Una forma distinta de concebir el diseño

El artista y diseñador de interiores abrió las puertas de su casa en Palermo: un espacio que alberga un estilo vanguardista, en el que se multiplica la imagen del ojo en cada detalle. Su profesión se entrelaza con su propia historia en este PH. 19 de Agosto 2010

Casi cosmopolita, Javier Echenique vivió hasta los 26 años en Madrid. Ahí estudió marketing y publicidad, tuvo franquicias de comidas rápidas y programas de radio. Pero dejó su ciudad natal para pasar cinco años en Lisboa, donde comenzó con el interiorismo mientras estudiaba arte y diseño. "Uno de mis trabajos más importantes fue el despacho del presidente de Ericsson Portugal", cuenta mientras prepara té. Luego de viajar un año por San Diego, Estados Unidos, llegó de vacaciones a Buenos Aires en 2004. Fascinado por la ciudad, un tiempo después armó valijas y se instaló definitivamente. "Me compré solo un billete de ida. Fue increíble porque hice un local en Palermo y, a partir de ahí, no paré de trabajar. Tuve veinte proyectos en cinco años", comenta el artista para quien la mejor carta de presentación es su propia casa en Palermo. “Fueron dos años de refacciones, sacamos nueve volquetes, tiramos techos y tabiques. Recuperé la belleza original y la nobleza de los materiales, los vitrales, las molduras, los vidrios biselados, el suelo en damero, el roble de Eslavonia. Así le fui devolviendo el esplendor de su época", describe Echenique que pronto emigrará de la Argentina. El año pasado viajó a Estados Unidos a una exposición de diseño de interiores de barcos, el sueño que ahora lo desvela. "Voy a abrir un estudio en ese país, tanto para diseñar barcos como casas. Esa pasión la heredé de mi padre. Él siempre tuvo barcos. Recuerdo que durante mi infancia pasábamos un mes entero embarcados durante las vacaciones de la familia. Desde que nací que estoy relacionado con el agua y necesito este cambio", agrega.

Seguramente Echenique nunca olvide Buenos Aires. No sólo por sus logros como diseñador sino también porque fue en este país que dio rienda suelta a su creatividad. Aquí se animó a pintar por primera vez. Su casa está cubierta de obras propias y ajenas, entre las que se cuentan varias de Soldi. "Este es mi último cuadro y significa lo que fue para mí el 2009. Ahí está mi hermana mayor. Se pintó ella misma cuando vino en Navidad y también me pintó a mí. Hacía seis años que no la veía", señala el artista que pronto se embarcará en un nuevo desafío. Y hacia un nuevo rumbo.

Uniendo arte y ladrillos
Sothebys International Realty es la franquicia de la casa de remates para aquellos productos relacionados con el real estate. "Hay un fuerte vínculo entre arte y propiedades”, explica Federico Boero, gerente de Marketing de Sotheby´s International Realty Argentina, para quien la sinergia entre ambas disciplinas es clave. Comenta la experiencia de cuando visitaron una casa, que además tenía un Rembrandt para vender. “Y lo vinculamos con la filial local de subastas”, explica. Una jugada innovadora fue la de incorporar los Open House, una herramienta comercial que les resulta. “En la casa de Echenique, que está en venta, invitamos, además de posibles compradores, a personas ligadas al cine y al arte, contratamos una banda de jazz y montamos una muestra de arte itinerante”, concluye Boero.



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