Una tormenta perfecta: el embargo de los fondos del Central en Estados Unidos

Una tormenta perfecta: el embargo de los fondos del Central en Estados Unidos

El escenario se le complica aún más en lo financiero al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El juez federal estadounidense, Thomas Griesa, del distrito Sur de Nueva York, dispuso la congelación de US$ 1,7 millones de las reservas internacional del Banco Central (BCRA). Se trata de parte de los fondos que tiene la Argentina en el exterior como reservas. El análisis. 12 de Enero 2010

El torbellino que desató el Gobierno en torno al Banco Central comienza a tomar formar de una tormenta perfecta. El martes, el juez del distrito Sur de Nueva York, Thomas Griesa, dispuso el congelamiento y el embargo preventivo de parte de las cuentas que el Banco Central tiene depositado en el exterior, concretamente en la Reserva Federal de los Estados Unidos. Según el ministro de Economía, Amado Boudou, el embargo efectivo sería de US$ 1,7 millón. El mismo funcionario admitió, sin embargo, que la medida podría llegar a alcanzar los US$ 15 millones. Si bien el monto no es mayor en términos de deuda, el principal problema para el país radica en que el congelamiento afecta a una cuenta que el BCRA utiliza para cambiar dólares con el exterior.

De acuerdo con la información oficial publicada por el BCRA, al 31 de diciembre último, las reservas del Banco Central sumaban el equivalente a casi US$ 48.000 millones y la base monetaria, a US$ 32.200 millones. La entidad dejó de publicar en 2007 el destino y las rentabilidades de los montos depositados en el exterior, según constataron analistas del mercado ante Apertura.com. Sin embargo, se sabe que las principales se reparten entre el Banco para Arreglos Internacionales de Basilea (BIS, por sus siglas en inglés), la Reserva Federal de Estados Unidos y París.

Por su parte, Griesa, en cuyo tribunal se concentran las demandas de parte de fondos y acreedores privados contra la Argentina dio lugar a un pedido de los fondos NML Capital, del financista Paul Elliot Singer, y EM, del magnate productor de vasos plásticos, Kenneth Dart. La medida que se concretó el martes convalida una advertencia que había hecho el estudio de abogados estadounidenses, Cleary Gottlieb, con fecha del 16 de diciembre. El bufete había reconocido entonces y en referencia a la creación del Fondo del Bicentenario. Entonces, los abogados, que ya representaron al Gobierno del entonces Néstor Kirchner durante la reestructuración de la deuda soberana en 2005, advertían ante los “riesgos” que implicaría avanzar según los términos del decreto 2010/09, que creó el Fondo. En concreto, el texto concluye que “el decreto y su implementación pueden abrir la puerta para que los acreedores intenten nuevos embargos o bloqueos de las reservas del BCRA”.

No obstante, también hay un antecedente que prueba sobre cuán débiles bases descansa la estrategia del Gobierno. Desde 2005, se mantienen congelados US$ 105 millones del BCRA depositados en una cuenta en Nueva York. Quienes entonces interceptaron los recursos son los mismos fondos que lograron el embargo preventivo de la mano de Giesa. Estos le enviaron una carta al juez Thomas Griesa el pasado 15 de diciembre, aportando mayores pruebas en favor de su hipótesis de alter ego. Se trata de la figura del “alter ego” con el Banco Central que indica -una relación de dependencia y no autárquica con la Nación en el uso de recursos-, que los fondos buitre ya intentaron invocar en vano, cuando ocurrió el traspaso de los fondos de las AFJP a la ANSES, y cuando se le pagó al FMI con las reservas del Banco Central.

La carta se explaya con la advertencia de que, a diferencia del caso del pago al FMI, "de quien sólo los soberanos pueden tomar prestado, los acreedores podrían argumentar que los fondos que la República reciba en virtud del nuevo decreto van a ser usados para pagar deuda comercial común".

 



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos