Helados gourmet: la reinvención de un clásico
Lifestyle

Helados gourmet: la reinvención de un clásico

Las heladerías de barrio se gourmetizan. Y proponen versiones originalísimas (sidra, mate cocido, jazmín,canela, leche de oveja) de uno de nuestros postres más clásicos.

Por Mariano Fresco 11 de Diciembre 2013




En tiempos en que todos los rubros gastronómicos se gourmetizan, le llegó la hora al helado. El postre preferido de los argentinos estrena una nueva temporada con colores, texturas y sabores exóticos, otrora impensados: desde cerveza y sidra, hasta leche de cabra o de búfala, pasando por yerba mate, albahaca, calafate, jengibre o tomate. El plus es que esta carta original llega de la mano de las heladerías artesanales de barrio, que así mantienen viva su mística vintage. Pero, ¿por qué crece esta movida de sofisticar y renovar un producto de impronta tan tradicional? “La raíz de esta tendencia se la debemos al vino. Porque, gracias a la reconversión de nuestra vitivinicultura, se abrió el juego para los demás productos. Así como la gente quiere saber, investigar y conocer sobre malbec, syrah o tempranillo, también quiere meterse de lleno en el mundo del queso, el café, el té, el aceite y el helado”, explica Lucas de la Vega, responsable de las sucursales porteñas de la cadena patagónica Jauja.

helados gourmetGourmet. El helado crece en medio de una movida que busca algo frío. Foto: Clase Ejecutiva.

En consonancia, Alejo Crispiani, mentor de Il Vero Amaretto, sostiene que “la gente está saliendo del molde y se está animando a probar nuevos sabores. Si bien los clásicos siguen moviendo el mercado, las innovaciones vienen creciendo a grandes pasos”. Por su parte, la empresaria gastronómica Yanina Andreani, mentora de El Club del Progreso, aporta un análisis contundente: “Hay tres razones fundamentales que favorecen el resurgimiento de las heladerías de barrio gourmet. La primera es que las cadenas demoran una hora y media en realizar el delivery, algo que incomoda y fastidia. La segunda es que las barriales aseguran una óptima relación precio-calidad. Y, en tercer término, crecen las tribus de consumidores que prefieren lo novedoso, lo diferente, lo que no es de marca”.

La multiplicación de heladerías de barrio gourmet no es casual ni pasajera. Satisfacen el afán sibarita, manejan mejor los tiempos de entrega, tienen la mística a flor de piel y sorprenden con nuevos lanzamientos periódicos. Pero su gran caballito de batalla es la calidad. “Ser artesanal es aprovechar todo lo bueno que brinda la naturaleza. Nosotros empezamos en una comarca andina del paralelo 42, que abarca El Bolsón, Lago Puelo, El Hoyo, Esquel y Epuyén, entre otros lugares de ensueño. Allí, sacamos el máximo provecho de las frutas finas y los lácteos para elaborar helados sin saborizantes, colorantes ni reforzadores de sabor. Respetamos la materia prima con sus matices, sin modificarla. El proceso es largo pero fructífero. Así, para el de jengibre, nosotros mismos pelamos la raíz, la cortamos, la rayamos y la caramelizamos”, explica De la Vega.

Helado gourmet bis
“Inicialmente, los artesanales se hicieron en restaurantes y hoteles 5 estrellas, ya que son elaboraciones a mucho menor escala y sin conservantes ni aglutinantes. Pero, con el paso del tiempo, se sumaron las heladerías de barrio a esta apuesta por lo no tradicional. En muchos casos, se trata de pequeños emprendimientos de cocineros o pasteleros profesionales, o de pymes familiares que contratan a expertos del rubro para ampliar el abanico de sabores”, explica Ignacio Goldín, al frente de los fuegos de Algodón Mansión.

El éxito de las heladerías de barrio gourmet y artesanales radica, fundamentalmente, en la calidad del producto original, innovador, diferente. Para De la Vega, “hay que jugársela y sostener la idea a través del tiempo, con esfuerzo y pasión. Vengo de una familia heladera muy creativa, que siempre buscó sabores muy extraños, como queso, mousse de trucha, mate cocido o cerveza. ¿Cuál es el mensaje? Que cuando uno se propone innovar, lo logra. Saber que uno puede generar algo impensado pero que hace feliz a la gente, es maravilloso”.

En esta propuesta a todo o nada para obtener buenos resultados, Andreani recalca que las heladerías de barrio gourmet salieron a ganar el mercado más allá del helado, tal como plantearon el juego las grandes cadenas. Para la restauranteur, ha sido clave que ofrecieran servicio de cafetería, bombonería y, en algunos casos, comidas exprés: “Esta conjunción fue un plus que le dio aún más sustento a la apuesta por los sabores jugados”.

Ránking: 7 heladerías exóticas
1) Buffala
Chocolate blanco con queso de búfala, chocolate con queso
de búfala, frutilla a la crema con queso Philadelphia.
Av. Pueyrredón 2100

2) Cadore
Strudel, naranja con jengibre, crema chai (blend de té negro, canela, jengibre, cardamomo, anís estrellado, clavo de olor, pimienta negra y coriandro).
Av. Corrientes 1695

3) Furchi
Chocolate con prosciutto al caramelo, limón y Gancia, higo con roquefort, manzana con perejil, queso con dulce de batata, pan dulce y Moreno ardiente (coco,ananá, crema, licor de café,brandy).
Av. Cabildo 1508

4) Jauja
Cerveza, membrillo, cardamomo,sidra, limón y melisa, limongibre, corinto, murra, anarangibre, dulce de leche con ciruelas al rhum.
Cerviño 3901 y sucursales

5) Lucca
Chocolate con aceto balsámico, cabra gourmet (con castañas de cajú y maderitas confitadas, extraídas de un árbol misionero y bañadas en miel), jazmín, melón con vino, calabaza y naranja, crumble de manzana, chococabra, farafa (durazano, naranja, banana).
Rómulo Naón 2701

6) Nonna Bianca
Pisco con limón, mate cocido, dulce de leche con ron, humita dulce.
Estados Unidos 425

7) Palmeiras
Peras al Marsala, fernet frutti,chocolate al whisky, manzanas al oporto, higos al jerez.
Pedernera 299



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas