Warren Buffett no quiere a Cadbury en Kraft

Warren Buffett no quiere a Cadbury en Kraft

Como mayor accionista de Kraft, el inversor se pronunció en contra de la oferta pública de acciones (OPA) hostil sobre el grupo británico de chocolates Cadbury. La operación está valorada en US$ 16.000 millones. 05 de Enero 2010

El oráculo de Omaha, como se lo conoce comúnmente a Buffett por sus aciertos en materia de inversión, no cree que la chocolatera Cadbury le agregué más valor a Kraft. En todo caso le hace perder valor. El considerdao guru de las finanzas y mayor accionista de la compañía estadounidense de productos alimenticios se pronunció en contra de la operación. La declaración llega el mismo día en el Kraft anunció que elevará la cantidad de efectivo que pretende pagar por Cadbury, gracias a la inyección que recibirá con la venta de su negocio de pizzas congeladas a la suiza Nestlé.

Desde que Kraft lanzó su oferta de compra sobre Cadbury el pasado septiembre, la compañía fabricante de las galletas Oreo se está encontrando con múltiples problemas, especialmente porque los accionistas de la firma británica se oponen a la OPA por considerar que el precio es “irrisorio”.  Sin embargo, el último revés ha llegado desde su propio accionariado, ya que el propietario del 9,4 por ciento de Kraft, el magnate Warren Buffett (el segundo hombre más rico del mundo, según Forbes) votó en contra, porque la oferta establecía la emisión de nuevas acciones para financiar la operación.

En opinión de Buffett, que controla a través de su compañía Berkshire Hathaway unos 138 millones de acciones de Kraft, la emisión de una cantidad elevada de títulos nuevos perjudicaría a los accionistas. Para reducir el número de acciones que se planea emitir, Kraft decidió vender su negocio de pizzas congeladas en Estados Unidos y Canadá por US$ 3.700 millones en efectivo a Nestlé, que también se hará cargo de 3.400 empleados del grupo estadounidense.

Ese negocio incluye marcas como DiGiorno, Tombstone, California Pizza Kitchen y Jack’s & Delissio y ayudará a Nestlé a reforzar su actividad de congelados en esta región, donde ya tiene una importante presencia en el sector de platos preparados y productos listos para consumir. “La venta de este negocio ahora no sólo ofrece una atractiva rentabilidad para nuestros accionistas, sino que nos permite centrar mejor nuestros recursos en marcas y categorías prioritarias”, dijo hoy la presidenta y directora ejecutiva de Kraft, Irene Rosenfeld, en un comunicado. Pese a la inyección de capital, Kraft pretende emitir 370 millones de nuevas acciones, para lo que ha pedido el permiso de los actuales tenedores, que pueden pronunciarse hasta el 1 de febrero.

"Debía valer más"
Buffett cree que el precio de las nuevas acciones de Kraft, que el martes se negociaba en la Bolsa de Nueva York a US$ 28 tras subir en los primeros compases de la sesión un 2,4 por ciento, será demasiado bajo. “La acción de Kraft, a su valor actual, es una moneda de pago muy cara para ser utilizada en esta adquisición”, apuntó Buffett en un comunicado, en el que recuerda que en 2007 la firma gastó US$ 3600 millones de en recomprar títulos propios a cerca de US$ 33 cada uno, “previsiblemente porque consejeros y directivos consideraban que debían valer más”. Lo mismo ocurre con la propia inversión del multimillonario en Kraft, donde ha metido cerca de US$ 900 millones para comprar acciones a un precio medio de US$ 33, lo que quiere decir que si vendiera ahora perdería cerca de un 18 por ciento de su dinero.

 En su comunicado, Buffett también explicó que votó en contra de la ampliación de capital porque ello supondría ‘dar un cheque en blanco a la dirección de Kraft para cambiar como le parezca los términos de la oferta‘, que establece el pago de unos 740 peniques por cada acción de Cadbury, mientras que su cotización actual ronda los 800 peniques.

Con la propuesta de Kraft, la firma estadounidense, que tiene hasta el día 19 de este mes para terminar de perfilar su oferta, pagará a los accionistas de Cadbury 60 peniques más en efectivo, en lugar de en acciones del grupo estadounidense, aunque el importe global de la operación sería prácticamente el mismo.

La británica no ha tardado en contestar con un comunicado en el que dice que, “pese a estos remiendos, la oferta no ha cambiado y sigue siendo irrisoria, con menos de la mitad en efectivo”. Mientras Kraft ha decidido ampliar el plazo de aceptación de esta OPA hostil hasta el 2 de febrero, se han multiplicado los rumores de que la chocolatera estadounidense Hershey estaría preparando una contraoferta para quedarse con Cadbury, al tiempo que Nestlé dejó hoy claro con un comunicado que no pretende entrar en la puja. Está previsto que mañana la Comisión Europea se pronuncie sobre si la compra de Cadbury por Kraft supondría una amenaza para la competencia.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos