Tiembla un mito: los veranos argentinos no dan respiro

Tiembla un mito: los veranos argentinos no dan respiro

Crisis económicas, devaluaciones, renuncias presidenciales. El archivo periodístico refuta la creencia popular que asegura que la política y la economía se toman vacaciones al calor del estío. El 2010 abrió la temporada con el pedido de renuncia de los Kirchner al presidente del BCRA. ¿Qué nos depara el verano? Claves para que la ola de la realidad no te sorprenda. 08 de Enero 2010

El mito popular reza: “en verano la política y la economía se toman vacaciones”. Entonces, surge la pregunta obligada: ¿verdad de Perogrullo o leyenda vernácula que la indomable y cruda realidad argentina se encarga de rebatir año tras año, casi, sin que nos demos cuenta?

El escándalo por el intempestivo pedido de renuncia de los Kirchner al presidente del Banco Central, Martín Redrado, en el mismísimo día de Reyes, echó por tierra con ese mito y confirmó -si es que faltaba alguna confirmación- que, en el ejercicio del Poder, la pareja presidencial no conoce de limitaciones.

Contra todos los pronósticos que vaticinaban un enero positivo y tranquilo, el primer mes de 2010 arrancó con el pie izquierdo. El avance K sobre la autonomía del Central después de que Redrado se negara a avalar el uso de reservas para pagar deuda, además de afectar la institucionalidad, abrió un interrogante sobre el futuro de la oferta a los bonistas que no ingresaron en el canje 2005 y que el Ministerio de Economía iba oficializar antes de que termine el mes. Con esta medida, el Gobierno buscaba mejorar la imagen de la Argentina en el exterior para asegurarse el retorno a los mercados financieros internacionales. El momento no podía haber sido más inoportuno.

“Una vez más, este Gobierno se ha encargado de complicar un verano que, desde el punto de vista de los mercados internacionales, va a ser bueno y que era razonable también lo fuera para la Argentina”, sostiene Aldo Abram, economista de la consultora Exante. Y agrega: “Pero, cuando un Gobierno no se atiene a los límites que le marca la Constitución en el ejercicio de su poder, cualquier cosa es posible. Gane quien gane la pulseada, esto afecta la calidad institucional y profundiza la inseguridad jurídica”.

Mariano Lamothe, de Abeceb.com, coincide: “El avasallamiento sobre el Central es negativo y genera incertidumbre sobre los mercados que hacen lecturas muy globales. Pero una vez que pase este sacudón vamos a tener un escenario parecido al de hace 20 ó 30 días”.

Siempre y cuando no estalle otra tormenta política. Es que, amén del episodio Redrado, lo cierto es que buena parte de los hechos más relevantes que sacudieron la modorra del país en los últimos 20 años ocurrieron, justamente, en los calurosos y soleados días de estío.

Crisis financieras, devaluaciones, renuncias presidenciales, conflictos diplomáticos y hasta el brutal asesintato del reportero gráfico José Luis Cabezas -teñido de intrigas políticas- marcaron la pauta informativa de “la Argentina en traje de baño” durante más de dos décadas.

El prólogo de 2010, antesala del próximo año electoral, no podía ser la excepción.
Por lo pronto, el minué de las candidaturas 2011, cuando faltan casi dos años para la elección presidencial, se adelantó más de lo previsto. A saber; Julio Cobos, que no pudo con su ansiedad, confirmó el primer día de enero sus aspiraciones diciendo cuánto le gustaría medirse con Néstor Kirchner en un eventual ballotage. Mauricio Macri no quiso ser menos y también se anotó en esa carrera. Y antes que ellos, el propio Eduardo Duhalde se había autopostulado para volver a la Rosada. Lo que al parecer ninguno de ellos tuvo en cuenta antes de hablar es que, en la Argentina, la dinámica de los acontecimientos políticos suele dejar truncos, sin previo aviso, los sueños de muchos dirigentes que anhelan alcanzar la cima.

Febrero se las trae
Comos sea, en un país imprevisible, todo es posible. Y los pronósticos para el segundo mes del año tampoco son muy alentadores, si de pronosticar tranquilidad se trata. El Congreso podría definir el futuro de Redrado, si es que éste resiste las presiones kirchneristas para que deje su cargo en el BCRA. Además, después de perder su hegemonía en Diputados, en febrero los Kirchner jugarán fuerte en el Senado para quedarse con el manejo de las estratégicas comisiones bicamerales de control de la gestión gubernamental. La oposición, claro, intentará hacer valer el resultado de la elección del 28 de junio que modificó sustancialmente el mapa del poder político del país.

