Inversiones: ¿es momento de apostar por las empresas eléctricas?
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Inversiones: ¿es momento de apostar por las empresas eléctricas?

Por Mariano Otálora 01 de Marzo 2016

Dentro de lo esperado, y con el objetivo de aliviar el déficit fiscal, el Gobierno anunció la reducción de los subsidios a la energía eléctrica. Se calcula que alrededor de 4,6 millones de usuarios en la región AMBA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Gran Buenos Aires) se verán afectados por los consecuentes aumentos, de los cuales el 80 por ciento pagará la tarifa plena y el resto podrá acceder a la denominada Tarifa Social.

Los incrementos irán desde $ 50 hasta $ 642, según el nivel de consumo. Vale recordar que las tarifas se encuentran congeladas desde hace más de 10 años, mientras que los precios de todos los bienes de la economía se incrementaron a la par de una inflación de dos dígitos. El resultado es más que evidente: se generó un atraso enorme en el valor de las tarifas y una notable alza en el gasto del Estado. Según la consultora LCG, solo en el año 2015 la intervención del Estado en los subsidios a la energía insumió recursos equivalentes al 3,2 % del PBI ($ 173,6 mil millones).

Dentro del plan para reducir el déficit fiscal de forma gradual que anunció la administración de Mauricio Macri, los subsidios son la carga más pesada. En especial, los de la energía eléctrica, que representan el triple de lo que se consume en transporte o el doble en gas. La nueva meta del equipo económico es reducir ese ítem al equivalente del 1,5 % del PBI para 2016. En la vereda de enfrente, las distribuidoras (Edenor y Edesur) ya aclararon que la suba actual no alcanzaría a cubrir los costos de distribución y generación, lo cual deja una ventana abierta para mayores subas en el corto plazo. En ese sentido, son muchos los que esperan ajustes en las boletas cada 6 meses.

Desde ya, el congelamiento prolongado fue una medida absolutamente equivocada del kirchnerismo: no solo por la carga que supuso para el Estado, sino también porque perjudicó la inversión en el sector. Ahora bien, ¿alcanza este aumento anunciado para recomponer los números de las compañías eléctricas? Y, yendo más allá: ¿siguen teniendo potencial las acciones de aquellas que cotizan en Bolsa? Primero hay que estimar cuánto impactará el incremento de tarifas en la inflación y en el bolsillo. El atraso de los valores es tal que las subas anunciadas pueden alcanzar el 500 %, pero ello solo impactará entre un 1,4 y 1,7 en el indicador de precios. Según el informe de LCG, “el efecto sobre la inflación es acotado, y eso obedece a que el congelamiento prolongado terminó licuando el peso relativo de la electricidad dentro de la canasta. Este análisis es congruente con la observación del impacto de las tarifas en pesos corrientes en vez del incremento porcentual. El Indicador LCG considera los ponderadores IPC INDEC 1999=100, donde el subrubro Electricidad representa el 2 % del total de la canasta. Sin embargo, el atraso relativo de las tarifas eléctricas en un contexto de precios en aumento, redujo el ponderador implícito a solo 0,31% del total”.

Cuestión de timing

El nuevo cuadro tarifario y la posibilidad de la llegada de inversiones anima la especulación. Así, las acciones de las empresas del sector eléctrico no solo vuelven a estar presentes sino que ya figuran como las favoritas en los portfolios. Durante muchos años, los papeles de la categoría fueron los más castigados. Y a pesar de la suba que tuvieron en los últimos años, siguen siendo una oportunidad de compra interesante. Entre 2009 y 2012, la acción de Edenor estuvo dormida, a la espera del ajuste de tarifas que nunca llegaba. Pero desde 2013 se verifica un fuerte aumento, que le permitió pasar de casi 0,80 centavos a prácticamente superar $ 12 este año.

¿Más claro? Solo en 2015 la acción de Edenor se movió un 130 %. En ese caso –como en otras del rubro, por caso Pampa Energía o Transener–, su principal fortaleza era que estaba a precios absolutamente baratos y cualquier noticia, cambio o expectativa podía moverla fuertemente, a pesar de ser empresas que cada día perdían más dinero. En la actualidad, ya no pueden analizarse bajo la misma premisa sino sobre los verdaderos fundamentals que presenta cada una. En el caso de Pampa Energía –que en 2015 subió un 163 %–, es la que mejores perspectivas ofrece, ya que el valor de su acción no descontó el impacto en la nueva ecuación de ingresos que generarán las nuevas tarifas. Luego de perder más de $ 170 millones en 2012, desde el año siguiente viene mostrando una mejora en sus números, a tal punto que se espera que en 2016 sorprenda con un incremento del EBITDA del orden del 60 %. Otra acción a considerar es la de Edenor: si bien su cuadro de resultados no se presenta tan optimista como en el ejemplo anterior, continúa en la lista de las preferidas.

A partir de ahora, entonces, con la reducción de subsidios en forma periódica, se espera que las empresas eléctricas empiecen a ganar dinero y atraigan las inversiones que necesita el sector. Si bien las distribuidoras se quejan de que los aumentos de las tarifas son insuficientes, el impacto en sus cuadros de resultados será inevitable y, más pronto que tarde, se reflejará la mejora consecuente.



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1 Comentario

gustavo ontiveros Reportar Responder

estimado Mariano cual de estas tres es "Pampa Energía –que en 2015 subió un 163 %" cgpa2-camuzzi gas pampeana S.A. pamp-pampa holding S.A. o Petr-petrolera Pampa S.A.

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