Vida, el segmento quiere despegar

Vida, el segmento quiere despegar

Salarios, consumo y una mayor penetración del rubro comienzan a catalizar el negocio. Con tasas de crecimiento superiores al 30%, en 12 meses, los players apuestan por la continuidad. Las claves. 20 de Abril 2011

Si bien los argentinos prefieren todavía guardar sus dólares bajo el colchón o invertir en ladrillos, los seguros de Vida se presentan como una opción atractiva y en creciente expansión para todos aquellos que necesitan proteger a su familia o resguardar sus ahorros a largo plazo. El sector muestra un crecimiento de más del 30% anual desde hace cinco años y ofrece un amplio abanico de productos destinados a el protección, al ahorro y la inversión con una rentabilidad que, en algunos planes, puede llegar hasta el 12% anual.
Atrás quedaron, para las principales compañías del mercado, los cimbronazos producidos por la crisis económica del 2001 y por la privatización de las AFJP, que trajeron aparejados una desconfianza en el sistema financiero en general. A pesar de que reclaman una menor presión impositiva, son optimistas con respecto a 2011 y auguran un buen nivel de actividad comercial, debido a las buenas perspectivas respecto a la evolución del PBI y a la baja del desempleo.

“El mercado de los seguros de Vida en el país viene registrando en los últimos años índices constantes de crecimiento. Situación que es similar en el resto de los países de América latina. Mientras el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en la región se ubica en promedio en el 2,6%, el volumen de primas está creciendo casi a niveles de un 7%”, asegura Mariano Fraschina, responsable del Canal Independiente Vida y Retiro Individual SMG LIFE.

Para el especialista, las principales causas de este crecimiento se deben, en primer lugar, a un acompañamiento natural de las economías propias de cada país y, por otra parte, a un aumento de los capitales asegurados, a pesar de que en la Argentina como en la región las sumas contratadas están muy por debajo del promedio de las de los países desarrollados.
“En las situaciones actuales de inestabilidad, como las que vivimos, las personas son cada vez más conscientes de la importancia que tiene estar bien protegidos no sólo durante la etapa laboral activa sino también en la pasiva, por eso la demanda de planes de protección o ahorro es cada vez mayor”, afirma Fraschina.

Lo mismo opina Sebastián Otero, gerente de Inteligencia Comercial de HSBC Seguros y HSBC New York Life Argentina, para quien “en términos de primas, el mercado de seguros de Vida en la Argentina viene mostrando un excelente nivel de crecimiento. Durante los últimos cinco años, la tasa de incremento anual fue del 30%. En lo que respecta a coberturas de de Vida Colectiva y Accidentes Personales, el aumento fue del 27 al 30% en los últimos 12 meses".

Las causas de tal avance están a la vista: el aumento del índice salarial, es decir la cantidad de seguros por múltiplos de sueldo, el alza de los seguros sobre saldo deudor y el incremento en la cantidad de asegurados de accidentes personales. “En cuanto a seguros de Vida Individual, podemos apreciar un crecimiento lento pero genuino de la cantidad de asegurados, pasando la participación total en el mercado del 33 al 37% en los últimos 12 meses. Esto se debe al alza de sumas aseguradas para poder mantener el poder adquisitivo y el incremento del tipo de cambio en dólares. Creo que, tanto en Vida Individual como en Colectivo y Accidentes Personales, la tendencia se mantendrá en el próximo período”, agrega Otero.

Por su parte Jorge Rey, gerente Técnico de Allianz, advierte que “en el mercado de seguros de Vida Colectiva, que es donde nuestra compañía se maneja, se viene dando un crecimiento constante superior al 30% desde 2007”. Entre los motivos para este aumento destaca a la suba de los salarios, el incremento del consumo y la mayor penetración que está logrando el ramo. “Esperamos con optimismo que esta situación se consolide en los próximos años”, augura el especialista.