“Puede generarse incertidumbre política en la medida en que se vaya viendo si hay equilibrio de poderes entre el Congreso y el Ejecutivo. Eso va a ser un lastre que irá creciendo de acá a 2011 y tendrá su costo en la recuperación de los mercados y la capacidad de crecimiento económico”, dice Abram. Lamothe, en tanto, sostiene que en lo económico, “el Gobierno no necesitará demasiadas leyes para 2010 (en 2009 consiguió las indispensables para administrar el país sin sobresaltos), pero habrá que ver si la oposición avanza en los temas en los que pretende avanzar”. Básicamente, la agenda opositora para este año incluye la reforma del Consejo de la Magistratura, la eliminación de los superpoderes, la normalización del INDEC y la revisión de la ley de Medios. El Gobierno ya avisó que se defenderá de esa “embestida” a través del veto.

A propósito de la ley de Medios, un dato saliente que arrojó 2009 fue la tensión que empezó a percibirse entre el Gobierno y la Justicia (a partir de los fallos contra esa norma). Por eso, el grado de independencia que demuestren los jueces, seguramente, también marcará el pulso del año que se inicia.

Mucho antes que eso, la nota informativa del verano estará dada por los viajes que Cristina Kirchner emprenderá a fin de mes a Bolivia y China. En el primer caso, para asistir a la reasunción de Evo Morales. Y en el segundo, encabezando una nutrida comitiva empresaria en busca de jugosos acuerdos comerciales.

Otra novedad poco grata que podría sorprender a los argentinos en el regreso de sus vacaciones tiene que ver con un posible aumento en las tarifas. El tema ya está en estudio y podría ver la luz antes de que termine el verano.

Dólar e inflación
Lo cierto es que, desde el punto de vista estrictamente económico, todo hace suponer que 2010 marcará el retorno del crecimiento. En materia de inflación y tipo de cambio, los analistas no pronosticaban sorpresas de corto plazo (la inflación rondaría el 17% y se prevé un dólar estable), aunque para Abram, la embestida contra Redrado es una “señal pésima para los tenedores de pesos y si el Gobierno se impone, la expectativa es que éste pueda depreciarse fuerte en el futuro”. Lamothe, por su parte, opina que “no hay que esperar cambios en la política monetaria asuma quien asuma en el Central”.

Tanto Abram como Lamothe, vislumbran, además, un 2010 de alta conflictividad gremial. Pero más allá de estos vaticinios, lo que está claro es que, al compás de la marcha de la economía, la definición de las candidaturas 2011 será el tema del año, con el riesgo que ello implica; que ese debate postergue la resolución de los temas pendientes: inseguridad, pobreza, empleo..., y termine confirmando -en el Bicentenario- que el cortoplacismo sigue siendo el mal crónico de esta bendita Argentina.

Cronología:

1990
Plan Bonex
Luego de una corrida cambiaria y financiera, los bancos se quedan sin fondos para pagar en ventanilla: el BCRA los había tomado. Por ello, desde el ministerio de Economía de Antonio Erman González se implementa un canje de depósitos a plazo fijo por títulos públicos, con el nombre de "Bonex 89". Sin quejas del Congreso, el plan logra sortear el proceso legislativo y se aprueba a través de un DNU el último día hábil de 1989. Bajo el sol de enero, el primer día de 1990 comienza con un anuncio oficial para los argentinos. Erman González informa que aquellos depósitos en plazo fijo que excedieran el millón de australes se canjearían por títulos de deuda pública, cuya devolución total sería a un plazo de 10 años. Los juicios al Estado ya habían empezado su camino, aunque el Gobierno encuentra el apoyo del Poder Judicial, al determinar que la situación de emergencia justificaba la decisión del poder menemista. En total, los depósitos canjeados por bonos sumaron unos u$s 3000 millones.

1992
Ley de convertibilidad
El 1 de enero, el peso se convierte en la nueva moneda nacional de la Argentina y reemplaza físicamente al devaluado austral: un peso equivale a un dólar. Luego de los dos estallidos hiperinflacionarios de 1989 y 1990, el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, pone en marcha la ley de Convertibilidad sancionada por el Congreso, estableciendo el “uno a uno” de los "90. Uno de los pilares para mantener la paridad cambiaria fue la ola de privatizaciones menemista. Al privatizar empresas públicas, el Estado rescata una parte importante de la deuda pública para asegurar un mayor ingreso de divisas. Teléfonos, ferrocarriles, petróleo, gas, electricidad, rutas nacionales son algunos de los sectores bañados por esta ola. A su vez, se efectúa una apertura comercial, al bajar los aranceles de las importaciones. La deuda pública es una de las grandes víctimas de las privatizaciones: pasa de u$s 60 mil millones en 1991 a más de u$s 140 mil millones en 1998.

1992
Ley de convertibilidad
El 1 de enero, el peso se convierte en la nueva moneda nacional de la Argentina y reemplaza físicamente al devaluado austral: un peso equivale a un dólar. Luego de los dos estallidos hiperinflacionarios de 1989 y 1990, el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, pone en marcha la ley de Convertibilidad sancionada por el Congreso, estableciendo el “uno a uno” de los "90. Uno de los pilares para mantener la paridad cambiaria fue la ola de privatizaciones menemista. Al privatizar empresas públicas, el Estado rescata una parte importante de la deuda pública para asegurar un mayor ingreso de divisas. Teléfonos, ferrocarriles, petróleo, gas, electricidad, rutas nacionales son algunos de los sectores bañados por esta ola. A su vez, se efectúa una apertura comercial, al bajar los aranceles de las importaciones. La deuda pública es una de las grandes víctimas de las privatizaciones: pasa de u$s 60 mil millones en 1991 a más de u$s 140 mil millones en 1998.

1994
Crisis del tequila

Por falta de reservas internacionales, el gobierno mexicano devalúa su moneda y el peso pierde su valor en tan solo una semana: el dólar que se cotizaba a $3,40 pasa a $8. Los precios se disparan, los créditos se interrumpen y la consecuencia inmediata es la suba del desempleo. Inmediatamente, México acude a su vecino, y los Estados Unidos compra pesos mexicanos para frenar la devaluación. Por medio del Fondo de Estabilización de Divisas también se envían a México u$s 20.000 millones. Con la suma de otros aportes para ayudar a la alicaída economía mexicana, el rescate llega a los u$s 75.000 millones.

Por esta crisis, la economía argentina pasa de tener un PBI promedio de 7,7% anual a uno de 4,4% en 1995, según el Ministerio de Economía. Recién a principios de 1996, el sistema bancario argentino supera la pérdida de depósitos que experimentó como consecuencia de la devaluación mexicana, que había representado una fuga de aproximadamente $8000 millones.

1997
Caso Cabezas

"No se olviden de Cabezas": una frase que resonó y resuena. José Luis Cabezas, fotógrafo de la revista Noticias, viaja a Pinamar para cubrir la actividad política en la temporada de verano, y fotografía al empresario Alfredo Yabrán. Hasta entonces, su rostro no era conocido. Al salir de una fiesta en la casa del empresario Oscar Andreani, Cabezas es secuestrado por una banda en la madrugada del 25 de enero. Es esposado, transportado en auto hacia un camino en las afueras de Pinamar, le dan dos tiros en la cabeza y prenden fuego el vehículo. El asesinato del fotógrafo se produce después de que cubriera la investigación sobre la presunta implicación de Yabrán en casos de corrupción. Señalado como presunto autor intelectual, la Justicia libera una orden de captura contra el empresario, quien se suicida en mayo de 1998 en su campo de Entre Ríos. En 2009, la Suprema Corte bonaerense dispone presión perpetua para Alberto Gómez, acusado de haber liberado la zona donde fue asesinado Cabezas.

1999
Efecto samba
Tiembla el Mercosur. Bajo el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, el 13 de enero Brasil devalúa el real un 8,25%, para cotizarse frente al dólar en 1,32 reales. Esta noticia no sólo provoca pérdidas en los precios de todas las acciones del globo, sino que impacta fuerte en los emergentes. Dos días más tarde, el Banco Central de Brasil decide dejar a libre flotación la moneda. En la segunda semana de enero, el índice Bovespa desciende apenas 0.50%, mientras que México y Nueva York obtienen cifras negativas de 0.57 y 3.14%, respectivamente. En noviembre de 1998, el gobierno brasileño se había comprometido a no devaluar a través de una "carta de intenciones" presentada al FMI para recibir un préstamos de casi u$s 41.500 millones. A fines de enero de 1999, la devaluación de la moneda brasileña llega casi al 39%. Para la Argentina, el efecto samba significa una baja en las exportaciones hacia el Mercosur, en productos como madera, azúcar, algodón, frutas y arroz.

2002
Devaluación del peso

Poco tiempo había transcurrido de aquella imagen del helicóptero que, desde la terraza de la Casa Rosada, trasladaba al ex presidente Fernando de la Rúa, alejándolo del sillón presidencial. El 1 de enero de 2002, Eduardo Duhalde asume la presidencia argentina. Y, cinco días después, toma una medida económica que cierra un ciclo: la derogación de la ley de convertibilidad. El “uno a uno” dejaba de existir. "No les puedo pedir paciencia a los argentinos después de tres a cuatro años de una fuerte crisis. Yo sólo pido consideración y pido entendimiento", decía el entonces ministro de Economía, Jorge Remes Leincov, quien fue el responsable del anuncio. La historia se escribía de madrugada, ya que la Cámara de Diputados debatió por 13 horas la ley. El Senado aprobó la "ley de emergencia pública y reforma del régimen cambiario" sin modificaciones. A partir de ese momento, el tipo de cambio oficial para transacciones financieras y de exportación se fijó en 1,40 pesos por dólar.

2003
Asume Lula Da Silva
Con una popularidad cercana al 80%, la historia del presidente de la octava economía del globo se asimila más a una novela brasileña que a la realidad: un chico miserable que emigró con su familia desde el interior hacia San Pablo, que trabajó como limpiabotas, luego como obrero metalúrgico, inició una carrera sindical y fundó el Partido de los Trabajadores (PT), que lo llevaría a asumir la presidencia de Brasil el 1 de enero de 2003.

Dos semanas más tarde, el presidente brasileño recibe en Brasilia a su par argentino, Eduardo Duhalde, con el objetivo de definir el nuevo perfil político, económico y social del Mercosur. Con una Argentina que lentamente salía de la crisis de 2001, el gobierno de Duhalde busca una alianza más decidida con Brasil, que le permitiera al país afianzar su modelo productivo y reforzar su posición ante los organismos financieros. Da Silva elogia públicamente la gestión de Duhalde, y ambos se comprometen a impulsar una moneda única para ambos países.

2006
Conflicto por las papeleras

La disputa con Uruguay por la instalación de la pastera Botnia frente a Gualeguaychú fue el conflicto diplomático más serio que enfrentaron los Kirchner. Y los vecinos de Gualeguaychú decidieron llevarlo a las rutas, al bloquear el puente hacia Fray Bentos el 2 de enero de 2006. Ese primer corte duraría 45 días. Luego de desencuentros ente los dos presidentes para negociar una salida, el 4 de mayo de 2006 la Argentina demanda a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por violación del Estatuto del Río Uruguay. Hasta pronunciarse sobre la cuestión de fondo, la CIJ decide no dar lugar al pedido cautelar de la Argentina para que el país vecino frenara la construcción de la planta. A fines de 2006, la Asamblea Ambientalista de Gualeguaychú inicia un nuevo bloqueo por tiempo indeterminado. La disputa ambiental, que no se pudo resolver a través de negociaciones bilaterales, se encuentra en un proceso judicial cuya resolución final se espera para 2010.

2008
Crisis global y retenciones

La economía norteamericana entra en recesión y los mercados bursátiles se debilitan. Las primeras consecuencias en la Argentina se empiezan a ver en los meses calurosos de 2008: la tendencia al cortoplacismo en el sistema bancario argentino se acentúa y-el Merval registra en la primer semana de enero una pérdida de 1,01%, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

En paralelo y en el epílogo de un verano movido, Cristina Kirchner anuncia la aplicación de un sistema de retenciones móviles sobre las exportaciones agrícolas que, a mediados de marzo, desata una masiva protesta del campo y genera una gran incertidumbre económica. El conflicto provoca la renuncia del ministro de Economía, Martín Lousteau.

Sin nuevos avances, el campo sale a protestar en las rutas, y ya entrado el invierno la presidenta envía al Congreso la polémica resolución 125, que es rechazada en el Senado por el voto "no positivo" de Julio Cobos, vicepresidente de la Nación.

2007
Intervención del Indec

El Gobierno inicia una ofensiva sobre el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) a través del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para evitar que los indicadores de precios reflejasen la creciente inflación del país. En enero de 2007, el Gobierno anuncia que la inflación anual de 2006 se ubica en un 9,8%, cumpliendo así su objetivo de mantener el costo de vida en un dígito. Al negarse a realizar los cambios metodológicos impulsados, la intervención se profundiza con el polémico desplazamiento de Graciela Bevacqua, directora del Índice de Precios al Consumo del Indec, reemplazada por Beatriz Paglieri. También se desplaza de su cargo a la directora nacional de Estadísticas, Clyde Trabuchi. El 11 de febrero de 2007 se produce el primer "abrazo al Indec", una protesta de ATE - CTA en contra de la intervención del instituto. Las primeras acciones intervencionistas al Indec conducirían al deterioro en la confiabilidad de los índices públicos.

2009
DNU contra el presidente del BCRA, Martín Redrado

La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, firma un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) por el cual dispone el despido de Martín Redrado como títular del Banco Central. Tanto abogados constitucionalistas como políticas ponen la legalidad de la medida por violar la Carta Orgánica del Banco Central. 

 



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