"Siempre voy más allá"

El presidente de Lenovo en la Argentina y Venezuela habló sobre el choque cultural y la importancia de mantener un enfoque integral. 01 de Marzo 2011
El camino a la cima de Alberto Paiva, desde su infancia en Caracas a la presidencia de la operación del gigante electrónico chino Lenovo en la Argentina y Venezuela bien podría servir como caso de estudio en las escuelas de negocios. Es un convencido de que un CEO debe tener una visión integral del negocio. Y sabe por experiencia propia lo que es entender el end-to-end: ingresó IBM como ingeniero en Sistemas y de la noche a la mañana tuvo que convertirse en analista financiero. Hace seis años fue uno de los tantos occidentales que se sumó a Lenovo cuando IBM negoció su unidad de computación personal.

Coleccionista de vinos, gourmet y melómano, Paiva cuenta con el privilegio de haber liderado el start-up de la filial de Lenovo en la Argentina y conoce lo que es responder tanto a accionistas estadounidenses como chinos. 

¿Cómo es para un ingeniero en Sistemas convivir con la parte soft, con la marca y con la gente del área de Marketing?
Yo creo que el CEO de una empresa hoy en día tiene que ser integral. Tiene que entender el end-to-end. También creo que tiene que ser una persona que balancee las visiones. La gente del área de Marketing es creativa y anda en las nubes. Y ahí es donde tiene que estar, pensando cómo colocar el producto y generar ideas. Uno tiene que analizar esas ideas y pensar como pagar esa inversión en marketing, según un programa financiero. 

Usted gestiona dos países que -algunos lo dicen con connotación negativa y otros no-, tienen puntos en común. ¿Qué similitudes y diferencias encuentra al gestionar nuevos proyectos?
América latina está en un momento muy bonito de crecimiento. Estamos demostrando al mundo que somos una región distinta y que tienen que entendernos como tal. Si algo nos queda claro, como presidentes de empresas, es que uno tiene que hacer negocios en el país donde está con las condiciones que encuentra. Esa adaptabilidad es lo que permite ser exitoso en un pais. Hay muchas multinacionales que entran y salen, dependiendo de como estén las condiciones de un país. Yo creo que ese modelo es complicado de mantener en el tiempo.

En su pase de IBM a Lenovo también mudó de un accionista estadounidense a uno chino. ¿Cómo es el cambio de códigos en esas negociaciones?
Después de cinco años tengo que decir que todavía es algo en lo que estamos trabajando muy fuerte. No hemos conseguido tener una sola cultura de trabajo. Los chinos tienen una forma muy particular de pensar, son parte de una cultura milenaria y están orgullosos de su historia. Los occidentales y los orientales se ven con desconfianza mutua. Hay diferencias en cómo se piensa: el chino es más pragmático y quiere llegar al objetivo sin que importe el tiempo. En occidente, en cambio, somos pragmáticos pero al corto plazo.

Al desembarcar en la Argentina tuvo la oportunidad de gestionar un start-up. ¿Cómo fue esa experiencia?
Es un reto grande. En el proceso uno aprende muchísimo y también comete errores. Creo que la gente tiene que tener la oportunidad de equivocarse y de aprender de ello. Quienes aprenden así lo hacen mucho más rápido que los que tienen éxito continuo.

¿Qué consejos da a la hora de hacer carrera?
Pertenezco a una generación de gente que trabaja muchas horas. Desde que empecé, trabajo 12 o 14 horas al día. Sin embargo, creo que puedes trabajar 20 horas pero, si no tienes la calidad y la metodología, no vas a lograr los resultados. Yo siempre voy más allá. Si me piden crecer 2x, procuro crecer 3x.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos