Invertir en opciones, una alternativa que puede generar hasta 50% anual
Inversiones

Invertir en opciones, una alternativa que puede generar hasta 50% anual

Por Nery Persichini 27 de Septiembre 2016

Este 2016, sin lugar a dudas, es el año de “la tasa en pesos”. La decisión del Banco Central de subir las tasas de interés potenció el atractivo de instrumentos en moneda local. Con las Lebac como abanderadas, en 2016 vimos retornos de hasta 38% anual en pesos.

Sin embargo, desde hace años que en la city porteña los inversores históricos vienen cosechando rendimientos mayores sin demasiado riesgo adicional con una simple estrategia que involucra opciones.

Por eso, hoy quisiera contarte cómo dos simples pasos te permitirán embolsar tasas de hasta 50% anual con la mera compra o tenencia de acciones. Es decir que podrás generar dividendos automáticos sobre ciertos papeles.

Antes de profundizar en la estrategia puntual, conviene que te mencione brevemente algunas definiciones claves.

Conceptos importantes de opciones

Las opciones son contratos derivados donde intervienen dos partes asumiendo derechos y obligaciones de acuerdo a términos y condiciones. Se los llama contratos derivados porque su valor proviene o deriva del valor de un activo subyacente. En el caso de las opciones que veremos en breve, los subyacentes son acciones.

¿En qué consiste específicamente una operación con opciones? El tomador o titular, a través del pago de un monto de dinero (prima), compra el derecho de exigir a la otra parte (lanzador o emisor) la compra o la venta de cierta acción a un precio fijo determinado (precio de ejercicio) en un momento dado del tiempo.

En otras palabras, el comprador de una opción adquiere un derecho y paga una prima al emisor, que asume un compromiso.

Existen dos tipos de opciones: de compra (call) o de venta (put). A los efectos de la estrategia que te comenté, nos vamos a concentrar en los calls.

El comprador de un call se garantiza el derecho de comprar una determinada acción a un precio de ejercicio en una fecha determinada. Para eso, abona una prima al lanzador.

Si al momento en que llega el vencimiento de la opción de compra, el precio de mercado de la acción está por encima del precio de ejercicio, entonces el tomador del call tiene incentivos para usar su derecho y comprar acciones a un precio más bajo.

En este caso, la ganancia por acción del tenedor del call (precio de mercado menos precio de ejercicio menos prima pagada) es igual a la pérdida del emisor como si fuera un juego de suma cero.

Por el contrario, si el precio de mercado termina por debajo del precio de ejercicio, entonces el titular de la opción de compra no la ejerce pero pierde el monto pagado en concepto de prima. En cambio, el emisor original gana la totalidad de la prima.

Con esto presente, ya va quedando claro cuáles son las intenciones de cada uno de los participantes…

Quien compra un call espera que el precio de la acción suba por eso paga un monto para asegurarse el derecho de adquirir el activo a un valor más bajo en el futuro.

El lanzador o emisor, en cambio, busca ganar con la prima cobrada y su expectativa es que el precio de la acción al menos no suba.

Como veremos más abajo, la estrategia que te presento exige que la cotización de la acción se mueva poco.

Un ejemplo de generación automática de “dividendos” de 51,69% anual

Ahora que conocés aspectos básicos de las opciones, vas a entender cómo generar dividendos extra a las acciones.

La estrategia, en cuestión, se llama lanzamiento cubierto y consiste en la compra de una acción y, en simultáneo, la venta de un call.

Como vimos, la venta del call no es otra cosa que un compromiso de venta de la acción puntual en caso de que la cotización se ubique por encima de un valor preestablecido (precio de ejercicio), al cabo de un período de tiempo. A cambio de la obligación, percibimos una prima.

Por su parte, la adquisición de la acción es lo que hace que el lanzamiento del call esté “cubierto”. La potencial obligación de entregar el activo se puede cumplir porque la acción ya está inmovilizada en la cartera.

La lógica del lanzamiento cubierto no es que ganemos con una suba de la acción, sino que nuestro objetivo es obtener una tasa de interés cuando se ejecute el call, es decir, cuando nos desprendamos del activo.

El beneficio que obtenemos es la diferencia entre el precio de ejercicio del call y el precio de compra. La clave es que el valor de compra de la acción está reducido por las primas cobradas. Este margen luego se anualiza y se presenta como rentabilidad anual.

El proceso es tan simple como está presentado, pero lo vas a ver mejor con un ejemplo concreto.

Tomemos, por caso, la acción del Grupo Financiero Galicia (GGAL) y sus opciones de compra con vencimiento en octubre.

Los datos de cierre (al 09/09/16) que necesitamos son los siguientes:

- Fecha de vencimiento del call: el 21 de octubre de 2016.

- Precio de compra: $ 44.

- Prima del call: $ 1,15.

- Precio de ejercicio: $ 46.

Esta información la vertemos en una calculadora de lanzamientos cubiertos online. Existen varias en Internet. Yo, por simplicidad, uso la que ofrece el broker Puente.

Los resultados resumen todo lo importante de la estrategia.

En los 39 días que quedan hasta el vencimiento de la opción, lograríamos una tasa directa (de punta a punta) de 5,52%. Medida mensualmente es 4,25%.

Pero para poder comprar la ganancia del lanzamiento cubierto con otros instrumentos como plazos fijos o Lebac, hace falta medirla nominalmente en un año. Es decir, tenemos que convertir la tasa mensual en una tasa nominal anual.

Según los resultados, el rendimiento nominal anual de la estrategia es 51,69%. Es un retorno que está muy por encima del 21-22% que ofrecen los plazos fijos o del 27,75% anual que rinden las Lebac a 35 días.

Pero este diferencial en favor del lanzamiento cubierto no es gratuito. Para conseguir una tasa elevada como la del ejemplo, es necesario correr un riesgo extra.

Y ese riesgo lo podemos ver claramente en la “cobertura”, que es el porcentaje de baja del precio de la acción en el cual la rentabilidad de la estrategia es cero. A su vez, la cotización de cobertura es el precio de la acción en el cual el retorno de la operación es nulo.

En otras palabras, tenemos ganancia siempre y cuando el precio de la acción al vencimiento sea mayor a $ 43,23. El call se ejecuta por encima de $ 44, pero haber cobrado la prima nos da cierto margen de cobertura (2,54%) ante una baja de la cotización.

Cuanto más bajo sea el precio ejercicio de la acción, más cara será la prima percibida. Como resultado, se amplía la cobertura pero se reduce la rentabilidad.

¿Qué ocurre si no nos ejecutan el call lanzado?

Nos quedamos con la acción en nuestro poder, algo que no es necesariamente malo…

Recordá que cuando hicimos el desembolso para adquirir la acción, recibimos un ingreso por la prima de los calls vendidos sobre la misma acción. Esto último hace las veces de “descuento” que abarata el costo del papel adquirido.

Si hablamos de un buen papel con liquidez como el de Grupo Financiero Galicia (GGAL), uno de los principales bancos locales, el descuento es beneficioso para reducir el costo de entrada. Esto nos habilita a seguir manteniendo la acción a la espera de una mayor revalorización o de una nueva posibilidad de estrategia con opciones.

En definitiva, los lanzamientos cubiertos te permitirán explotar gran parte del potencial de las opciones y con riesgos acotados.

La venta de calls y la compra de una acción (que vos ya podés tener en cartera) es una manera de generar un ingreso extra similar a los dividendos y que reditúa hasta 50% anual.



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1 Comentario

Laura Garcia Reportar Responder

Super interesante! Donde puedo ver las cotizaciones online? Yo las veo aca https://www.bullmarketbrokers.com/Cotizaciones/Opciones pero como no tengo cuenta con ellos quizas las veo retrasadas.

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