Un juego que resultó un negocio

Un juego que resultó un negocio

Los hermanos Mantilla apostaron todo a su primer juego de mesa en 2008 y redescubrieron un viejo nicho de mercado. Con una facturación de $ 1 millón en 2011, hoy ponen las fichas en ampliar su portfolio. 02 de Febrero 2012

Quién dice que un hobby no puede convertirse en un buen negocio? En muchos casos, del placer al trabajo hay un corto trecho. Así les pasó a Candelaria y Agustín Mantilla, hermanos y creadores de Maldón, quienes lograron capitalizar su pasión por los juegos y convertirla en un emprendimiento rentable. Con tres juegos de mesa en su haber, otros tantos en carpeta y el desarrollo de productos a medida para clientes corporativos, este emprendimiento redescubrió un olvidado nicho de mercado.

"Un día, a fines de 2006, después de trabajar 36 horas seguidas en la agencia de publicidad donde estaba, me pregunté qué haría si pudiera elegir cualquier cosa. La respuesta fue armar un juego de mesa", recuerda Candelaria, de 35 años, quien abandonó la publicidad para dedicarse a lo que más le gusta. La elección no fue caprichosa: la familia cuenta con una larga tradición lúdica. Los pentacampeonatos de Backgammon, Canasta, Boggle, Montoncito y 10.000 siempre fueron un sello registrado de la familia Mantilla. Y los chicos heredaron la pasión. Candelaria, por ejemplo, es famosa entre sus amigos por organizar en su casa torneos de juegos como Podrida o el Dominó cubano.

Todo a pulmón
Fue así como en una tarde, junto a su hermano Agustín, de 29 años, quien en ese momento estudiaba Economía, llegó lo inevitable. Diseñaron el juego de mesa que a ellos les gustaría jugar, dando vida a El Erudito, un conjunto de preguntas y respuestas en las que no gana el que más sabe sino el que más razona. Todo con apuestas de por medio y categorías que se alejan de lo temático. El lanzamiento oficial del producto llevó dos años, hasta diciembre de 2008. Como gancho extra, contaban con las ilustraciones de Liniers, amigo del colegio de Agustín, quien se sumó encantado al proyecto.
Para hacer la primera tirada de 2000 unidades, invirtieron $ 100.000, provenientes de un préstamo familiar e invertidos casi en su totalidad en la impresión. Ya con el juego en mano, atacaron los posibles canales de comercialización. "El público al que apuntábamos está en las librerías. Fuimos a Yenny y Cúspide y nos recibieron muy bien", detalla Candelaria. Cada una de las cadenas les encargó en consignación 100 juegos y a los dos meses repitieron el pedido.

Toda esta primera tirada fue de lo más artesanal. "En la imprenta nos quisieron cobrar $ 10 por armar cada juego. Hicimos la cuenta: ¿$ 20.000 por armar? Dejá, lo hacemos nosotros, le dijimos. Cuando llegó el camión con las piezas, nos queríamos morir. No entraban en el departamento", recuerda la emprendedora. Trasladaron todo a lo de sus padres y organizaron turnos rotativos de trabajo con sus amigos, durante dos meses. Sólo de tarjetas tuvieron que ordenar dos millones de unidades, a lo que se sumó el armado de las cajas y el resto de los materiales.

El esfuerzo dio sus frutos. "Nos convertimos en expertos en el proceso. Y hoy, además, sabemos comprar mejor. Adquirimos nosotros el papel por un lado, mandamos a imprimir y ahora recurrimos a un taller de armado. Y, encima, gastamos menos. Con inflación y todo, las últimas impresiones fueron más baratas que la primera", explica.

Apuesta redoblada
Al año siguiente, en 2009, recuperaron el 100% de la inversión, al vender 1.100 juegos de El Erudito. Y se prepararon para dar el siguiente paso. En 2010, Maldón lanzó El Melómano, que pone a prueba el conocimiento sobre música. En este caso, apelaron a otro dibujante consagrado, Tute. "Le encantó la idea. Para los dibujantes es la oportunidad de hacer algo distinto", dice Candelaria.
Ese año vendieron 1.800 juegos de su primera creación y 1.200 de la segunda, alcanzando una facturación de $ 400.000. "Nunca creí que iba a ser un negocio. Lo hicimos por placer y descubrimos un nicho. Pensá que la mayoría jugamos los mismos juegos hace 20 años. No hay recambio ni desarrollo local y lo que se vende acá es copia de afuera", razona la ex publicista.

Los dos grandes players locales de juegos, Yetem y Ruibal, que comercializan versiones adaptadas de los clásicos internacionales, también miraron con buenos ojos las creaciones de Maldón y hasta uno de ellos ofreció sumarlas a sus filas. Pero los Mantilla prefirieron armar un ejército propio. Ahora, no sólo venden en las dos cadenas de librerías iniciales, sino que sumaron a Jumbo, Carrefour, Walmart y Falabella. Y, también, comercializan sin intermediarios sus juegos, que van de $ 160 a $ 195, desde su sitio
www.maldononline.com.

Se viene la tercera
La oferta actual se completa con El Memorioso, una propuesta lúdica con el espíritu del famoso Tuti frutti, lanzada a fin de 2011. Ese año las ventas siguieron subiendo: El Erudito alcanzó las 3.000 unidades, El Melómano llegó a 3.250 y el flamante Memorioso vendió, en apenas dos meses, 1.200 juegos. Todo esto permitió cerrar el año con una facturación de $ 1 millón.

Detrás de este logro de Maldón está un equipo de seis personas, compuesto por Agustín y Candelaria como socios gerentes, y otros cuatro integrantes, todos familiares y amigos. Además, en el último tiempo también se abocaron a diseñar juegos para empresas. Desarrollaron una propuesta para los hijos de los empleados de YPF, por el Día del Niño, y un juego de fútbol para Gillette, en Facebook.
¿Los desafíos 2012? "Nuestro objetivo es llegar a un mínimo de cinco juegos, seguramente uno dedicado a chicos, y vender licencias afuera. Necesitás socios en otros países, porque el 50 por ciento de las preguntas son locales. A la gente le gusta contestar sobre Susana Giménez o el alfajor Jorgito", reconoce.

Claro que unir trabajo y placer puede tener sus contras. "Somos fanáticos de los juegos y hacemos los que nos gustaría jugar. Pero lo malo es que no podés, porque sabés las respuestas", se ríe Candelaria, aunque asegura que, si bien El Erudito lo tiene vedado por esta causa, tuvo revancha con El Memorioso, en el que no participó del diseño de las preguntas.

Perfil
-Inversión inicial: $ 100.000
-Ventas 2011: 7.450 juegos
-Facturación 2011: $ 1 millón
-Equipo: 6 personas



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos