Un proyecto de acabado perfecto

Un proyecto de acabado perfecto

Con más de 10 años de trayectoria, la firma que nació en el garage familiar tiene hoy 150 empleados, el 6% del mercado local de pinturas y proyecta un crecimiento del 40% este año. 11 de Agosto 2011
Mauricio Pugliese (38) es maestro mayor de obras y, hasta fines de los ‘90, se ganaba la vida como vendedor en una empresa de pinturas. En el garage de la casa de sus padres, en San Justo, empezó a fabricar productos para madera: masilla, barnices y preservadores. Era una elaboración muy artesanal y vendía unos pocos litros. En 2000 se le unió su hermano, quien trabajaba en Sancor. “Mauricio necesitaba una camioneta y yo tenía una. Así empezamos: él se dedicó a la venta y yo a producir”, cuenta Cristian Pugliese (37), sobre el nacimiento de Madersol, una firma que, en poco más de una década, saltó del garage a la tercera planta en producción del país y hoy vende un millón de litros por mes.
Lentamente, la empresa fue tomando forma. Como tantos emprendedores, sumaron a un amigo como vendedor y, luego, fueron incorporando otros empleados. En la casa familiar estuvieron un año y medio hasta que, en 2001, le compraron a un tío un terreno por u$s 10.000 “que pagamos en cómodas cuotas”, dice Cristian Pugliese. Allí levantaron “ladrillo por ladrillo, con la ayuda de un albañil” la nueva fábrica, en un pequeño galpón en el kilómetro 40 de la ruta 3. A tono con el sesgo artesanal del emprendimiento, armaron incluso una máquina dispersora casera para fabricar pintura.

En 2001 adquirieron Maderin, una marca especializada en el rubro maderas con veinte años de historia y que implicó un desembolso de u$s 20.000. Pero también por entonces, se desató la crisis financiera y nuevamente recibieron el apoyo de la familia. “Un tío, una abuela, una vecina y amigos nos prestaron dinero para comprar materias primas. Ahí empezamos a comprar pero también a vender en efectivo y, hasta 2003, se comercializó de esta manera”, rescata el emprendedor.

Volver a empezar
Como nada es para siempre, cuando se amplió el crédito, los Pugliese saldaron sus deudas y volvieron a invertir. Compraron una hectárea (u$s 7.000) donde más tarde levantaron un galpón, una dispersora industrial (“El 50% al contado y el resto en cuotas”, cuenta), lo que les permitió ampliar el volumen de producción. Y, en 2004, la empresa de pinturas Argencolor, con la que trabajaban, les cedió un técnico que los ayudó con fórmulas de pintura latex.

El gran salto
El crecimiento de la empresa se consolidó en 2005, con el desarrollo de la primera membrana en pasta del mercado, a partir de la convocatoria a un grupo de técnicos europeos. Junto con este impermeabilizante (Polacrin), lanzaron una línea de pinturas de alta gama. La membrana y la masilla para madera son los productos estrella de la firma y representan el 25% de la facturación.

Hoy la compañía produce un millón de litros mensuales, factura $ 6 millones por mes y tiene en el mercado las marcas: Maderin, Polacrin (premium) y Acuarel y Sintecrin (segundas marcas). La apuesta en publicidad es fuerte; están en todos los torneos de fútbol, en programas televisivos de entretenimientos, en el turismo carretera y están pintando el estadio de Independiente, con un rojo desarrollado especialmente para el club y que pronto va a estar a la venta al público. “Tenemos el 6% del mercado local nacional de pinturas y, en la línea hogar, llegamos casi al 10%”, dice el empresario. La producción se lleva adelante en la tercera planta en producción de pinturas del país (ex Sinteplast), en Virrey del Pino, que adquirieron en 2010 con una inversión de u$s 1,2 millón, salida de recursos propios. La fábrica está preparada para producir dos millones de litros por mes.
“Conservamos la esencia de ir a trabajar todos los días, de 7 a 16. Mi hermano es el primero en llegar y el último en irse”, resume Pugliese el día a día.

Desde hace un año, Madersol exporta a Uruguay, Paraguay y Colombia. Esas ventas al exterior representan el 5% de la facturación total. En la firma proyectan un crecimiento de entre 30 y 40% este año, aunque Pugliese advierte sobre las particularidades de su industria: “Nuestro sector está muy complicado por los faltantes de combustibles (la materia prima fundamental es aguarrás y thinner) y porque no se consiguen algunos componentes importados como titanio y pigmentos. Por eso, hay que tener los números muy controlados”, cierra.

Ficha
- Inversión inicial: u$s 1.000
- Producción: 1 millón de litros mensuales
- Facturación mensual: $ 6 millones
- Empleados directos: 150
- Marcas en el mercado: Maderin, Polacrin (línea premium) y segundas marcas: Acuarel y Sintecrin



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