia: gentiles, abundantes, con secretos y recuerdos únicos, tal como describen desde su cocina, pero con intervenciones contemporáneas que apelan a técnicas de todas las culturas. Su chef, Fernanda Tabares, diseñó una carta enfocada en despertar los sentidos y generar sensaciones: carnes suculentas en el punto justo acompañadas de vegetales grillados, tomates rellenos con queso, huevitos poché, sorrentinos negros de salmón ahumado, trucha con papas españolas, postres como los de la abuela...

Las que prefieran acercarse a media mañana, o a la hora de la merienda, podrán degustar el célebre mate con algo rico, donde la pastelería casera (como el chessecake de dulce de leche o la torta húmeda de chocolate) hace de las suyas. Quienes se animen a tradiciones importadas también podrán saciar antojos en un plato de huevos revueltos, panceta y tostones.

*Brújula: Crisólogo Larralde 3995. Sitio web: www.raicesccch.com.ar


Sabor a mar

Atrás ha quedado el mito que indicaba que no era posible disfrutar de buen pescado en la tierra que rinde culto a la carne vacuna. En este sentido, y con el río como marco de fondo, Puerto Cristal propone una fiesta que despierta los sentidos de aquellas mujeres que elijan celebrarse de un modo diferente, saludable y tentador.

El chef Joel Barrios armó platos que rinden culto a su origen marítimo: langostinos crocantes en Panko; fettuccini misto di mare o ensalada marea (a base de pulpo, calamares, mejillones, camarones, tomate, aros de cebolla, oliva y limón). También hay frutos terrestres, como el lomo tributo (echalottes, uvas frescas, ciruelas, jerez, aceto y pimienta rosa, acompañado de ñoquis de papa salteados con chorizo colorado) o el magret de pato (en salsa de mandarinas y pimienta). Al momento del postre: frutillas, helado de crema, merenguitos, salsa de naranjas y almendras.

*Brújula: Alicia Moreau de Justo 1082. Sitio web: www.puerto-cristal.com.ar


Pop & Arty

Ideal para mujeres trendy que saben cómo pasarla bien. En un ambiente ultra arty y relajado, LEOPOLDO es un espacio palermitano que articula su propuesta en base a la cocina contemporánea, fusionando sabores europeos con matices asiáticos, y proponiendo una vuelta de tuerca en la presentación de los platos. Entre los imperdibles, el salmón a baja temperatura, el risotto con ratatouille y mascarpone o el wok de cerdo con fideos de soja y hongos.

restaurante clase bis
Asimismo, las fanáticas del brunch encontrarán aquí propuestas de sándwiches de pollo asado y salmón o burgers. Para acompañar, nada como rendirse a los pies de la generosa barra, una creación de la bartender Mona Gallosi, que se articula con una propuesta frutal y colorida en la que destacan las flores comestibles, como las amarenas y el lee chi. La deco del salón debe su esencia a las ideas del ambientador Javier Iturrioz, junto a la intervención de la artista Cynthia Cohen, que llena el espacio de destellos pop.

*Brújula: Cerviño 3732. Sitio web: www.leopoldorestaurante.com


Siempre es primavera

Por la cuidada selección de materias primas y la decoración, Mercado Central es apto para exigentes. Su chef Ejecutivo, Gastón Boga Michaud, concibió su propuesta sobre la base del uso de productos de estación con toques clásicos de la cocina francesa e internacional. Para esta temporada, por ejemplo, destacan platos como las croquetas líquidas de queso sbrinz, jalea de papaya, tapenade, hojas de rúcula y bondiola de cerdo, ketchup casero, puré de manzana, chips de batata y vinagre de higo, entre otros. Para cerrar, parfait de Baileys, habano de chocolate, salsa de café, almendras caramelizadas al chocolate. Ideal para los días de calor, tiene un cálido deck con barra para 50 personas.

Como parte de la ambientación, un escritorio francés de los años ‘50, mobiliario de cedro de los ‘30, una caja registradora antigua y una báscula de la década del ‘40 ganan la aprobación de los comensales. Los amantes de la naturaleza, asimismo, podrán deleitarse con la cantidad de kokedamas (mini plantas derivadas de los bonsai) que decoran el lugar, así como el ficus de 75 años, un claro guiño -y homenaje- a la propia tierra. Es que, antiguamente, este espacio supo ser la quinta del mayor cultivador de orquídeas de Buenos Aires.

*Brújula: Av. San Martín 878, Vicente López. Sitio web: www.mercadocentralresto.com


Un oasis en la urbe

Almorzar sano, rico y fresco es una de las premisas de i Central Market, Deli. En este espacio de mil metros cuadrados, que también celebra las meriendas y after offices, conviven un restaurante, un café, un bazar, un mercado, una florería, una rotisería y una heladería gourmet, con productos de elaboración propia que se pueden comprar para llevar (pastas frescas, aceites de oliva, mix de semillas y frutas secas). Con tres salones privados, los invitados tienen la posibilidad de ser testigos de la creación de los platos.
i Central Market RESTAU CLASE
Entre los platos más emblemáticos, salmón en croûte de coriandro y sésamo tostado, papas fondant, hinojo braseado, crema de pimientos y almendras tostadas; lenguado grillado con puré de zanahorias; pechuga de ave con cítricos y terrina de espinacas; wok de ave con salsa teriyaki y sésamo. Si la agenda lo permite, amerita un recorrido por el i Home, un bazar donde encontrar vajilla, utensilios, objetos de decoración, mantelería, jabones, papelería y libros de cocina, además de un sector dedicado a las flores frescas. Las que se queden con ganas de más podrán anotarse en alguna de las clases temáticas de cocina, pastelería y cata de vinos.

*Brújula: Azucena Villafor y Olga Cossettini / Pierina Dealessi y Macacha Güemes. Sitio web: www.icentralmarket.com.ar


Entre copas y sones

Hay madres conservadoras. Y modernas. Para estas últimas, Dill & Drinks Bistró es un espacio que recrea aires de alegría a través de una tentadora barra de mármol con tragos innovadores. Con apenas un año, el enclave art decó conjuga las propuestas mediterráneas con coctelería y cocina contemporánea de autor. Los platos invitan a disfrutar de un almuerzo relajado, un tapeo por las tardes o una cena agradable en el marco de un ambiente que recrea la atmósfera de los ‘50. La especialidad son los pescados, como el atún rojo empanado en sésamo, salmón rosado y blanco, mero, abadejo y lenguado a la manteca negra con almendras, alcaparras, salsa de camarones y eneldo o al limón, que se sirven con cous cous, batatas asadas o espinacas. Para acompañar, se puede optar por opciones como el Lynchburg Lemonade (Jack Daniel’s, Cointreau, limas, gaseosa lima/limón) o el White Lady (Beefeater, Cointreau y jugo de limón). Quienes se acerquen por las noches, además del tapeo, podrán deleitarse con excelente música.

*Brújula: San Martín 986. Sitio web: www.dillanddrinks.com


A puertas cerradas

Existe una casona (antigua, reciclada, de esas con encanto nato) anclada en el barrio de Colegiales para tomar el té sin que nadie se entere. Casa Munet es un emprendimiento de la chef patissier Virginia Rinaldi y Pedro Alperowicz, director de Eclaire-El arte del té y especialista en infusiones. El servicio de té está basado en las nuevas tendencias europeas. Así, a través de varios pasos, se podrá viajar a las distintas culturas relacionadas con la bebida milenaria, con elaboración a la vista del moruno, tés puros y blends franceses e ingleses. El menú se articula a través de una pequeña recepción oriental (té blanco o verde con wantang de camarones), té marroquí acompañado de philo con nueces especiadas, té Darjeeling con sándwiches de pepinos, egg sándwich (berro y huevo) y scon con curd de limón, además de blends parisinos con financier de chocolate con frutos rojos y quiche con vegetales de estación. El broche, una copa de espumante.

*Brújula: Álvarez Thomas 1093. Sitio web: www.eclaire.com.ar


Con impronta italiana

El 60 por ciento de la población argentina tiene ancestros italianos. Y Trattoria di Famiglia Olivetti es uno de esos spots donde saciar cada uno de los antojos de los nostálgicos. El último otoño cortó cintas este emprendimiento gastronómico que rinde homenaje a la tierra natal de la abuela de uno de sus fundadores, heredera de la firma de máquinas de escribir. De hecho, distintos ejemplares de los clásicos aparatos negros conviven junto a botellones antiguos como parte del decorado. En su encantadora terraza, que rememora la campiña en La Toscana, propone un almuerzo ligero o una cena peninsular. La pasta sorprende en sus diversas expresiones. El menú propone presentaciones como vera piadina romagniola (masa casera de piadina con brie derretido, jamón crudo y rucula orgánica); pan de molde negro humedecido en salsa de atún, lechuga y tomate fresco y ensaladas con productos orgánicos. Para acompañar, el vino llega en decanter. Y hay variedad: el sommelier Nazareno García comanda una cava de 60 etiquetas nacionales y 30 italianas.

*Brújula: Cerviño 3800. Sitio web: www.trattoriaolivetti.com


Tiempo del sur

En pleno corazón de Palermo Hollywood, una bodega patagónica cumplió el sueño, hace poco más de dos años, de abrir las puertas de un restaurante con el objetivo de acercar su historia y sus cepas a la ciudad. De eso se trata EXPERIENCIA DEL FIN DEL MUNDO, un espacio gourmet ideal para que las amantes del buen vivir puedan disfrutar de la bebida de Baco con los cinco sentidos, además de aprender los secretos que encierra cada etiqueta, en un ambiente cálido, relajado, ameno y con buena acústica, con una atención personalizada y asistencia de sommeliers.

Experiencia del Fin del mundoConvertido ya en un referente de la cocina patagónica, el chef Pablo Buzzo armó una carta con platos que ya son emblemáticos de la casa, como el prosciutto di Parma estacionado 16 meses, burrata, tomates cherry, rúcula y alcaparrones; paté casero con chutney de duraznos y pan brioche; ensalada de langostinos de Puerto Madryn, hojas verdes, maíz, berenjena ahumada; trucha con vegetales salteados en oliva de cítricos y risotto de parmesano & azafrán. Al mediodía, se puede optar por un menú de dos o tres pasos, tablas de quesos y fiambres, ensaladas, sándwiches y pizzas a la parrilla.

*Brújula: Honduras 5673. Sitio web: www.bodegadelfindelmundo.com

Un poco de amor francés

Le Blé abrió sus puertas en 2009 y, desde sus tres locales, está orientado a un público sibarita que disfruta de comer rico, variedo y fresco. Ideado por Paul Petrelli, Dona Fievet y la chef Denisse Querol, es un lugar cálido con estilo francés, del tipo boulangerie, que ofrece tanto desayunos y almuerzos como meriendas a medida. Todos los productos de pastelería tienen su versiones en miniaturas, para que no haya placeres culposos. Los clásicos son el bagel, la baguette, el pan de campo y el croissant; en patisserie, muffins de chocolate y frutos rojos, de banana y almendras, de chocolate blanco y arándanos; fudge de chocolate y puddings tibios. Para los almuerzos, sándwiches y ensaladas frescas.

La ambientación es de estilo descontracturado, con una impronta gala bien marcada, paredes en tonos negro y marfil y toldos a la calle. Toda la vajilla está hecha a medida en color vainilla y en su interior resaltan las mesas de madera y las lámparas de encaje.

*Brújula: Alicia Moreau de Justo 152, Dorrego 999 y Céspedes 899. Sitio web: www.leble.com.ar


Pura fusión

Producto de la sabia fusión entre la cocina nipona y la peruana, pero también nikkei y tailandesa, Osaka halaga al comensal en Buenos Aires (así como en otras ciudades del continente) desde lo estético, lo emocional y lo sensorial. Las mujeres que busquen disfrutar de una experiencia innovadora y de calidad, aquí estarán a gusto. Entre los platos más celebrados, ganan protagonismo el clásico ceviche chifero, el tiradito lemon grass; los nigiris y rolls. Especial atención merecen los anticuchos, así como elaboraciones tan exclusivas como el sakana ishiyaki, que permite cocinar sobre una base caliente el propio pescado, cortado en finas láminas, al punto que cada comensal desee, en una experiencia lúdica y gourmet que será inolvidable.

*Brújula: Juana Manso 1164/ Faena Arts Center. Sitio web: www.osaka.com.pe

Al aire libre

Pasar un día alejado de la ciudad, del ruido y del estrés, entre amigas y junto a sus pequeños hijos... Rodizio Campo abre las puertas de su huerta orgánica, invita un aperitivo, servido en una mesa generosa con quesos nacionales y salames de Mercedes. Luego, bicicletas para todas, puente colgante, tirolesa, hamacas y un pequeño sulky tirado por un pony. Al mediodía, gran buffet frío y caliente y los clásicos de siempre: chorizo, morcilla, mollejas, colita de cuadril, pollo, bondiola de cerdo, costillar vacuno, cordero y lechón adobado, acompañados por canastas de papas fritas y pan casero. Pero no es todo: aún se debe guardar espacio para la suculenta mesa de postres, como manzanas asadas caramelizadas, isla flotante con salsa de sambayón, mousse de chocolate y helados artesanales.

Durante la comida, los juegos infantiles y el menú para niños aseguran la sobremesa de los adultos. Hasta que llega un tractor que lleva a grandes y chicos a conocer la granja, con un guía que enseña a ordeñar la vaca y amasar tortas fritas. El paseo en cuero, una manta que arrastra a los chicos por el pasto, con soga y caballo, es el momento para tomar fotos. La jornada termina con mate, pastelitos y regalo sorpresa para las madres.

*Brújula: Ruta 5, km 71 (Luján). Sitio web: www.rodiziocampo.com.ar


Festival gourmet

En un ambiente sencillo e íntimo, enriquecido por lámparas de época e ilustraciones de botánica antigua, el palermitano EFÍMERO FESTÍN exalta las virtudes de la cocina gourmet. En versión almuerzo ligero, té con amigas o cena cómplice, el restó tiene opciones para todos los gustos. Entre las vedettes de la carta, destacan el salmón rosado con perfume de vainilla, los papardelle caseros con microvegetales, tomatitos cherry y pesto de hierbas frescas; el lomo en reducción de malbec y cassis, y la lasagna de quinoa con queso de cabra y berenjenas. A la hora de compartir, las tablas para armar con batatas caramelizadas, hongos portobellos rellenos (panceta, puerro, queso y nueces) y langostinos crocantes con mango, cebolla colorada, cilantro y vinagreta de maracuyá. Para beber, nada como la limonada con menta y jengibre. Y, como cierre, la torta húmeda de chocolate y almendras con helado de chocolate semiamargo y cardamomo.

Los martes, las amantes de la cocina podrán sumarse -previa inscripción a través de la página web y siempre y cuando haya un mínimo de cinco participantes- al workshop semanal de cocina que se realiza por las tardes y que concluye con una cena. Al finalizar, se obsequia un cuaderno con el detalle de la preparación de cada plato.

*Brújula: Uriarte 1411. Sitio web: www.efimerofestin.com.ar

Bohemia trendy

Recientemente inaugurado en una casona de principios de siglo y con cierto espíritu de club de jazz, SHELDON combina cocina, estética, música y arte. La propuesta es distenderse en alguno de los salones con música en vivo, disfrutar de un trago en la terraza o relajarse en los espacios de cocina elaborada. La carta sorprende con lengua curada con salsa verde y huevo duro; croquetas de pescado y camarón; terrina de ternera con salsa remoulade; ñoquis crocantes de yuca y queso provolone gratinados con crema de orégano fresco; pechito de cerdo asado en adobo norteño con puré de batatas y entraña a la plancha con pickles, mostaza, hojas verdes y escabeche de hongos. Como cierre, flan de dulce de leche con crema y migas crujientes de cacao y maní. La ambientación musical responde a variedad de estilos y de épocas, con referencias vintage, del jazz al rockabilly, pero también kitsch, con fusión de tango y rock.

*Brújula: Honduras 4969.

 

Fotos: Archivo Apertura.



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