Un negocio muy saludable

Un negocio muy saludable

El nuevo segmento crece a un ritmo del 45% anual debido a la crisis actual del sistema de salud. Con primas de bajo costo se cubren intervenciones de alta complejidad e insumos importados que, muchas veces, obras sociales y prepagas no contemplan. Los primeros en tomar pólizas médicas fueron los chinos y los ingleses. 20 de Octubre 2010

Los seguros de salud ocupan una pequeña porción dentro del mercado total de pólizas pero crecieron un 45% gracias a que, con primas de bajo costo, complementan servicios y beneficios que las prepagas y las obras sociales muchas veces no cubren. El conocido refrán “es mejor prevenir que curar” viene como anillo al dedo para demostrar que, ante un sistema de salud hoy en crisis, muchos apuestan a resguardar el bien más preciado, la salud.

El aumento que registró el rubro desde mediados de 2009 hasta fines del primer semestre de 2010 se debe a que a ofrecen protección ante enfermedades terminales como cáncer, incluyen intervenciones de alta complejidad y abarcan la compra de insumos importados costosos como prótesis. Además, otorgan compensaciones monetarias durante períodos de inhabilitación provocados por una enfermedad o a una lesión.

En países con clara conciencia aseguradora, como Chile o Estados Unidos, tomar una póliza de salud, dentro del rubro de Seguros No Patrimoniales, es moneda corriente. Ya desde la antigüedad, en el Lejano Oriente, los chinos pagaban una suma mensual de dinero a su médico personal para cubrirse ante una posible enfermedad.

“Empezamos en 2003 a ofrecer seguros de salud y, hoy, somos los terceros con una facturación de $ 5 millones. Tenemos el 9% del mercado de Salud en general pero, al ser una prima muy baja y por la cantidad de beneficios que ofrecemos, estamos en expansión. En estos momentos, llegamos a unas 700.000 personas aseguradas”, adelanta Nicolás Jásper, director de Mapfre Vida, en diálogo con Seguros.

Por su parte, desde SMG Life, compañía aseguradora del grupo Swiss Medical, afirman que decidieron lanzar, en 2008, el producto salud al observar los “baches” de los sistemas médicos pagos y gratuitos. “Estamos muy contentos, ya que logramos tener el puesto número nueve, en el ranking de compañías que ofrecen este producto. Empezamos a investigar y observamos que había un sector importante por desarrollar, dentro del área”, explica Adrián Marcos, Subgerente Comercial de Banca Seguros de SMG Life.

Fuerte crecimiento
Si bien la compañía no es líder en el segmento, las estadísticas demuestran que hubo un fuerte crecimiento en los últimos meses. Mientras que, en junio del 2009, SMG tenía el 0,3% del market share, en junio de 2010 superó el 4%, pasando a ocupar una parte del negocio que hasta el momento sólo pertenecía a las compañías líderes del sector que, en su conjunto, manejan el 80% de las primas emitidas. “Hicimos una fuerte campaña a través de bancos, mutuales, entre otras, para diferenciarnos en cuanto a los beneficios que ofrece una prepaga y, por eso, logramos crecer”, explica Marcos.

Pero, lo cierto es que, en el mercado, Sancor Seguros ocupa casi el 40% al igual que el año pasado. Siguen, en orden de participación, Alico (17,4%), Cardif (8,9%) y Mapfre (8,5%). “Si tomamos en cuenta el ranking de los seguros de salud, Sancor ocupa el primer puesto con el 39,49% de participación en el mercado para este ramo, con una producción de $ 21,73 millones en primas. Es un mercado de evolución lenta pero la Argentina tiene un sistema de salud aún deficiente en muchos aspectos. Esto genera oportunidades para el crecimiento de este tipo de seguros”, informa el gerente de Seguros de Personas de Sancor, Roberto Poblete.

En términos generales, la variación de cerca del 50%, en el volumen de negocios del sector, es bastante superior al 7% promedio, que tuvo en su conjunto el segmento de seguros de personas en la Argentina, si comparamos junio de 2009 con junio de este año. El reducido mercado que tiene el ramo en la actualidad contribuyó a su crecimiento. Las 16 entidades que operaban, en 2009, tuvieron un volumen de casi u$s 10 millones mientras que, este año, superó los u$s 14 millones.

Considerando el total del mercado de acuerdo a su estructura, en la Argentina los seguros non life o patrimoniales, que comprenden a los seguros de automotores, de incendio, contra granizo, entre otros, representan cerca de $ 7 de cada $ 10 del total de primas emitidas, mientras que los seguros sobre personas como ser seguros de vida, salud, de retiro, accidentes personales o, también, de sepelio explican los $ 3 restantes. Esta proporción es diferente en otros países, en donde, tradicionalmente, los seguros sobre personas se encuentran mucho más desarrollados. Para los especialistas, la brecha local entre coberturas life, es decir de vida, y non life se debe a la falta de conciencia aseguradora en la población, que en su mayoría considera más importante proteger a su auto que a su propia vida (ver página 6).

Es por ello que, para atraer nuevos clientes al segmento salud, las compañías ampliaron sus beneficios, incluyendo la cobertura de operaciones: desde transplantes de pulmón por $ 85.000 hasta la compra de insumos importados, como prótesis importadas de rodillas o piernas, que parten de un valor de u$s 2.000.

“El negocio de las prepagas mueve millones y millones de pesos pero los seguros de salud no llegan a $ 50 millones por año. Eso se debe a que nosotros tenemos una serie de regulaciones que cumplir de acuerdo a la Superintendencia de Seguros, como el pago del 25% de I.V.A. Todavía es un mercado pequeño a diferencia de otros países, pero con grandes posibilidades”, asegura Jásper.

Los chinos, pioneros
Si bien el segmento es pequeño y relativamente nuevo en la Argentina, lo cierto es que estas pólizas comenzaron a ofrecerse en la China antigua. Por ese entonces, era costumbre que la gente abonara al médico una suma de dinero mientras mantenía buena salud y que detuviera estos pagos cuando debía afrontar una invalidez o una enfermedad importante.

Ya en la modernidad, con la aparición de los primeros ferrocarriles, los peligros del viaje en tren eran tan espectaculares que las compañías tranviarias trataban de mitigar el temor popular con un seguro de protección que se adquiría con el boleto.

La Railway Passengers Assurance Company of London, compañía pionera en el seguro de salud y que todavía existe, emitía la cobertura, dando beneficios por la muerte accidental o severas heridas por accidente, en el curso del día de emisión del boleto. Más tarde, a principios de 1900, aparecieron los primeros seguros por hospitalización, en 1910, los beneficios por tratamientos médicos y, en 1916, los beneficios por cuidado de enfermeras.

Luego se desarrollaron las actuales cláusulas en los seguros de vida por enfermedades críticas, de largo tratamiento o long term care y de anticipo de enfermedad terminal para complementar los sistemas de salud tanto públicos como privados.

Qué cubren los seguros de salud
En cuanto a las prestaciones que cubren estas pólizas, Jásper, de Mapfre, aclara que el hospital público tiene sus restricciones y las obras sociales tanto sindicales como provinciales y nacionales tienen mejor cobertura que el hospital público pero también restricciones. “Por eso, ofrecemos pagos indemnizatorios en intervenciones quirúrgicas, transplantes y enfermedades graves, ya que hay tipos de gastos que la prepaga no te cubre como ser el material descartable, una prótesis importada y si quiere hacerse la intervención con personal que no esté en cartilla de su prepaga nosotros lo cubrimos”, dice.

En ese sentido, uno de los gastos más frecuentes es el derivado de los transplantes de órganos. Las indemnizaciones, calculadas a partir de una tabla con tabulaciones, pueden ir de los $ 35.000, por un transplante de riñón, hasta los $ 100.000, por uno de médula ósea.

Por su parte, desde SMG, ofrecen la cobertura de intervenciones quirúrgicas, renta diaria por internación, transplante de órganos, reintegro de gastos por prótesis, cuidados prologados y cáncer. En cuanto a los beneficios que se pueden agregar a este producto están descuentos en farmacias, emergencias, urgencias y línea médica.

Las primas parten de los $ 30
Las primas del rubro son de bajo costo, en general. Para comparar: asegurar un auto mediano ronda los $ 300 por mes y proteger la salud unos $ 40, en promedio. La prima de SMG Life es de $ 30 y $ 40 y, para planes familiares de $100. Para Jásper, de Mapfre, “los seguros que vendemos no son caros ya que son complementarios. Los productos estándar varían entre $ 35 y $ 100 por mes y quienes los toman no están obligados a tener una prepaga. Sirven para tener el dinero disponible para afrontar gastos, puede ser un lucro cesante, un gasto de acompañante. Los medicamentos post quirúrgicos no son cubiertos por las obras sociales, pero nosotros los cubrimos. En resumidas cuentas, a la persona se le da una suma de dinero y lo usa como quiere”, detalla.

Los costos de una operación
Quienes han pasado por algún tipo de intervención quirúrgica saben que los gastos no terminan en la operación misma, sino que incluyen varios ítems muchas veces no ponderados, como ser el pago de un profesional de mayor confianza, la elección de un centro médico de preferencia, la compra de medicamentos, prótesis y material descartable. A todo esto, se deben agregar los costos de una enfermera, una habitación privada, los gastos del acompañante que se quede a dormir con el enfermo, taxis, traslados, comidas fuera de la casa y, en el caso de quienes viven en el interior, el costo de pasajes y alojamientos en Capital Federal.

“Le pasó a un tío mío, en el interior, que tuvo cáncer y debieron afrontar gastos altísimos en un hospital de la zona. La falta de insumos es gravísima. Pedimos un tubo de oxígeno y, en el hospital, sólo tenían uno para todos los pacientes. Para esas contingencias, te sirven los $ 10.000 que te entrega la compañía”, explica Jaspe de SMG.

Enfermedades preexistentes
Los requisitos para contratar un seguro de salud son mínimos: la persona no debe tener más de 64 años y demostrar que no tiene enfermedades preexistentes. Para ello, las aseguradoras indagan el historial clínico del paciente.

“Nos interesa el segmento activo de la población y, por eso, aseguramos a personas hasta 64 años. La suscripción es automática pero se averigua sobre el estado de salud, que no debe presentar enfermedades preexistentes. Una vez tomada la póliza, se entra en lo que se llama ‘período de carencia’, es decir que tiene que esperar 12 meses para que lo cubra la póliza. Significa que, durante 12 meses, esa persona no va a contar con el seguro. Esta es una reglamentación que fija la Superintendencia de Seguros de la Nación”, añade Marcos.

En cuanto al pago de las indemnizaciones ante una intervención quirúrgica o transplante de órganos en general, las compañías abonan la suma dentro de los 15 días posteriores a la intervención. Asimismo, existe la cesión de derechos, en aquellos casos en que el asegurado no disponga del dinero para la operación. Se puede optar por una cesión de derechos a favor del centro asistencial donde se realiza la cirugía o a un profesional médico. La cesión de la suma indemnizatoria podrá ser parcial o total y deberá ser aprobada por la aseguradora.

El déficit del sistema
Tomar una radiografía del sistema de salud argentino no es tarea sencilla, dada su complejidad y falta de datos actualizados. Sin embargo, los estudios coinciden en que cuatro de cada 10 personas carecen de cobertura médica y en que las obras sociales están desfinanciadas. En algunas provincias, el gasto promedio por habitante no llega a los $ 25 por mes. Prepagas, obras sociales, clínicas y sanatorios advierten que, por la inflación, brindar el servicio se les hace cada vez más cuesta arriba. De acuerdo a las investigaciones del grupo Swiss Medical el 43% de la población no tiene cobertura médica y al resto le cuesta afrontar los altísimos costos de los medicamentos. Asimismo la precarización laboral y el aumento de las cuotas ha hecho que el sistema en general sufra “un empeoramiento progresivo”.

Para paliar los puntos débiles del sistema los seguros de salud poseen coberturas de carácter indemnizatorio, que pueden contratarse opcionalmente. “Lo más importante a resaltar es la modalidad de pago de la suma asegurada, que, en definitiva, termina siendo la ventaja de mayor peso: poder a disposición del asegurado dinero en efectivo ante el evento que le ocasionó un problema con su salud”, informaron en Sancor. “La cobertura de los módulos Salud admiten las causales tanto de enfermedad o accidente, lo que significa que no existe una discriminación entre enfermedades cubiertas o no cubiertas”, agregan desde la empresa.

No cubren psiquiatría, cirugías estéticas ni tratamientos odontológicos. En cuanto a los riesgos no cubiertos, la mayoría de las compañías no indemnizan intervenciones quirúrgicas provenientes de hechos producidos a consecuencia de enfermedades infectocontagiosas de denuncia internacional como la fiebre amarilla, peste, cólera, viruela, tifus, entre otras; tampoco como tampoco el SIDA o el aborto, en cualquiera de sus formas. No indemnizan a causa de alcoholismo, toxicomanía ni lesiones derivadas de deportes violentos o riesgosos. Finalmente, tratamientos psiquiátricos, cirugías cosméticas o plásticas y odontología tampoco están dentro de los riesgos cubiertos.



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