La transformación digital modifica los hábitos de consumo del retail de lujo
Lifestyle

La transformación digital modifica los hábitos de consumo del retail de lujo

Por Flavio Cannilla, desde Milán 30 de Noviembre 2016

La transformación digital ya no es una incógnita. Es una certeza. Y para el negocio del retail, que no solo en la Argentina sufre la retracción que genera la incertidumbre económica de estos tiempos, el cambio que produce la tecnología es tangible. El sector del lujo, un rubro hasta ahora blindado de las inclemencias económicas, proyecta un crecimiento de apenas 2 por ciento para este año, según datos de la consultora Bain & Co. En 2015, el plus había sido un 13 por ciento. 

“Hay una contracultura en marcha”, comenta el sociólogo italiano Francesco Morese. “El consumidor está diciendo: ‘Quiero menos cosas, pero que sean únicos.´ O sea, quiere saber qué hay detrás del producto y quiere poder compartir la experiencia de conocerlo, vivirlo”, indica el académico en el marco del encuentro global summit que la marca argentina La Martina organiza en Milán, Italia, para su red de franquiciados con la meta de analizar el futuro de su negocio.

“La tecnología, hoy, permite recortar distancias. Y los más jóvenes lo exigen así”, indica Morese, que enseña en la Universidad de Bologna. “Ellos no viven el online y el offline. Para ellos es todo lo mismo y eso cambia rotundamente el foco de sus costumbres de consumo”, resume. El dato no es menor. Instalarse en el centro de atención de la generación Y, Z y los millenials promete el beneficio de participar del mindset de gasto de un grupo etario que hasta 2025 promete representar tres cuartos del mercado. 

Según el especialista, la tecnología digital se convierte en el vehículo para reforzar el mensaje y acortar el camino. “Permite implementar esa calidad en términos muy concretos y cercanos. Porque los jóvenes, hoy, se participan sus experiencias de compra. Recomiendan, comentan todo lo que hacen y en tiempo real", dice.

Brian Solis, analista de la consultora Altimeter/Prophet, refuerza el mensaje: “La tecnología, hoy, es simplemente una herramienta, que cada uno adapta en base a su presupuesto y necesidades. Ya no es el diferencial”. Para el experto, el secreto pasa por saber atrapar la atención de un usuario, que, si está dentro de los más jóvenes de su especie, tiene un margen de concentración de apenas 60 segundos. “Hace tres años era de seis minutos”, sostiene Solis, autor de libros como The X-Factor y asesor compañías como Google. “El secreto pasa por entender cómo generar una experiencia al otro (consumidor), que le cambie la vida, que le resuelva una necesidad simple y de forma rápida”, indica y resume: “Se refleja en el éxito de una compañía como Apple o Uber. Por ejemplo, la simpleza que permite la app de Uber generó que el usuario ahora quiere y busca el Uber para sus necesidades financieras, sus necesidades de vivienda y de consumo”.

Solis resalta que la innovación sucede cuando uno cambia su perspectiva, su observador. “Porque los nativos digitales, si bien están mucho más conectados que nosotros, no quiere decir que sepan a dónde ir, generar algo nuevo. Esa es la oportunidad para aprovechar. Se trata de tratar de entender cómo ven ellos el mundo”.

Al respecto, Morese recomienda seguir cuatro parámetros que definen el consumidor de la actual: su necesidad de tener confianza con el producto que le genera la disponibilidad para compartir; la necesidad de que la experiencia sea lo suficientemente profunda para que el consumidor lo quiera comunicar al instante; que el producto o servicio sea inocuo al medio ambiente y que pueda individualizar a este, darle su propia impronta.

“Se trata de transparencia, sustentabilidad, utilidad e individualidad”, resalta Morese. La tecnología se convierte ante esas necesidades que el académico reunió en base a las investigaciones que realiza en el mundo con 50 entidades asociadas, en un mero canal que puede ser utilizada o desaprovechada. Solis lo dimensiona con el resultado de sus investigaciones en cuanto al uso de smartphones: “Las personas miran a sus smartphones 1500 veces por semana; 177 minutos por día”. El secreto: saber generar ese interés para que en algún momento de ese tiempo el consumidor se sienta llamado a la ación.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas