Ideal para
Lifestyle

Ideal para "fierreros": un paseo por el SEMA Show, la feria mundial del tuning

Se realizó en Las Vegas y combinó, además de motores, el Lado B de la mecánica de automóviles.  Por Esteban Lafuente 29 de Diciembre 2015

Desde el auto intervenido con el diseño más extravagante hasta la última tecnología en materia de iluminación. Repuestos. Accesorios. Talleres móviles. Tapizado. Pintura. Neumáticos. Expertos en tuning. Combustibles. Lubricantes. Y, sobre todo, mucho rugido de motor. Desde 1967, el SEMA Show representa una de las reuniones más convocantes del conjunto de la industria automotriz estadounidense (y, en realidad, mundial). Porque si en los grandes salones de Detroit, Paris o Frankfurt las estrellas son los últimos modelos o los concept cars que preparan su salida a las calles, el SEMA es el lugar de encuentro para todo el universo ‘tuerca’.

La última edición de la feria, realizada entre el 3 y el 6 de noviembre, convocó a más de 140.000 personas en el Centro de Convenciones de Las Vegas, recinto que alberga la exposición desde 1977. Durante esa semana, exhibidores, fanáticos, mecánicos y hombres de negocios, todos con sus credenciales colgantes, fueron parte del paisaje de la ciudad y se mezclaban por las veredas y los pasillos de cada casino con los excéntricos personajes habituales en la Ciudad del Pecado. Y los visitantes no son sólo estadounidenses: este año llegaron asistentes y expositores de 130 países.

Organizada por el Speciality Equipment Market Association (SEMA), la feria tiene como eje principal el encuentro entre empresas, mecánicos y consumidores especializados en la personalización de vehículos, un sector que, en los Estados Unidos, mueve US$ 36.000 millones al año. “Me gusta venir al SEMA para ver qué puedo hacer. Se genera una gran hermandad. Hay mucha gente con buenos trabajos y es inspirador”, cuenta Aaron Kaufman, responsable mecánico del taller Gas Monkey y una de las estrellas del programa El dúo mecánico, que emite Discovery Channel.

Los cuatro salones cubiertos de la exposición contaron con sectores especializados. En el recinto de neumáticos, por ejemplo, era posible hallar los últimos productos de las grandes compañías hasta desarrollos tecnológicos en materia de reparación, diseños o válvulas. El escenario se replicaba en el espacio de pintura, donde eran constantes las exhibiciones de los expositores mostrando herramientas o productos para el trabajo sobre la carrocería de los autos, o en el recinto dedicado a los repuestos, con stands de grandes talleres con motores funcionando hasta los de pequeñas firmas especializadas en bulones, tuercas, válvulas o herramientas de taller.

Además de las promotoras repartiendo bolsas folletos o presentes, un elemento en común a todos los stands eran las tarjetas de presentación: como verdadera reunión de la industria, el SEMA Show es, para estadounidenses o importadores extranjeros, un espacio para mostrarse, conocer gente y generar negocios.

El show y el entretenimiento, infaltables en Las Vegas, completaron el paquete del SEMA Show. Además de autos antiguos o los tuneados más insólitos, la exposición contaba con test drives, simuladores de conducción en autos de carrera, una gran pista exterior donde se realizaban exhibiciones de drifting o destrezas de manejo y sesiones de autógrafos con pilotos de NASCAR y celebridades como el actor Sung Kang, uno de los protagonistas de la saga Rápido y Furioso.

Son apenas cinco días en los que las luces, el boxeo, los espectáculos y el ruido de los casinos de la ciudad ceden su protagonismo. Las calles se llenan de autos extravagantes y los estacionamientos lucen poblados de camiones y motorhomes. Durante el año, Las Vegas nunca duerme. En esa semana, los motores tampoco.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas