Seguros: perspectivas 2010

Seguros: perspectivas 2010

Las aseguradoras esperan que el negocio crezca por encima de la inflación. El aumento real en el de volumen de primas emitidas rondaría el 5 por ciento. El desafío: cuidar la solvencia. Los ramos pequeños, con alto potencial. 30 de Marzo 2010

La industria aseguradora se prepara para un año de crecimiento –acoplada a la mayor actividad macroeconómica prevista- con tasas reales impulsadas básicamente por los ramos patrimoniales. “Las compañías de seguros estiman, para 2010, un incrementos cercano al 25 por ciento en el volumen de primas a valores corrientes, lo que representa un incremento del 5 por ciento en términos reales, evalúa Guillermo Rezával, socio d BDO y especialista en servicios a la industria financiera.

Por su parte, Diego Nemirovsky, analista de seguros de Moody’s, traza el siguiente panorama: “Esperamos que el volumen de producción de la mayor parte de los ramos de seguros generales y productos de vida de corto plazo (especialmente vida colectivo) crezca moderadamente en términos reales, teniendo en cuenta un posible rebote de la actividad económica general”.

A fines de 2009, el total de la industria tenía un stock de primas emitidas de $ 27.000 millones y “dada la alta fragmentación del mercado, probablemente surjan oportunidades de fusiones y adquisiciones, dado que las compañías buscan mejorar su productividad, reducir costos, y expandir sus negocios”, según evalúo la calificadora de riesgo en su último reporte sectorial. “Las compañías líderes nacionales, internacionales y grupos bancarios probablemente continúen fortaleciendo sus posiciones en el mercado de seguros argentino, por lo que la consolidación y mayor competencia incentivarán a una disminución en la cantidad de operadores”, asevera Nemirovsky.

En cuanto al ranking por producción general, La Caja Seguros, en la que participa el grupo italiano Generali, encabeza la tabla con una cuota de mercado de alrededor del 7% del total, según estimaciones privadas en base a los datos de primas emitidas que difunde la Superintendencia de Seguros (SSN). Le siguen Federación Patronal, MAPFRE, Sancor, HSBC, San Cristóbal y Zurich, entre otras. El ratio de concentración de las primeras cinco compañías aumentó de 20%, en 2001, a 25%, en 2009, según datos de Moody’s.
¿Por qué líneas de negocios se verán los motores del crecimiento en 2010? Consultores y empresarios coinciden en el diagnóstico: los seguros patrimoniales -con automotores a la cabeza- y el segmento de Riesgos del Trabajo (ART) serán los que más aporte harán en volumen. Claro que cantidad no siempre es sinónimo de rentabilidad. Vale aclarar que, en el caso de las ART, el conjunto de los participantes aún evalúa el impacto que tendrá el Decreto 1694, que fija nuevos montos de indemnizaciones y hace dudar hacia el futuro.
“A pesar del crecimiento en volumen, los resultados que pueda presentar el seguro de riesgos del trabajo son aún inciertos, ya que dependerá de cómo evolucione la creciente siniestralidad originada en el aumento de los juicios del sistema a partir de los diversos pronunciamientos de la Corte Suprema de Justicia”, aclara Lionel Moure, de Deloitte.
Las dudas que genera el segmento de ART llevó a Moody’s, la calificadora más activa en lo que hace a ratings de compañías de seguro, a cambiar la perspectiva para el conjunto de las ART de estable a negativa. 

Los ramos que ganan
Separando la paja del trigo y mirando a la industria más de cerca, ya no tanto por volumen si no por las reales oportunidades de negocios, aparecen algunos nichos que prometen buenos resultados a quienes los encaren.

El ramo de Riesgos Agropecuarios  es uno de ellos. “Es un sector que puede aportar al crecimiento de la actividad. En particular, en lo que  hace a agro-negocios, producto a la espera de una cosecha record  superior a los 50 millones de toneladas de soja”, vaticina Rezával, desde BDO.

Moure coincide: “Los seguros vinculados al sector agrícola seguramente tendrán un importante crecimiento impulsado por las muy buenas perspectivas de la campaña para este año”.  En este segmento -denominado Riesgos Agropecuarios y Forestales- Sancor se lleva casi el 30% del mercado con un total de $ 7 millones de primas emitidas. Le siguen San Cristobal, Allianz Argentina, La Segunda y Federación Patronal, con cuotas de entre 15% y 7% de market share, de acuerdo a los datos que procesa la SSN.

Otro ramo pequeño y poco tradicional que viene mostrando buena performance es el de salud. “Es una línea de negocios que va creando mercado, que va captando demanda nueva. No está tan vinculado a la economía sino que compite con las empresas de medicina prepagas. Es un mercado de crecimiento genuino”, opina Daniel Marcú, un consultor especializado en los vaivenes de la industria aseguradora.

Marcú delinea el futuro en los siguientes términos: “Si descartamos del análisis los ramos que crecen principalmente por arrastre de la economía, y, suponiendo que el país en los próximos años tendrá un aumento moderado de su PBI, tenemos que los segmentos con mayor potencial además de salud, que es pequeño (unos $ 30 millones de producción anual), serían, Responsabilidad Civil, Garantía Extendida, que son los que venden las casas de electrodomésticos, Accidentes Personales y Retiro Colectivo”. El especialista amplía que los cuatro segmentos tienen posibilidades de subir un escalón y pasar de ser chicos en volumen a medianos. La razón sería que vienen mostrando tasas de crecimiento superiores al 10% anual y lo hacen en forma genuina, es decir, no arrastrados por el crecimiento económico.

“La propia Ley de Defensa del Consumidor, que extendió la garantía obligatoria de electrodomésticos de tres a seis meses, se encarga de aumentar la protección y esto va a empujar lo que son los seguros de Garantía Extendida. Creo que aquí hay una gran oportunidad para las empresas”, argumenta Marcú.

Cómo ampliar la base
Diego Sobrini, presidente Ejecutivo de MAPFRE Argentina, describe el escenario que ve para el corto plazo. “Estimamos que Seguros Generales y Vida tendrán un buen año, mientras que Accidentes Personales y Combinado Familiar continuarán siendo los ramos más rentables. Por su parte, luego de la constante recuperación tarifaria, el resultado de automóviles continuará mejorando y es factible que esté cercano al punto de equilibrio”, comenta. El crecimiento en Combinado Familiar estaría apoyado en tres pilares: aumento de la inseguridad, lo que lleva a los individuos a querer proteger sus bienes, muy bajos índices de aseguramiento del orden del 20% y una fuerte estrategia de venta masiva llevada a cabo por las aseguradoras y también por los bancos que son distribuidores de estos productos.

El horizonte no presenta obstáculos importantes, pero la industria aseguradora local debe lidiar con una baja penetración general de sus productos en la población que, en la comparación regional, la dejan relegada respecto de países como Brasil, México, Venezuela o Chile. Aquí, el peso de los seguros medido en porcentaje de primas emitidas sobre el PBI es de apenas 2%, frente a casi 4% de economías como la chilena, según los datos disponibles.

“Un desafío significativo para la industria de Seguros Generales, señala Nemirovsky desde Moody’s, continúa siendo el reestablecimiento y control de sus resultados técnicos - principalmente en el ramo automotor -, los cuales se han visto afectados en gran medida como resultado de la aplicación de primas insuficientes”. Se refiere a una virtual guerra de tarifas que las compañías desataron hace dos años atrás para crecer en market share y que generaron verdaderos descalabros en los balances. Los rojos técnicos en los que cayeron dieron origen a nuevas medidas y requerimientos de la Superintendencia que empiezan a mostrar sus resultados (ver recuadro automotor).

Inversiones & solvencia
“Lo que impulsa el crecimiento de los mercados aseguradores generalmente son factores tales como el crecimiento de la economía sostenidamente y la estabilidad monetaria y confianza institucional. Esto último es especialmente importante para el desarrollo de un mercado de Vida y Retiro sólidos”, enfatiza Alejandro Pavlov, analista senior de Moody´s Latinamerica. Es decir, por un lado debe crecer el stock de “bienes asegurables” y, por el otro, debería aumentar el ingreso de la población para que una fracción de dicho ingreso pueda “ahorrarse” o destinarse a constituir un fondo de retiro o de vida con capitalización.
Las aseguradoras tradicionalmente asumen bajo riesgo en sus inversiones. Apuestan más que nada a tener liquidez, para hacer frente a los siniestros y lograr una rentabilidad que les ayude a cubrirse de la inflación en primera medida y de ser posible, también aportar equilibrio a algunos desajustes en los resultados técnicos. Aunque esto último empezó a modificarse el año pasado, a raíz de nuevas disposiciones de la Superintendencia de Seguros. Bonos, plazos fijos y algunos títulos privados conforman mayormente el portafolio de inversiones.

“La ausencia de un mercado de capitales desarrollado para productos estructurados o de instrumentos de deuda de alta calidad crediticia es una limitación para que las aseguradoras puedan diversificar más ampliamente sus carteras de inversiones”, advierte Nemirovsky. En consecuencia, las inversiones de las aseguradoras se encuentran en general dominadas por el riesgo soberano.

“Los bonos de la deuda local alcanzaron su mejor rendimiento promedio  en al menos 14 años, como consecuencia de una mejora generalizada en el contexto internacional y por las señales que emitió el Gobierno con respecto a su  voluntad de pago, como por ejemplo el canje de préstamos garantizados  y la oferta de pago anticipado del cupón del Boden 2012”, apunta Rezával de BDO. “También, las acciones tuvieron un buen desempeño en 2009 y esta recuperación en los precios de titulos publicos y privados impactó de manera positiva en el mercado asegurador, mejorando la solvencia de  las compañías”, cierra.

Lionel Moure, socio de Deloitte, prende sin embargo una luz de alarma. “Si nos concentramos en los seguros generales y de riesgos del trabajo, que representan cerca del 90% de las primas, vemos que en los últimos años la solvencia se ha deteriorado a pesar de que las aseguradoras presentaron ganancias”, resume. Un mercado que creció cerca del 30% anual en los último tres años -argumenta- requiere rentabilidades superiores al 7% de las primas para mantener su solvencia. Detalla que el mercado obtuvo ganancias cercanas al 4% de las primas en ese lapso, lo que originó una erosión en los indicadores de solvencia.

 “No obstante, en el último año, se ha mejorado la rentabilidad, especialmente la técnica, que hace al núcleo del negocio , pero queda un camino por recorrer para lograr márgenes de rentabilidad que permitan a su vez una capitalización sustentable de las aseguradoras”.

Autos, el eterno dilema
Ganar por precio y variedad de servicios, crecer en volumen y no caer en resultados teñidos de rojo en el balance final. Un dilema eterno para el ramo automotor en el que tuvo que tomar intervención la Superintendencia para poner orden en los números y evitar situaciones embarazosas a futuro.

“La siniestralidad se encuentra en constante crecimiento. Existe un constante incremento en el parque automotor circulante tanto sea de autos como de motos.  Con una total falta de respeto a las normas viales, lo que genera es un incremento importante en los siniestros  de lesiones leves. Todo esto produce un costo mayor en el pago de indemnizaciones para evitar un incremento en la cantidad de juicios”, sintetiza Julio Gómez, jefe de Producción Automotores de Federación Patronal.

El ejecutivo anticipa que, si tenemos en cuenta que la inflación llegaría al 20% este año, los costos de los repuestos como de la mano de obra superan ese valor. Por consiguiente, se deberán ajustar permanentemente los precios con los prestadores. Gómez cree que es inevitable que haya aumento de tarifas. “En nuestro caso, ya dispusimos un incremento a principio de año y evaluamos otro para los próximos meses. En este contexto, entendemos que no se debe analizar si hay espacio o no para las subas sino que se deben realizar para mantener la misma calidad de servicio, los niveles de reservas y estados contables equilibrados, cumpliendo con las normas que regulan la actividad”, comenta.

Por su parte, Diego Sobrini, presidente ejecutivo de MAPFRE Argentina, asevera que hacia adelante “la industria revisará políticas, segmentará mejor y se tratará de buscar competitividad en los segmentos más rentables. Desestimamos que se produzca una guerra de precios, porque se trataría de un error grave. En nuestro caso, continuaremos con las revisiones permanentes de suficiencia tarifaria en busca del equilibrio técnico del negocio”, anticipa.

Cómo planear el rumbo
“En el mundo del seguro, los beneficios de la planificación estratégica aún no han sido totalmente aprovechados”, asegura Alejandro Lovagnini, especialista en marketing de seguros.

Define la necesidad de utilizar el marketing como herramienta para la planificación de procesos, métodos y estrategias para, primero, identificar las necesidades y deseos de los consumidores y, luego, poder satisfacerlas mejor. “La satisfacción real de sus expectativas implica fidelidad y a la organización, a largo plazo, la consecución de sus objetivos económicos. Los consumidores de seguros buscan soluciones y servicio. El cliente exige una oferta de productos abundante pero que aporte soluciones. Busca lo simple, no quiere complicaciones”, comenta.

Para el especialisrta, la posibilidad de posicionarse mejor se centra en identificar lo que quiere el consumidor. “La primer meta, obviamente, focaliza en que le resuelvan el problema a la hora del siniestro”, resalta. Pero, además, según la evaluación del experto, el cliente es cada vez más selectivo y también más infliel. Si pudiera, preferiría resolver, de una sola vez y en un lugar, todas sus necesidades de cobertura.

“Las compañías tienen un largo camino por recorrer, ya que aún no han sabido interpretar totalmente que el consumidor necesita soluciones. No hay que olvidar que el seguro remite a algo desagradable (un robo, incendio, muerte), convirtiéndolo en un servicio que se espera nunca tener que usar”, cierra Lovagnini.



¿Te gustó la nota?

Comparte tus comentarios

Sé el primero en comentar

Videos