Se nubló de repente: el tiempo del cloud computing

Se nubló de repente: el tiempo del cloud computing

La nube se perfila como el principal cambio de paradigma tecnológico de estos tiempos. Cómo se adaptan las empresas argentinas y qué beneficios logran en el corto plazo con su implementación. 26 de Septiembre 2011

Basta mirar cualquier publicidad de informática para comprobarlo: la nube ya tapó todo. Más allá de la movida de marketing que las empresas del sector están encarando desde el año pasado, es interesante detectar qué tan cierta y apresurada es la migración hacia el cloud computing.

Según un estudio mundial de la fabricante de microprocesadores AMD, un 70 por ciento de empresas ya está usando o investigando esta tecnología. Además,  el 60 por ciento de los usuarios actuales visualizó con gran velocidad el valor de negocios. Correo electrónico, herramientas de finanzas y contabilidad y servidores web: las principales cargas de trabajo que se mueven a la nube.

¿Qué pasa en la Argentina? Oscar Botto, gerente Corporativo de Sistemas de Grupo Arcor, recuerda que la organización inició en 2009 la primera fase del proyecto de migración del ERP JDEdwards a la última versión, sobre la plataforma dispuesta en el data center de Austin, Estados Unidos, en el que Oracle brinda los servicios on demand.

“Los resultados han sido muy positivos, no sólo por la infraestructura, tanto de hardware como de software de base que han tenido un comportamiento óptimo, sino también por la flexibilidad y rapidez para implementar nuevos requerimientos de los negocios”, asevera. 


Incorporación por asalto
El robo como motivación también es posible en el mundo del cloud. Grupo Indalo aglutina a varias empresas de diferentes rubros y ronda los 20.000 empleados. Con 1600 usuarios distribuidos en todo el país, la empresa necesitaba una herramienta de fácil administración y niveles altos de servicios. El robo de la notebook de uno de los ejecutivos demostró el valor de tener los documentos y correos alojados en Internet. Así, se decidió utilizar Google Apps, primero las cuentas gratuitas de prueba y, luego, como base para migrar el Outlook corporativo.

Gustavo Suárez del Solar, gerente de TI de Grupo Indalo, expone sus beneficios: “Incrementamos la capacidad de despliegue en los negocios, ya que podemos dar una respuesta rápida desde IT a la demanda”. Los próximos pasos del grupo serían migrar las salidas impresas y los papeles de trabajo de su ERP, Calipso WAN, durante 2011 y desarrollar la interacción con proveedores utilizando la nube para compartir información en 2012.

Los usuarios “comunes” de tecnología están acostumbrados a Gmail, Facebook, Twitter y otras redes sociales y servicios netamente nublados. A la hora de volcar la experiencia a las empresas, las barreras están más bajas que en el pasado ante revoluciones tecnológicas equivalentes. 

De origen
InvertirOnline trabaja con Google Apps como plataforma de correo corporativo desde hace cuatro años. Además, utilizó tecnología de VMware para virtualizar su infraestructura productiva de servidores y construir una solución privada de IaaS. “Estos modelos hacen un uso óptimo de los recursos y brindan flexibilidad para acompañar el crecimiento del negocio”, señala Pablo Ruiz Pesce, CIO de InvertirOnline.

Dridco es dueña de sitios como DeMotores.com, ZonaJobs.com o ZonaProp. com, y es una de las 100 compañías con más visitas de América latina. “Recurrimos a un mix entre nube pública, privada y equipos físicos”, resume Alejo Blacker, gerente de Operaciones. La firma virtualizó todos los aspectos no críticos en 2008 y, a partir de los buenos resultados, a fines de 2009 tenía su operación soportada desde una nube privada montada sobre tecnología VMware, con uso de algunos servicios particulares en las nubes públicas de Rackspace y Amazon.

“A principios de 2011, nuestra nube privada había duplicado su capacidad sin sufrir los típicos dolores de crecimiento a los que uno estaba acostumbrado con otras tecnologías”, apunta Blacker. Y enumera, así, una de sus principales ventajas. 

Por su parte, Martin Legnoverde, CIO de Autocosmos, cuenta que su empresa usó Google Apps, Windows Azure y los servicios de almacenamiento de Amazon en el último año. “Secciones del sitio como Clasificados, Servicios o el Catálogo de 0km se alojan en nuestro centro de datos en México, pero la parte editorial se encuentra en la nube, igual que gran parte de las imágenes”, cuenta. 

“Estimar la carga de nuestro centro de datos debido a los usuarios provenientes de alianzas regionales con portales como Terra o Yahoo! es todo un desafío que, gracias a la nube, no significa invertir en más hardware ni sufrir infraestructura ociosa”, explica el ejecutivo. Por ser pioneros en este terreno, fue inevitable que se cruzaran “con dificultades”, aunque su estrategia “fue siempre tomar una característica del cloud, estudiarla y volcarla en producción luego de entender si sería útil para el negocio”. 

Entre las barreras que  encuentran las empresas que piensan en la nube, un informe patrocinado por Dell determinó las tres principales: seguridad de los datos (57 por ciento), dudas sobre la recuperación ante desastres (27 por ciento) y potenciales conflictos en el cumplimiento de normativas de la industria o del gobierno (23 por ciento). 

Paso a paso
La nube en las empresas tiene un primer paso: contar con una infraestructura virtualizada y herramientas de management y de provisioning orientadas al manejo de ambientes compartidos y virtualizados.

En 2010, pocas compañías de mediano y gran porte no se subieron en ese carro, aunque no todas lo hicieron pensando en el cloud: muchas evaluaron beneficios inmediatos como la disminución de costos de mantenimiento del hardware o una menor dificultad administrativa del ambiente de IT.

En Transportadora de Gas del Sur (TGS), el cloud sí está en el horizonte. “Las dificultades fueron menores a las esperadas para proyectos que contemplan la adopción de nuevas tecnologías”, afirma Daniel Fiducia, gerente de Sistemas de TGS.

En el mismo camino está CARSA, que implementó virtualización con VMware hace tres años. “Elegimos el camino correcto”, dispara Pablo Soto, administrador de sistemas de la compañía. “En menos de un año, daremos el salto hacia la nube para aprovechar ventajas como ubicuidad, alta disponibilidad y acceso a la información y servicios desde cualquier lugar en caso de desastres”, señala.

DatosClaros cuenta con el sistema de gestión Ceres Live Express, de Finnegans, totalmente hosteado en la nube. “Nos actualizamos permanentemente sin darnos cuenta, porque no tenemos que instalar ni correr nada”, destaca Santiago Kahane, director de la consultora.

“Tampoco nos preocupa el back-up, ni las caídas de sistema o cortes de luz. Toda la información está alojada en servidores que se monitorean constantemente”, agrega. ¿La vida color de rosa? No al 100 por ciento. “Cuando la conexión está lenta, aparece la única dificultad, aunque la oferta de banda ancha creciente hace que este problema sea casi del pasado”, destaca.

La misma plataforma fue elegida por el exportador de frutas CAF Group. “Podemos operar desde cualquier lado, sólo se necesita una notebook con conexión a Internet para acceder al sistema”, destaca José Ozafrán, socio gerente de la compañía, que también apuesta a la “empresa extendida”. “La relación comercial se vuelve transparente, confiable y dinámica”, agrega.

Pinturerías Prestigio eligió hace cuatro años la solución ASP (Application Service Provider) de NeuralSoft. “No necesitamos asignar personal para mantener los equipos, lo que se traduce en más recursos orientados al foco de nuestro negocio”, dice Claudio Carullo, su gerente de Sistemas. “Para evitar contratiempos, es fundamental un acuerdo claro y transparente: si los inconvenientes y los requerimientos son comprendidos, las soluciones son más reales, más tangibles”, agrega. 

Sector público, también
Según la encuesta de AMD, la mitad de los entrevistados miembros de organizaciones de sector público indicó que las restricciones presupuestarias impulsan este modelo de computación. Un 43 por ciento aclaró que sus entidades no cuentan con las habilidades tecnológicas necesarias para de-sarrollar soluciones en la nube, cifra que cae al 23 por ciento en el sector privado.

Alberto Spezzi, subsecretario de Tecnología Informática de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, indica que, “por ser un ente de gobierno, el uso a la nube pública no está disponible, por restricciones en la legislación local”.

El organismo se volcó al desarrollo de una nube de servicios privada y virtualizó la granja de servidores para “garantizar flexibilidad ante requerimientos actuales y eventuales cambios hacia una nube que concentre los servicios”, declara Spezzi, para quien este escalón inicial permitió “consolidar servicios, reducir costos de operaciones, reducir consumo eléctrico y espacio físico”.

 “Aparecieron dificultades, como siempre que existe un cambio, pero en todo momento contamos con el apoyo de nuestro proveedor Microsoft”, concluye.

 Las nubes están copando todo el cielo de IT. Contrariamente a lo que el sentido común indicaría, parece que es un síntoma de que el clima tiende a mejorar.



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