Usos de futuros de monedas, commodities y metales para pymes

Usos de futuros de monedas, commodities y metales para pymes

Por Mariano Sardans, presidente de FDI - Gerenciamiento Patrimonial. 25 de Febrero 2010

En el imaginario colectivo está instalado que operar futuros o derivados financieros es sólo para grandes empresas multinacionales con equipos técnicos especializados en estos mercados o para inversores "muy sofisticados". Nada más alejado de la realidad.

Hoy en día cualquier empresa pyme puede utilizar los futuros para eliminar el riesgo asociado a un movimiento futuro no deseado en el precio de monedas, commodities y/o metales con los que opera día a día en el ciclo normal de sus negocios. Con esto logra una clara ventaja comparativa respecto a sus competidores además de una mejor calificación crediticia.

Miles de empresas ya están al tanto de que en la Argentina es posible adquirir, a través del ROFEX (Mercado a Término de Rosario), un seguro de cambio que los proteja de una fluctuación no deseada de la paridad peso/dólar.

Pero lo que muy pocas saben es que al acceder a esta operación, se está en condiciones de poder operar conjuntamente otros futuros financieros como el peso/euro, peso/yen, peso/real o peso contra cualquiera de las monedas fuertes más utilizadas en el mundo.

Lo mismo respecto de un gran conjunto de commodities desde los tradicionales y conocidos futuros sobre granos hasta algodón, café, cacao, azúcar o incluso jugo de naranja. Y allí no se termina la facilidad. También puede operar con metales o peso/oro, peso/plata, peso/paladio, o cualquier otro metal de los más importantes. Todo esto a través del CME (Chicago Mercatile Exchange).

Veamos algunos ejemplos concretos donde se pueden aplicar los futuros:

CASO 1: Una pyme fabricante de cables eléctricos recibe una orden de compra cuyo cobro recién se hará efectivo en 60 días y en pesos al tipo de cambio equivalente al día de emisión de la factura. Dado que la entrega se hará con stock de cobre en planta, la empresa quiere asegurarse que al momento del cobro podrá reponer el stock más allá del precio del cobre a ese momento.

Solución: al momento de la emisión de la factura, la empresa compra futuros peso/dólar (en el Rofex) con vencimiento a 60 días, y al mismo tiempo, compra contratos de futuro dólar/cobre (en Chicago) a igual vencimiento, asegurándose que su margen de ganancia no corre riesgos cualquiera sea el precio del cobre a los 60 días.

CASO 2: Un importador de máquinas-herramientas de origen alemán, decide diferenciarse de su competencia brindándole a su clientela plazos de pago en cuatro cuotas iguales de 30, 60, 90 y 120 días, que aunque facturado al tipo de cambio equivalente al día de su emisión, se hará efectivo en pesos.

Solución: al momento de la emisión de la factura la empresa compra el número equivalente de contratos de futuros peso/dólar (en el ROFEX) con vencimiento a 30, 60, 90 y 120 días (o fechas más cercanas), y al mismo tiempo compra los contratos de futuro dólar/euro equivalentes (en el mercado de Chicago) con similar fecha de vencimiento. De esta forma asegura su margen de ganancia cualquiera sea el precio del euro al momento de cobrar el último pago, para así cancelarle a su proveedor europeo, si es que éste a su vez también le ofreció crédito.

CASO 3: Un productor-exportador de algodón prevee durante el período de siembra una gran volatilidad en los precios de venta para su cosecha.

Solución: el productor-exportador puede vender contratos de algodón equivalentes a su cosecha estimada y al plazo que considere apropiado para su venta física.

Cualquiera sea el caso, estos instrumentos financieros que otorgan una cobertura o seguro de cambio están fácilmente al alcance de toda pyme que busque reducir los riesgos asociados a sus obligaciones comerciales de importación, exportación y/o financieras en diversas divisas. La clave es cómo, dónde y cuándo aplicarlos.



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