Quién es el político más cool del mundo
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Quién es el político más cool del mundo

Las revistas-biblia de moda y estilo ya dieron su veredicto: el Primer Ministro de Canadá es el funcionario que mejor combina look y carisma con el uso certero de las redes sociales para posicionarse como figura trendy.

Por Lorena Pérez 03 de Junio 2016

“Porque estamos en 2015”, respondió Justin Trudeau cuando una reportera le preguntó, al asumir en noviembre pasado como Primer Ministro de Canadá, la razón por la cual su gabinete está integrado por 15 mujeres y 15 hombres. Así se autolegitimó uno de los políticos que, de manera global, es examinado y reseñado por su pensamiento auténticamente moderno, al punto que en una de sus primeras expresiones públicas dejó en claro que está “orgulloso de ser feminista”. Ello se condice con su participación en el World Economic Forum celebrado en enero en Davos: durante un panel compartido con Sheryl Sandberg, la directora de Operaciones de Facebook, remarcó la importancia de la igualdad de género tanto en la política como en los negocios.

Sus posteos en redes sociales (fue furor el video donde cuenta qué es la computación cuántica con la misma certeza que un científico y la simplicidad de un vecino), los bucles de su cabellera que ameritaron un artículo en The New York Times, una portada en la revista GQ que da cuenta de las 10 razones por las cuales es el político con más estilo del momento y, por supuesto, el perfil consagratorio de Vogue como “la nueva cara de la política canadiense”... ¿Qué tiene este funcionario de 44 años que llama tanto la atención de las publicaciones canónicas en términos de moda y allure? Es sencillo: Justin Trudeau es el JFK de Canadá. Por guapo y, también, por representar los valores que expresan la necesidad de la época en ese otro gran país del norte de América.

El Primer Ministro canadiense es políticamente correcto, sí, pero también hace gala de un carisma pocas veces visto entre sus pares. Durante la campaña electoral ya se exhibía optimista y muy cercano a su audiencia específica, pero realmente comenzó a conectar con el gran público al usar las redes sociales como una herramienta eficaz para difundir sus mensajes. Su estrategia incluso llamó la atención del presidente estadounidense Barack Obama, quien sin dudas tomó de allí la inspiración para acentuar su imagen pública a través del poder de las imágenes compartidas en cuanta plataforma digital exista. En ese sentido, Jenna Brayton, directora de Contenidos de la Oficina de Estrategia Digital de la Casa Blanca, ha resaltado que la eficacia de Trudeau reside en “su capacidad para reconocer un momento potencialmente viral”.

Hijo de Pierre Trudeau, ex Primer Ministro de Canadá –entre 1968 y 1979, luego reelecto para el período 1980-84– que impulsó el multiculturalismo como patrón de identidad en esa monarquía parlamentaria federal, antes de seguir los pasos de su padre fue actor –se destacó en la serie The great war–, instructor de snowboard y boxeador amateur. Particularmente aficionado al traje azul en combinación con zapatos acordonados marrones, son sus medias la gran seña particular de su estilo súper chic: nunca pasan desapercibidas porque las luce a rombos o con rayas gruesas y siempre en colores que dan la certeza de que se viste desajustando detalles deliberadamente para atraer miradas. El resultado final es también impecable cuando este licenciado en Literatura Inglesa y Educación se deja ver con la camisa arremangada hasta el codo –que deja a la vista un cuervo tatuado en código tribal–, siempre en corte slim (como sus trajes), pero también cuando apela a los jeans y las camisas tonalizadas en la gama del azul celeste, concentrando la variedad de colores en su elección de corbatas. Así se compone el guardarropas de Trudeau, padre de tres y compañero de Sophie Grégoire, una exconductora de televisión también militante de las cuestiones de género.

Con mensajes acorde, en fondo y forma, a estos tiempos modernos, logró armonizar su estilo en el vestir con los códigos de exposición en Internet, una estrategia que lo legitima como líder a tener en cuenta en las alfombras rojas del poder.

Tres aciertos

Con la imperfección como virtud, su guardarropas de acción expresa una militancia del chic expresada en gestos como la camisa arremangada o una paleta de colores pastel, inesperada en políticos de su categoría.

Tanto en sus trajes como en sus camisas y jeans, apela al slim fit, un corte ceñido que le hace justicia a su físico torneado, al tiempo que lo linkea, en el imaginario de sus votantes, con el estilo de James Bond, versión Daniel Craig.

Con un carisma y belleza que harían las delicias de Hollywood, sus gestos de provocación indumentaria no tienen nada de artificio: medias disonantes y corbatas llamativas son los comodines que le aseguran viralidad en las redes sociales.



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