Cuáles son las acciones baratas que casi nadie detecta
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Cuáles son las acciones baratas que casi nadie detecta

Un análisis de las oportunidades que brinda el Merval por parte de Nery Persichini, Economista Jefe de MB Inversiones. Por Nery Persichini 13 de Julio 2017

“Comprar barato y vender caro es bastante sencillo. El problema es saber qué es barato y qué es caro”.

La frase, tan simple como cierta, pertenece al conocido inversor Jim Rogers y describe el desafío diario con el que nos topamos los inversores cuando nos sentamos en frente de la pantalla y nos disponemos a operar.

El interrogante se vuelve todavía más relevante cuando miramos hacia atrás y vemos que el índice Merval acumula un alza de 26% en dólares en los últimos 12 meses, una de las mejores perfomances globales.

El mercado, todavía ávido de rentabilidad en un contexto mundial de bajos rendimientos, compró el optimismo y las expectativas generadas por la gestión actual y se embarcó en activos argentinos. No obstante, el ritmo de actividad real de la economía se mueve perezosamente y parece no convalidar del todo lo que los inversores esperaban.

Y si ponemos sobre la mesa la incertidumbre política de cara a las elecciones legislativas de agosto y octubre, debemos agregar todavía más signos de interrogación a la pregunta inicial.

En este escenario de gran track record histórico, pero con potenciales amenazas en el horizonte, ¿quedan acciones baratas en las que valga la pena estar posicionados en vistas de un futuro incierto por dónde se lo mire? A pesar de la revalorización del mercado en general, desde MB Inversiones creemos que todavía queda valor en muchos papeles.

Por supuesto que las apuestas no son para todos los perfiles de riesgo. Por el contrario, la renta variable queda reducida a personas con una posición al menos moderada frente al riesgo y, hoy por hoy, demanda que el inversor posea las “3 P”: Plata, Paciencia y P… coraje.

 

¿Dónde queda valor en el Merval?

Warren Buffett, uno de los inversores más exitosos de la historia, nos enseña que “precio es lo que pagamos, valor es lo que recibimos”. Si tomamos esta premisa como válida, entonces nos interesa detectar valor en función de la capacidad que tienen las empresas para generar beneficios.

El camino ideal para la valuación es descontar los flujos futuros a una tasa de interés propia de cada empresa. Es una tarea ardua y que está reservada para especialistas.

Por suerte, para aproximarnos a una idea de valor más rápidamente, el análisis fundamental se vale del enfoque de múltiplos para generar indicadores útiles. Entre los cuales, sobresalen dos: el múltiplo Price-Earnings (P/E) o Precio-Ganancias por acción y la relación Enterprise Value sobre EBITDA (EV/EBITDA).

 

El mercado a través del filtro del P/E

El ratio P/E es el cociente entre el precio de mercado de una acción y la ganancia por acción. Ésta puede ser la de los últimos 12 meses (trailing P/E) o la proyectada en el futuro (forward P/E). En concreto, el P/E da una noción de cuántos años hacen falta para recuperar la inversión de mantenerse constantes los beneficios y ser distribuidos en su totalidad en forma de dividendos.

Así, el P/E da una base para comparar empresas. Si éstas tienen métricas financieras similares, aquella con menor P/E es la más barata y constituye una oportunidad de compra. Sin embargo, a causa las diferentes estructuras de capital y políticas de dividendos, se recomienda usar el P/E para firmas de un mismo sector, el promedio de la industria o eventualmente el promedio del mercado.

¿Qué nos dice el P/E dentro de las acciones del Merval?

De acuerdo a información del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), el gráfico exhibe los ratios P/E de 22 de las 27 compañías más importantes de la plaza local. Las cinco excluidas son las que registraron pérdidas contables en los últimos 12 meses y no permiten el cálculo del indicador.

¿Qué conclusiones podemos sacar? Si hacemos una comparación contra el mercado, las acciones que están a la izquierda del Merval y que tienen ratios P/E por debajo de 28 años, podría pensarse que están que están “baratas”.

En cuanto a los análisis sectoriales, se nota que los bancos, en conjunto, son un sector que devolverían la inversión en la mitad del tiempo que le llevaría al mercado en promedio.

También se destacan las bajas valuaciones en empresas industriales como Siderar (ERAR) y Mirgor (MIRG), vinculadas a la industria automotriz, un sector golpeado en el último año y medio.

Pero, bajo el ranking del P/E, la acción más retrasada del Panel Líder hoy sería Consultatio (CTIO). La desarrolladora de real estate, de mantener el nivel de ganancias de los últimos 4 trimestres y repartir dividendos del 100%, demandaría a los accionistas solamente 7,6 años de espera para recuperar su inversión. Esto es casi un cuarto del nivel del mercado.

¿Y fuera del Panel Líder? Las relaciones P/E más bajas en el Panel General las encontramos en las siguientes empresas:

Compañía Introductora de Buenos Aires (INTR): 8,9 años.

Banco Patagonia (BPAT): 10 años.

Banco Santander Río (BRIO): 10,1 años.

Caputo (CAPU): 10,3 años.

A pesar de las ventajas de la simplificación del ratio P/E, las decisiones de financiamiento de las empresas alteran las comparaciones. Firmas con mayor apalancamiento (mayor presencia de deuda), al tener mayores ganancias por acción, suelen subestimar los P/E. También salen del radar las empresas que registran pérdidas netas, incluso a pesar de tener una buena marcha operativa.

Para evitar estas complicaciones, la relación EV/EBITDA ofrece una mirada superadora.

 

El mercado bajo la mirada del ratio EV/EBITDA

Ésta es una de las métricas más utilizadas en el enfoque de múltiplos. Nuevamente, se trata de otro cociente que involucra dos variables. En el numerador incorpora el valor teórico de una empresa, que se calcula como la capitalización bursátil más la deuda corporativa más los intereses minoritarios menos el dinero cash y sus equivalentes. Y en el denominador se incluye una medida operativa de la compañía, que es el resultado neto más los intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA, por sus siglas en inglés).

El EV/EBITDA elimina los problemas derivados de las comparaciones de empresas con distintos niveles de apalancamiento. También pondera mejor la salud operativa de las compañías, aunque perdemos foco sobre cuestiones financieras que pueden ser muy relevantes en ciertos sectores.

¿Cómo interpretarlo? El EV/EBITDA da una idea de cuánto tiempo requeriría para la empresa repagar el valor que corresponde a todos los acreedores de la empresa (tenedores de deuda y de acciones) a través de sus flujos operativos, asumiendo que no hay cambios en el EBITDA. Así, cuanto menor sea esa relación, más rápido el inversor llegaría al umbral de rentabilidad.

Otra lectura es que una empresa debería valer X veces su EBITDA según el ratio propio del sector. Si una compañía tiene un múltiplo más bajo que el promedio, entonces hay indicios de que está retrasada. El análisis se podría replicar al promedio del mercado.

¿Qué ratios EV/EBITDA vemos en los papeles del Merval?

Las valuaciones más atractivas están a la izquierda. Entre ellas se destacan Consultatio (CTIO), Telecom Argentina (TECO2) y Autopistas del Sol (AUSO). También ganan importancia las dos empresas petroleras más importantes del mercado, que antes no eran detectables en el análisis de P/E por la presencia pérdidas contables: YPF (YPFD) y Petrobras Brasil (APBR).

Gracias a excelentes performances operativas, Transportadora de Gas del Sur (TGSU2) y Transportadora de Gas del Norte (TGNO4) tienen relaciones EV/EBITDA que son la mitad de las que se ven en el sector. El sector eléctrico en general también muestra valuaciones para seguir de cerca.

En cuanto a los múltiplos por fuera del Merval, en el Panel General los más prometedores son los de:

Garovaglio (GARO): 3,4 x.

Grimoldi (GRIM): 4,1 x.

Compañía Introductora de Buenos Aires (INTR): 5,7 x.

Cabe destacar que cuando migramos al Panel General, encontramos papeles con menor liquidez y, por lo tanto, con mayor riesgo de no realizar una operación en los tiempos y precios que deseamos.

Con todo, el valor debe pensarse en términos de los beneficios que pueden generar las empresas en el futuro. La historia reciente, aunque no se repite, puede darnos, con ciertos supuestos e imaginación, un adelanto más o menos preciso de la película hacia adelante.

Los ratios P/E y EV/EBITDA, en este marco, aportan su granito de arena para empezar a detectar valor en el mercado de acciones. Por supuesto, deben suplementarse con otros indicadores y análisis que contemplen factores macro y microeconómicos. Pero no dejan de ser una herramienta más para dirimir, con algo menos de incertidumbre, nuestro dilema shakesperiano moderno: “compro o vendo”.



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5 Comentarios

jesus jose fava Reportar Responder

CECO,ALUAR,SID.REGALADAS,.

Pablo Cattani Reportar Responder

El ratio P/E es con resultados històricos. En los bancos la disminuciòn de T.A. nominales disminuirà sus resultados por la baja del cobro del "impuesto inflacionario".

Carlos Gutierrez Reportar Responder

No sirve comparar un múltiplo contra el resto de las empresas del MERVAL se debe comparar contra el multiplo de un grupo de empresas comparables.

Jaime Cornejo Reportar Responder

Respecto de Cresud, sugiero repetir el cálculo después del balance, con la revaluación de activos, se van a sorprender.

Adrián Marino Reportar

Buenos días Jaime, cómo quedaría indices para Cresud luego de balance, en P/E y EV/Ebitda

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