Los bonos que ajustan por CER son otra vez la estrella del mercado
Inversiones

Los bonos que ajustan por CER son otra vez la estrella del mercado

Por Santiago Lilo 20 de Octubre 2016

Hace poco menos de un año, los bonos que se ajustan por inflación estaban fuera del radar de cualquier inversor por un simple motivo: la discordancia entre la suba de precios que se percibía y la inflación que el Indec publicaba a fin de cada mes. Sin embargo, con la reconstrucción de la credibilidad del organismo de estadísticas a mediados de junio de este año, las tasas de interés de las Lebac en retroceso y un dólar planchado, los papeles que ajustan por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) entran de vuelta en la competencia.

Los títulos de deuda atados al CER ofrecen, en épocas de aceleración sostenida de precios, un atractivo único en el rubro de los activos financieros que cotizan en moneda local. Esto se debe a que, a diferencia de los demás títulos, el capital aumenta mes a mes en línea con la inflación que calcula el Indec y, además, otorga al inversor un retorno que va entre el 2 y 6 por ciento anual. Esto significa que, si las estadísticas oficiales son certeras, el bono con CER asegura, siempre, un rendimiento positivo en términos reales (por encima de la inflación).

Asimismo, cuanto más abrupta sea la suba de precios, mayores serán las ganancias (y viceversa). Esto se debe a que la tasa de interés fija se aplica sobre el capital que se actualizó con CER. Por este motivo, la inflación esperada juega un papel fundamental en la proyección de retornos. En esta línea, Alejo Costa, jefe de Estrategia de Puente, asegura que los bonos con CER tuvieron su auge en marzo “cuando había mucha inflación rezagada por el ajuste de precios, y la expectativa era que la suba de precios iba a hacerse efectiva en poco tiempo”.

En el marco actual, luego de que la Corte Suprema diera marcha atrás con el aumento de las tarifas del gas, Costa vaticina que podría jugar en contra de estos títulos. “Las tarifas tienen gran impacto en el nivel de precios, y por ende en el CER, por lo cual la sentencia de la Corte de anular el ajuste podría reducir los retornos de los bonos en el corto plazo”, aclara.

Nery Persichini, economista de Inversor Global (IG), coincide: “Esta decisión que tomó la Corte conlleva, en teoría, una reducción de la inflación y, por lo tanto, podría traer una caída de los rendimientos de los bonos que se actualizan con CER”. Por esto, explica Persichini, sería más conveniente apostar por este tipo de título en un mediano o largo plazo. “Entre los diferentes papeles, es un buen momento para ir por lo más largos, como el Par o el Discount”, sostiene.

Hoy en día, los principales bonos indexados que circulan en el mercado son cinco: el Discount, Par, PR13, Boncer 2021 y Bogar 2018. Según proyecciones de privados, los títulos más cortos como el Boncer 2021 podrían alcanzar un retorno anual de 3,1 por ciento en promedio a lo largo de los cinco años de duración, mientras que otros como el Par alcanzan una tasa cercana al 4 por ciento, y vencen en 2038. Del mismo modo, el rendimiento del PR13, que vence en 2024, estaría también en el orden de los 300 puntos anuales.

Sin embargo, entre las diferentes alternativas mencionadas, para Martin Vauthier, economista de Estudio Bein & Asociados, el bono más atractivo –al igual que mencionó Persichini– es el Discount. “Si bien es el bono más largo, hoy rinde un 4,3 por ciento anual en pesos por encima de la inflación y tiene una gran liquidez”, explica Vauthier. Según la consultora ACM, el rendimiento del activo llegó alcanzar inclusive el techo del 5,5 por ciento a fines de junio.

Cartera pesificada

En el mano a mano entre la Lebac y los bonos con CER, las opiniones de los analistas están en sintonía. Para Eric Ritondale, economista jefe de Econviews, los títulos indexados siguen siendo beneficiosos, aunque en el corto plazo recomienda invertir en las Letras del BCRA: “Las Lebac me parecen más atractivas que el Boncer 2021 en el corto plazo, y al ver una desaceleración menos brusca de la inflación respecto al consenso, parece una opción muy interesante el DICP (Discount en pesos), que rinde 4,3 por ciento sobre la inflación”.

Vauthier sostiene que si se compara la tasa de la Lebac a 35 días con las expectativas de inflación que surgen en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el retorno supera actualmente el 6,3 por ciento. “Invertir en uno u otro dependerá del pronóstico que tiene cada inversor acerca de los precios y las señales que muestre el BCRA en su política monetaria”, concluye.

Los bonos que ajustan por tasa Badlar también aparecen en las preferencias de algunos analistas. El índice contempla un promedio de las tasas de interés que bancos privados pagan a los ahorristas por depósitos a plazo fijo de 30 a 35 días, y de más de $ 1 millón. Entre los más demandados se encuentran el Bonar 2019 y 2020.

Según un informe de Delphos, el rendimiento del Boncer y el Bonar 2019 deberían encontrarse en 3,1 por ciento anual en promedio, lo que sería equivalente a un precio cercano a los $ 97,3 para el bono con CER. Ambos son comparables debido a su duración. En caso de que el precio del Boncer se mantenga por debajo de los $ 95, la consultora indica que “conformaría un instrumento atractivo para portafolios en moneda local al descontar un rendimiento real superior al de bonos Badlar”.

Pensar en verde

Los analistas consultados coinciden en lo mismo: el 50 por ciento del portfolio como mínimo debe ser en dólares. Si bien el tipo de cambio está estancado y el ingreso de divisas que podría entrar por el blanqueo profundizaría la tendencia bajista, en el mediano y largo plazos invertir en dólares es conveniente.

“Cuando la inflación empieza a descender hay, por lo general, un cambio de cartera y empiezan a tener más preponderancia los bonos en dólares largos”, confirma Diego Martinez Burzaco, economista jefe de IG. El analista asegura que en este rubro los títulos que se encuentran en la parte larga de la curva son los más demandados, como el Par y el Discount en dólares. “Estos son los que, si la Argentina sigue reduciendo su riesgo país, tienen las mayores posibilidades de tener ganancia de capital”, destaca. Lo recomendable es anticiparse a la suba de precios de los bonos soberanos largos, que podría ocurrir al disminuir el riesgo país y contraerse los spreads. Entran en esta categoría también los bonos emitidos este año, como el Bonar 2017, 2024, 2026 y 2046. “Lo interesante del Bonar 2046 es que se emitió para cancelar la deuda con los holdouts en abril con una tasa del 7,6 por ciento, y hoy está en 6,3 por ciento”, menciona Vauthier.

En el agregado de las preferencias de los analistas, la cartera podría dividirse así: 25 por ciento en Lebac a 35 días; 25 por ciento en bonos con CER y Badlar a mediano plazo, y 50 por ciento a bonos en dólares largos.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas