Hay que pasar el verano
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Hay que pasar el verano

Los vaivenes económicos no se toman vacaciones y la city está expectante a qué sucederá. Un repaso por los puntos principales. 

Por Mariano Otálora 03 de Febrero 2014




En el plano de las finanzas, este veranito es largo e intenso. Este año no se espera ningún milagro en materia económica. Y son tantos los frentes que es difícil afinar todos los instrumentos al mismo tiempo. Luego de la gran expectativa generada por los cambios de gabinete, la fuerza del anuncio y la ilusión de que se modificasen algunas cuestiones en el corto plazo se fueron licuando. Hasta ahora, sólo fue un refresco de caras. Y preocupa lo que viene. Entonces, ¿qué debemos considerar a la hora de decidir qué hacer con el dinero?

INFLACIÓN: Será superior a la de 2013. Es decir, el sueldo rendirá menos y no se esperan paritarias generosas. Tendremos que hacer mayores malabares a la hora de invertir y buscar tasas positivas. En la región, 2013 nos posicionó como uno de los países con bajo crecimiento, desempleo y alta inflación. Hasta hace muy poco, la única preocupación era disminuirla: ahora también está el temor a que se dispare. Las variables macro ya no son las que eran: crecimos más que en 2012, pero la inflación se aceleró, no hay generación de empleo y la caída de reservas le pone mucha pimienta a lo que viene. Por si fuera poco, nadie quiere quedarse con los pesos. El Gobierno sabe: cambia de estrategia y hace un vuelco en su forma de administrar los recursos o... resiste y le pasa la pelota al que sigue.

DÓLAR: El tipo de cambio se está descontrolando. Por el momento, no veo ningún motivo por el cual la brecha entre el oficial y el paralelo pueda reducirse. Obviamente, enfrentaremos fluctuaciones e intervenciones, pero no creo que la distancia pueda ser inferior al 50 por ciento, salvo con algún anuncio de cambios en las restricciones, pero en el corto plazo es difícil. El Gobierno cada vez tiene menos reservas para intervenir el dólar. El temor a que el paralelo se dispare existe porque se sabe que, luego, será muy difícil controlarlo. El oficial seguirá con niveles de devaluación importantes, en especial los primeros cinco meses del año. Un oficial cercano a los $ 10 ya no suena tan imposible. El tipo de cambio seguirá creciendo por arriba de la inflación para devolverle competitividad a la economía, a los exportadores y a los que tengan que liquidar cosechas. A pesar de que el Gobierno, al cierre de esta edición, anunció que los particulares pueden comprar dólares, no creo que la medida modifique mucho la brecha cambiaria, ya que la comprar fuerte de divisas las realizan los grandes players.

chanchito imgCalienta el sol. Los problemas económicos se dieron bajo el sol de enero. Foto: Fotolia.

TASAS DE INTERÉS: Las tasas negativas contribuyen a que la gente se refugie en el dólar, más aún con niveles de devaluación que crecen por encima de la inflación: estar en pesos no tiene ningún premio. Las tasas, en general, deberían aumentar a un valor más cercano a la inflación. No me sorprendería que, a fin de año, por un plazo fijo puedan pagar una tasa cercana al 30 %. No descarto un aumento considerable de la tasa BADLAR para descomprimir el mercado de dólares. Es decir, que exista un incentivo y estimule a estar en pesos en lugar de en dólares. Cómo se acomode la economía dependerá también de la decisión de volver al mercado de deuda, arreglar con el Club de París y, lo que más me preocupa: el fallo pendiente con los fondos buitre.

PESOS: No es cuestión de perderles el cariño, pero tampoco de guardarlos. ¡Hay que invertirlos! Dentro del mercado de capitales, me inclino por las acciones de Tenaris, Siderar, Aluar, Petrobras, Molinos y Banco de Galicia, pero hay que estar atentos a una corrección de sus precios en el corto plazo. En bonos, siguen siendo una oportunidad los que nos permiten cobrar una renta y capital en dólares, como Boden 2015 o Bonar x. Para los exigentes, el mercado de futuros: maíz, oro, dólar y cupones atados al PBI (TVPP).

PROPIEDADES: Comprar una propiedad financiada en pesos que ajuste por inflación es una gran oportunidad para adquirir dólares baratos. Las propiedades vienen aumentando y seguirán esa tendencia (medidas en pesos). Aconsejo estar atentos a todos los beneficios que puede lanzar el Gobierno para recomponer las expectativas de algunos sectores, por ejemplo, créditos atractivos para la compra de viviendas que ningún argentino puede dejar pasar, como es el caso del Procrear, con tasas que van del 2 % al 14 % según el ingreso y hasta 30 años para pagarlos. A pedido del Banco Central, los bancos —además de continuar prestando dinero a través de la línea de créditos para la inversión productiva— implementarán créditos hipotecarios para individuos con una tasa de 17,5 % para el primer año, y en adelante aplicarán una tasa BADLAR más 3 puntos (con tope del coeficiente de variación salarial). Es momento de comenzar a mirar oportunidades de propiedades nuevas (que se encuentren terminadas) o usadas.

FONDOS COMUNES DE INVERSIÓN: Para el conservador, aconsejo ingresar en fondos de renta fija que tengan un gran porcentaje de instrumentos que ajusten por el dólar linked (replican el nivel de devaluación). Ventajas: se necesita poco capital para comenzar (desde $ 1.000), tiene un potencial superior al plazo fijo y plazos flexibles.

METALES: Se espera un derrumbe del precio del oro, si bien cuánto, cómo y cuándo es difícil de saber. Cayó un 30 % en 2013 y maneja dos resistencias muy marcadas: si cae por debajo de los u$s 1.100 la onza, puede ir a buscar los u$s 1.000. Al margen de la potencial caída o corrección que veo del oro a la baja, al ser un bien que está dolarizado no sólo tenemos que ver su cotización sino cuánto estará el dólar: en este caso, el tipo de cambio (blue) nos puede hacer de una especie de seguro de cambio; el oro puede caer un 10 % o 15 % pero, en la medida que el blue suba en la misma proporción o por encima de la caída del oro, puede amortiguar cualquier caída. Por lo tanto, no veo mal invertir algo en plata y en oro. Los inversores menos sofisticados pueden comprar metales en todas las casas especializadas, en el Banco Ciudad y también existe la posibilidad de comprar monedas de colección en el BCRA (pero, entre nosotros, el precio de referencia está muy caro).

*Lic. en Administración de Empresas, especializado en planificación financiera. Autor de los libros Del colchón a la inversión e Inversiones para todos. www.salirdelcolchon.com.ar



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