Tras las huellas del pasado

Tras las huellas del pasado

Visitar la Cueva de las Manos, en Santa Cruz, no solo ofrece el contacto con un patrimonio de increíble valor arqueológico y cultural. Además, invita a sumar alternativas como las excursiones a Monte Zeballos y las salidas de pesca en el lago Buenos Aires. 05 de Abril 2010

El reservorio de arte rupestre más importante del país, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1999, se ubica al oeste de Santa Cruz, en el cañadón formado por el río Pinturas. Miles de personas de todo el mundo llegan allí para contemplar el legado de la cultura que habitó la zona entre los años 9.300 A.C. y 700 D.C. La más increíble congregación de pinturas está en la denominada Cueva de las Manos, que posee 24 metros de profundidad, 15 metros de ancho en la entrada y alrededor de 10 metros de altura.

En los paredones y aleros que rodean a la caverna, los antecesores de los tehuelches también dejaron sus huellas, que se encuentran en excelente estado de conservación. Sin duda, las estampas más características son las manos realizadas con la técnica de negativo. Si bien los arqueólogos dan cuenta de la existencia de más de dos mil figuras, se pueden identificar claramente 829 manos de variadas tonalidades y tamaños, correspondientes a diversos períodos.

Acompañados por los guías de sitio, los visitantes también divisan en las rocas representaciones de animales como guanacos, choiques (ñandúes patagónicos) y matuastos (lagartijas autóctonas), escenas de caza con figuras humanas, y dibujos abstractos como líneas de puntos, círculos y trazos en zigzag.

Resulta ineludible preguntarse por qué los primitivos habitantes de estas tierras decoraron el lugar con las imágenes de sus manos. Si bien continúa siendo un enigma, las teorías generalizadas indican que se trataría de una rogativa, un ritual de sanación o simplemente que fueron estampadas con la intención de indicar las sucesivas etapas de la vida, ya que hay palmas pequeñas, medianas y grandes.

Las pinturas fueron realizadas con pigmentos minerales de la región, que brindan tonalidades rojas, ocres, amarillas, violáceas y verdes; óxido de manganeso (negro) y blanco. En cuanto a las técnicas, prevalece la del sopleteado, empleada para los negativos de las manos, y se piensa que además fueron utilizados hisopos, pinceles hechos con huesos de animales y los dedos como aplicadores.

Si se desea agregar aventura a este paseo, se puede optar por la alternativa de llegar a la Cueva de las Manos haciendo un trekking por el cañadón del río Pinturas.

Partiendo de la pintoresca localidad de Los Antiguos se deben recorrerse 130 kilómetros de asfalto por el camino a la estancia turística Cueva de las Manos, para luego desandar una caminata de poco más de una hora mientras se contemplan las tonalidades del cañadón y las pasarelas del yacimiento de arte rupestre. Tras una pronunciada pendiente, el itinerario culmina en el refugio de acceso a la cueva, de donde salen las excursiones guiadas.

Alternativas regionales
Los Antiguos está ubicado al amparo de los picos de la Cordillera de los Andes, a tres kilómetros de la frontera con Chile y a 220 kilómetros de la Cueva de las Manos. Este poblado -que ostenta el título de Capital Nacional de la Cereza- es un vergel con un microclima ideal para el cultivo de frutos rojos. Por eso, quienes arriben a este remanso santacruceño podrán incursionar en un circuito de agroturismo, visitando alrededor de 15 chacras donde se observa el cultivo de frutos, principalmente cerezas, frutillas, grosellas, corintos y frambuesas, y se degustan dulces y licores. Otros establecimientos que integran esta ruta se dedican a la producción de chocolates, verduras, escabeches e hilados.

Como alternativa, aquí se tiene acceso también al lago Buenos Aires, un espejo de 2.240 kilómetros cuadrados compartido con Chile. Se lo considera el segundo lago más grande de Sudamérica, después del Titicaca, y sus cristalinas aguas albergan especies de truchas muy combativas, ofreciendo un ambiente ideal para la pesca deportiva durante todo el año. Allí también pueden realizarse travesías en kayaks partiendo desde el muelle de la hostería Antigua Patagonia (www.antiguapatagonia.net), ubicada en la entrada de Los Antiguos.

Otra interesante propuesta cercana es el ascenso al Monte Zeballos. Este periplo se caracteriza por sus escenarios contrastantes: los paisajes pasan del bosque patagónico a áreas de aspecto desértico donde se erigen formaciones volcánicas. Si bien el itinerario culmina en la localidad de Lago Posadas, el camino es una experiencia en sí misma, deparando varios parajes para hacer trekking, como las rocas erosianadas por el viento a la altura del kilómetro 67.

Datos útiles
Por vía aérea, la opción más conveniente es volar al aeropuerto de Comodoro Rivadavia y allí tomar un vuelo de LADE hasta la localidad de Perito Moreno, distante a 56 kilómetros de Los Antiguos por la ruta provincial Nº 43, San Juan Bosco, totalmente asfaltada. 

Para alojarse, Los Antiguos tiene hosterías 3 estrellas superior a precios que rondan los $350 en base doble.

Hay excursiones para combinar con una visita a la Cueva de las Manos, que duran 8 horas y cuestan $170 por persona. A Monte Zeballos la salida guiada es de unas 10 horas a un costo de $120 por persona.



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