Sudáfrica 2010: un negocio que mueve millones

Sudáfrica 2010: un negocio que mueve millones

Según estudios de mercado, el campeonato prevé un impacto de unos u$s 7000 millones. Es el punto más alto de una industria que anualmente pone en juego u$s 500.000 millones, cifra que equivale al PBI de la 25ª economía del mundo. 04 de Junio 2010

Buceando un buen rato en Internet se descubre que el 15 de mayo de 2004 no pasó demasiado en el mundo. Tal vez sea porque era sábado, día inhábil por definición, o simplemente porque no hubo mucho que informar. En el plano internacional, sobresalieron apenas algunos episodios bélicos cotidianos por esa época entre Irak y los EE.UU., mientras que por estas latitudes los principales medios informaban que, en medio de la crisis energética, el precio del barril del petróleo cotizaba a u$s 41,38 y que, a un día del Superclásico en la Bombonera, los turistas reventaban las boleterías. Sin embargo, afinando la búsqueda, se llega al acontecimiento de ése, el 136º día de un año bisiesto en el que la Federación Internacional de Fútbol designó a Sudáfrica como organizador del Mundial 2010. Se trataba de una enorme pero reconfortante responsabilidad para un país tercermundista que se hacía cargo de un evento que dura un mes y que, según estudios de mercado, mueve u$s 7000 millones.

Seis años pasaron desde aquel momento en que Nelson Mandela levantó la Copa del Mundo, celebrando que su país sería el primero del continente africano en recibir semejante evento social. Y de ahí en más se sucedieron momentos de incertidumbre que incluso llevaron a la FIFA a pensar que la apuesta por Sudáfrica había sido demasiado riesgosa. Pero el tiempo pasó, Sudáfrica resistió y en una semana exacta, en Johannesburgo, dará el puntapié inicial al 19º Mundial de la historia, por el que invirtió 2500 millones de euros en todo concepto, léase construcción y remodelación de estadios y también la necesaria refacción en el sistema de transporte. El superávit impositivo facilitó las obras, aunque el presupuesto original terminó triplicándose con el transcurso de los años. El estadio más costoso resultó ser el Green Point de Ciudad del Cabo, que estrenarán el viernes, en el segundo turno del Grupo A, Francia y Uruguay. Con 70.000 butacas disponibles y un moderno diseño arquitectónico, se gastaron para su armado u$s 605 millones. Lejos quedan los u$s 305 millones que demandó remodelar el Soccer City, sede del duelo inaugural y de la final, y con 94.700 asientos para ocupar. Los otros ocho escenarios tuvieron precios "módicos": Moses Mabhida de Durban (287 millones), Loftus Versfeld de Pretoria (162 millones), Nelson Mandela de Port Elizabeth (150 millones), Nbombela de Nespruit (145 millones), Peter Mokaba de Polokwane (112 millones), Ellis Park de Johannesburgo (63 millones), Royal Bakofeng de Rustenburgo (45 millones) y Free State de Bloemfontein (41 millones).

Para muchos resulta una incógnita saber si el Mundial será negocio para Sudáfrica. Aquellas presunciones de principios de año que indicaban recaudaciones de 5000 millones de euros en ingresos derivados del turismo, y también un crecimiento del 3,2 % en el empleo, ya no son tan auspiciosas. Se sabe que los sponsors centrales del evento, McDonald’s y Coca Cola, devolvieron un millón de entradas que la FIFA les había facilitado para cubrir sus compromisos publicitarios, y que los dueños de los hoteles, que esperaban colapsar con el aluvión de 500.000 visitantes, ahora aseguran que se conforman con dar hospedaje a 200.000. De ahí se entiende que la organización haya incrementando las localidades para el público local, del 11 al 20%, y a un accesible precio de 15 euros. También están, a contramano de los apocalípticos, los optimistas, que pronostican que el Mundial provocará en la economía un impacto de 6000 millones de euros, mas del doble de lo invertido.

La otra cara de la moneda resulta la FIFA, que por la realización del primer Mundial en África logrará ingresos por u$s 1060 millones. Ni la crisis global evitó que la entidad madre del deporte más popular del mundo terminara 2009 con balance positivo, de casi u$s 200 millones. Sus sponsors son múltiples y de peso: Coca Cola, Emirates, Kia, Hyundai, Sony, Visa y Adidas. Hubo cambio de figuritas respecto a Alemania 2006: Sony, que invirtió u$s 305 millones, desplazó a Phillips, y Visa puso sobre la mesa 250 millones para quitarle una plaza histórica a Mastercard, que será main sponsor del Mundial de rugby Nueva Zelanda 2011. De acuerdo a un informe reciente de Deloitte & Touche, es tan grande el negocio del fútbol que solamente 25 países producen anualmente un PBI mayor que la industria de la pelota, capaz de mover por año u$s 500.000 millones. En otro estudio, la consultora estadounidense Grant Thornton prevé que el impacto económico que se generará por el Mundial superará los u$s 7000 millones. La repercusión mediática que tiene no puede ser igualada por ningún otro evento deportivo: la audiencia estimada es de 30 mil millones de personas. DirecTV, por caso, televisará los 64 partidos en vivo y en alta definición, ofreciendo a sus clientes tres meses gratis de programación. En la Argentina, los canales de aire que transmitirán el Mundial serán Telefé y Canal 7, aunque será TyC Sports la señal que emitirá todos los juegos.

A la par de la competencia futbolística se jugará el Mundial de las marcas, con Adidas y Nike como grandes protagonistas, aunque también aparece en el reparto Puma, que puede jactarse de su condición de vigente campeón del mundo, ya que en Alemania 2006 Italia lució su indumentaria. Adidas vestirá a 12 de las 32 selecciones participantes, entre ellas cuatro grandes candidatas al título, como Alemania, Argentina, España y Francia. Adidas patrocinó a la Selección en los últimos cinco mundiales, desde Italia "90, y por año le paga a a la AFA 4,3 millones de euros. Pero la firma alemana también sponsorea a selecciones de segunda escala como Dinamarca, Eslovaquia, Grecia, Paraguay, México, Sudáfrica, Nigeria y Japón. Nike secunda a Adidas en el ranking de más selecciones representadas, con nueve. Puma, en tanto, mantendrá a su amuleto, Italia, al que le paga 16 millones de euros por temporada, aunque también tendrá otros representantes: Camerún, Ghana, Costa de Marfil, Uruguay y Suiza. Los otros cinco países estarán repartidos en igual cantidad de marcas. Umbro tiene a Inglaterra, la española Joma patrocinará a Honduras, la china Erke lo hará en la casaca de Corea del Norte, Le coq Sportif vestirá a Argelia, y la chilena Brooks al seleccionado trasandino.

Maradona, lejos de los DT mejores pagos
En el Mundial habrá exactamente 529 jugadores, 23 por país. Cualquiera que compre una entrada en Sudáfrica sabrá quién es ese tal Lionel Messi, aunque difícilmente sepa que Ryan Nelsen es el capitán de Nueva Zelanda. Con los 32 técnicos que irán el Mundial sucede algo similar. El italiano Fabio Capello, DT de Inglaterra, es el mejor pago con un contrato anual de 8,8 millones de euros. En la otra punta figura Kim Jong Hun, el entrenador de Corea del Norte, que cobra por temporada 170.000 euros. Detrás del italiano, en el ranking de los DT "millonarios", lo sigue su compatriota Marcelo Lippi, coach de Italia, en cuya cuenta ingresan 3.000.000 de euros anuales. Diego Maradona aparece 12° en el listado, igualado con Dunga, su par en Brasil, con un contrato anual de 800.000 euros.



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