Crece la apuesta al segemento
En ese sentido, desde la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), su titular, Francisco Durañona, asegura que “el mercado creció, en 2010, un 30% en general y el segmento Vida no se estancó”. Según el funcionario, esta cobertura “se desarrolla cuando hay cierta estabilidad y un plazo largo de consolidación económica que hace que la gente apueste al segmento Vida con capacidades de ahorro”. En entrevista exclusiva con Seguros, Durañona adelantó: “El organismo está interesado en la propuesta de las compañías para promocionar un seguro complementario al de Retiro, donde, voluntariamente, los trabajadores pueden adquirir una cobertura adicional a la que le otorga el ANSeS”. Para el funcionario este plan, en parte parecido al que regía con las AFJP, es “una forma de generar un esquema de ahorro atractivo para el ciudadano común”.
Si bien existe el preconcepto de que los seguros de Vida son para algunos pocos, desde las aseguradoras, afirman que existen pólizas para todos los bolsillos y que incluso en algunos casos hubo una baja en el precio de las mismas.

“Los seguros sólo de protección tienen tasas razonables, sobre todo en los seguros de Vida Colectiva o Corporativa y, en los últimos años, se notó una tendencia a la baja en las tasas de los mismos”, comenta Rey. Según el ejecutivo de Allianz, un grupo de empleados puede conseguir una cobertura completa por una tasa de 0.6% mensual, es decir que un seguro de Vida de $ 100.000 con coberturas adicionales, puede costar $ 60 por mes, por persona”, asegura Rey.

Por su parte, Nicolás Jasper, director de la unidad de Vida de Mapfre Argentina asegura: “En el mercado, existen diferentes variedades de producto para todas las necesidades de los clientes, y también de acuerdo a sus posibilidades de pago. Por ejemplo, nuestro producto Vida Simple cuesta, en promedio, $ 50 por mes, se encuentra dirigido a todo tipo de trabajadores en relación de dependencia y es de fácil contratación”.

Con respecto a las perspectivas para 2011, tanto para Mapfre como para el resto de las compañías del mercado, los pronósticos son más que optimistas. Sin embargo, si se compara con el desarrollo del seguro de Vida en otros países, en la Argentina todavía hay un largo camino por andar.

“Está claro que el aspecto impositivo es fundamental para el desarrollo del ahorro a largo plazo. La industria hace tiempo reclama mayores incentivos de tipo fiscales a fin de dar impulso al sector. Al igual que en los países desarrollados, este es un aspecto fundamental para el crecimiento y para mejorar la calidad de vida de la población, ya que es clara la necesidad de protección y ahorro”, advierte Jaspe.

La confianza de la jubilación, en baja
Los asesores financieros no descartan las pólizas de Vida cuando arman el portafolio inversor de sus clientes. “La rentabilidad que se puede esperar de un seguro de Vida con capitalización varía de acuerdo al perfil de inversión que se elija, ya que los seguros cuentan con distintas alternativas de inversión que se adaptan a diferentes niveles de riesgo”, advierte Karina Cavalli, asesora en inversiones financieras de Loyalty Secured.
“Para un perfil conservador, podemos esperar una rentabilidad de entre 6 y 7% anual, mientras que, para un perfil que acepta fluctuaciones importantes de corto plazo en el valor de su cuenta, la rentabilidad esperada será de entre 10 y 12% anual”, agrega la especialista.

Consultada respecto de qué porcentaje de los ingresos es recomendable destinar a este tipo de pólizas, Cavalli advierte que “al ser esta una inversión a largo plazo, no debe ser un problema pagarla cada mes ya que existen probabilidades de no llegar a término con el plan y lo que aparecía una buena inversión termine generando pérdidas”. La asesora agrega: “Se sugiere destinar entre el 5 el 10% de los ingresos corrientes, estimando que esto no modificará mi calidad de vida actual y mejorará mucho mi calidad de vida futura y la de los seres queridos”.

En ese sentido y para quienes deseen hacer una proyección de la rentabilidad futura que tendrán si hacen esta inversión, desde Zurich, Mauro Zoladz, gerente de Negocio de Ahorro e Inversión de la Dirección de Vida y Accidentes Personales, asegura que “si un hombre de 32 años, cuyo objetivo es invertir para poder complementar su jubilación futura, elige aportar u$s 100 en forma mensual durante 33 años, es decir, hasta los 65 años, e invierte las primas en los fondos de inversión mixtos, el ahorro que estaría disponible a los 65 años sería de u$s 129.020 y de u$s 78.917 en uno conservador”.

Asimismo, siempre según el ejecutivo, al finalizar el plazo de pago, el plan permitiría pactar una renta mensual por 20 años, es decir hasta los 85 años, de u$s 976 o de u$s 495 en un escenario ponderado y en uno conservador, respectivamente. El dinero que no se retire, sigue capitalizando en la cuenta individual. Y el producto permite el rescate de la cuenta individual en forma total o parcial.

Lo cierto es que, a pesar de que los analistas y las compañías propician los seguros de Vida como inversión a futuro, el argentino, si tiene unos pocos ahorros, elige ante todo guardarlos en su casa. Si tiene algo más, invierte en ladrillos. A pesar de que el mercado se recupera lentamente de la pesificación de los ahorros, la situación sigue difusa para muchos ahorristas. “No hay suficiente confianza en que los montos jubilatorios serán suficientes para cumplir su función y muchos consideran importante tener un seguro de Vida, pero no lo tienen”, consigna el estudio Sensor del Inversor Argentino, realizado por la consultora Ipsos-Mora y Araujo para la compañía privada de inversiones Hope Fonds.

Análisis de las necesidades de cobertura
Para los que contrataron seguros de Vida o están analizando la posibilidad de acceder a ellos, los especialistas recomiendan especialmente tener en cuenta la trayectoria de la compañía y leer detenidamente “la letra chica del contrato”.

“Es fundamental tener excelentes referencias de la compañía, es decir, analizar la trayectoria comprobable, la rentabilidad y la sustentabilidad para asumir los riesgos futuros. Es necesaria la habilitación de la Superintendencia de Seguros para operar, ya que no se deben contratar seguros en compañías fuera del país -off shore-, donde no hay garantías legislativas que lo sustente y está prohibido y penado”, destaca Otero.

Por su parte, para Jaspe lo fundamental es “hacer un análisis de las necesidades de cobertura ya que lo ideal es contratar un seguro acorde con los ingresos o al menos con los gastos mensuales del cliente”. Asimismo, el especialista recomienda tomar en cuenta las coberturas adicionales que ofrece el mercado como Enfermedades Graves e Invalidez Total, entre otras.

Para la SSN es fundamental brindar información personal y médica en forma completa y verdadera ya que cualquier dato erróneo puede disminuir, rescindir o anular el capital asegurado o la cobertura.

Qué se debe tener en cuenta antes de contratar un seguro de Vida
- Verificar que la compañía esté autorizada para operar en el país por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN). Y que no se trate de una compañía off shore, que lo colocaría ante un grave riesgo de costosas multas por su carácter de ilegal.
- Analizar cuál es el ingreso mensual que habría que reemplazar en caso de fallecimiento del sostén de familia. Considerar cuánto se gasta en vivienda, alimentos, educación, indumentaria, extras.
- Determinar por cuánto tiempo se querrá reemplazar ese ingreso. ¿De por vida? ¿Hasta la mayoría de edad de los hijos? ¿Por cinco años? ¿Hasta el fallecimiento de los mayores a cargo?
- Si existe otro ingreso de dinero al hogar, deducirlo del monto a cubrir. Otro salario, rentas, inversiones.
- Evaluar si quisieran obtener ese beneficio sólo ante la eventualidad del fallecimiento del asegurado o también por enfermedades graves, accidente u otras alternativas desfavorables.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos