¿La Lebac ya fue?
Inversiones

¿La Lebac ya fue?

Por Santiago Lilo 08 de Noviembre 2016

La Argentina debe tener tasas ligeramente positivas para alentar el ahorro (en pesos)”, declaró, a principios de agosto, Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en una de las tantas disertaciones que llevó a cabo a lo largo del año. La frase no debe pasar por desapercibida: pese a la desaceleración de los precios registrada a partir de ese mes, el banquero dio un claro indicio de que las tasas de Lebac no cederán ante las presiones monetarias y, mucho menos, a las políticas.

La relación inversa que existe entre tasas en pesos y dólar la confirman los datos del primer semestre. Cuando las tasas de Lebac a 35 días se ubicaron en 38 por ciento entre marzo y mayo, el dólar, en el mismo período, pasó de $ 15,92 a $ 13,90. En junio, cuando el BCRA empezó a aflojar las tasas cortas por debajo del 35 por ciento, la divisa tomó un rumbo alcista y, en forma progresiva, ganó terreno nuevamente, hasta tocar los $ 15 a principios de julio (cuando los rendimientos de las letras bajaban del 32 por ciento).

Hasta el momento, la política de inflation targeting surge efecto. En julio, la inflación núcleo–la que le importa al BCRA– perforó el piso del 2 por ciento mensual y la trayectoria del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) muestra que para el segundo semestre del año y primer trimestre de 2017, la expectativa del mercado es que la suba de precios se mantenga entre el 1,5 y 1,7 por ciento mensual.

El economista Luis Palma Cané asegura que, en la actualidad, la mayoría de los bancos centrales utilizan la política monetaria basada en tasas y control del circulante para mantener el nivel de precios. “En todos los países vecinos, como Brasil, Chile y Uruguay, fijaron objetivos de inflación y les funcionó”, afirma.

Más allá de las cuestiones macroeconómicas, el mensaje de Sturzenneger enciende una luz de alerta en aquellos inversores que buscan alternativas para el mediano plazo. Las Lebac seguirían siendo redituables y, a pesar de disminuir mes a mes su tasa nominal, los rendimientos superarían la barrera de la suba de precios.

“El BCRA seguirá guiando las expectativas a través de su política de metas de inflación y manteniendo su credibilidad”, observa Hernán del Villar, director de Estudio Alpha. “La inflación seguirá bajando en los próximos meses para estabilizarse por debajo del 2 por ciento mensual y, con ello, las tasas de Lebac, también, continuarán su tendencia descendente para llegar al 25 por ciento a fines de año”, vaticina el economista.

Del mismo modo, Martín Polo, economista Jefe de Analytica, pronostica que la entidad podría reducir los rendimientos de Lebac al orden del 24 por ciento. “En este nuevo contexto, el tipo de cambio y la inflación se encuentran estables, independientemente, de las tasas de Lebac”, sostiene y resume: “El dólar está quieto por otros factores, como el mayor flujo de capitales y el hecho de que la economía esté en recesión y no demande grandes cantidades de importaciones”.

Federico Furiase, profesor de la maestría en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), también coincide: “Si las expectativas de inflación se sostienen en torno al 1,6 por ciento mensual para diciembre, como lo indica el REM de agosto, el BCRA podría bajar la tasa de interés nominal anual de la Lebac de 35 días hasta la zona de 24 ó 25 por ciento y, todavía, sostener una tasa real entre el 4 ó 5 por ciento”.

La fiebre continúa

Hoy, el contexto y las reglas de juego cambiaron y los especialistas consultados creen que la fiebre de las Lebac podría estirarse hasta principios de 2017.

Entre ellos, Furiase asegura de que es momento de abandonar los tramos cortos de las letras, y apostar por la Lebac a 119 días, que, hasta agosto, rendía en 26,57 por ciento. “La tasa real implícita de este título se ubica por arriba de la tasa real que pagan los bonos que ajustan por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER)”, explica Furiase y destaca: “Incluso, aquellos de mayor duración, como el Discount en pesos, que rinde un 3,9 por ciento sobre la inflación”.

Asimismo, tanto Polo como Furiase coinciden en que, si bien invertir en Lebac seguirá siendo una apuesta atractiva y con bajo riesgo, los bonos soberanos en dólares le darán pelea en el mercado financiero. Esto se debe a la expectativa que reina entre los inversores de que se siga reduciendo el riesgo país y, por lo tanto, se compriman los spreads y aumenten los precios de estos títulos.

En este sentido, para aquellos más conservadores, explica Furiase, la parte corta de la curva de la deuda en dólares, como el Bonar 2019, ofrece rendimientos atractivos en esa moneda de alrededor del 3,8 por ciento anual.

Con una visión contraria, Del Villar recomienda ir en el mediano plazo por una cartera diversificada pero en pesos. “En plazos más largos, será bastante parejo el rendimiento entre las mejores tasas en pesos y las ajustadas por UVIS, que deberían estar por encima de las colocaciones en dólares”, dice e indica que las Lebac podrían entrar en el portafolio, ya que se estima que las tasas largas rendirían por encima del 24 por ciento anual.

 

Leé la versión original de esta nota en la revista Apertura, especial La City.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos

Notas Relacionadas