El look de Máximo Kirchner, desprolijo y poderoso
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El look de Máximo Kirchner, desprolijo y poderoso

Es tiempo de definiciones para el hijo de Cristina y Néstor Kirchner. El creador de La Cámpora, acostumbrado a construir poder en las sombras, debutó en las urnas en las últimas PASO. Su placard, lejos del fashionismo de su madre y del vestuario anticuado de su padre. Por Lorena Pérez 10 de Septiembre 2015

 

Lleva al kirchnerismo en su ADN, aunque está por verse si será el heredero político natural del legado de sus padres. Su reciente debut en las lides electorales como candidato a diputado nacional por la provincia de Santa Cruz en las PASO no fue tan rotundo como sus acólitos vaticinaban (44,56 por ciento, superado por el 47,85 % de la alianza opositora, integrada por la UCR y el Frente Renovador, entre otros).

Con todo, Máximo Carlos Kirchner (1977) es mucho más que el hijo de la pareja santacruceña que gobierna el país desde 2003. Y, si bien siempre se lo ha señalado –con más énfasis puertas adentro que afuera del oficialismo– como el sucesor, lo cierto es que, siendo uno de los estrategas de la construcción de poder de los K –creación de la agrupación juvenil La Cámpora incluida–, no fue sino hasta septiembre del año pasado cuando salió del ostracismo mediático para plantarse, por primera vez, frente a un micrófono y hablarle directamente a los militantes convocados en el estadio de Argentinos Juniors.

Como Rebecca, el personaje omnipresente de Alfred Hitchcock en la película homónima, Máximo se mantuvo todos estos años en la primera línea de la gestión –tanto de su padre Néstor como en los dos mandatos presidenciales de su madre Cristina–, aunque haciendo un culto tal del perfil bajo (a veces llegando al extremo de la no presencia) que sus contadas apariciones públicas fueron, paradójicamente, amplificadas tanto por los medios de comunicación afines como por los más críticos.

¿Hubo algún cambio o evolución en el look de Máximo en la década ganada? No, nada, en absoluto. En pareja con la odontóloga Rocío García, con quien fue padre de Néstor Iván en 2013, se blinda con el combo de pantalón, camisa y campera, todo básico y maquillado en la gama de los azules, resolviendo su vestir oficial con un marcado desinterés por su apariencia. Resulta llamativo el contraste, no sólo con su madre, de paladar fashionista, sino incluso con su fallecido progenitor, recordado por un look que, aunque pasado de moda –con sus sacos cruzados y mocasines setentistas–, traducía de modo contundente su concepción de las prioridades en el manejo de los asuntos de Estado.

Desde ya, el primogénito de los Kirchner tiene un acentuado parecido estético con el expresidente, incluso en el aspecto capilar. Su despeinada cabellera canosa luce una raya al costado que, en ocasiones, invita a conjeturar el paso de un tijeretazo fugaz. Ahora que levantó su perfil, se lo ve un poco más prolijo, pero aferrado a su uniforme: campera o cárdigan y pantalones holgados, junto con camisas celestes con trazos finos cuadriculados, parecen expresar una complacencia resignada con la contextura física que ganó en sus 38 años de vida. Ese es un rasgo llamativo: con su juventud y poder de encolumnamiento, se ganó el permiso para desafiar el dress code sugerido para la clase política tradicional. Lo objetable es que roza lo políticamente incorrecto cuando no atiende razones protocolares, amparándose en la bandera de la expresión de individualidad como reflejo del estilo personal. También en vestirse como se siente cómodo, y no como debería, Máximo lleva la batuta.

Acierto: No se destaca en oratoria, tampoco en presencia. Pero, en el loop de políticos prefabricados a base de asesores de imagen, hace del defecto una virtud: siempre en uniforme nac&pop, no distrae la atención de “el relato”.

Desacierto: El cabello debería ser su primer cambio de estilo. No es frivolidad mostrarse peinado y con un corte acorde a su edad, rol y aspiraciones. Sin embargo, el viento patagónico gana la batalla frente al peine.

Sugerencia: Le guste o no, la apariencia del candidato influye en los votantes. Sería interesante que diversificara sus prendas fetiche (campera y cárdigan, jean, camisa celestita) e incorporara otros colores a su paleta.

 

*Autora de www.blocdemoda.com



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