Salarios vs. inflacion: round 2010

Salarios vs. inflacion: round 2010

Los ajustes previstos por las consultoras para los fuera de convenio no exceden este año el 17%, una cifra muy por debajo de la inflación proyectada. Todos los detalles de esta pelea por mantener los sueldo a flote. 15 de Marzo 2010

Un nuevo año comienza y la lucha salarios versus inflación arranca un nuevo round. Pero, lejos de abrir una ventana de optimismo, una vez más la batalla parece estar perdida antes de empezar. Si bien los aumentos proyectados por las empresas para los empleados fuera de convenio no son menores, todo indica que se quedarán cortos, a la hora de intentar compensar la inflación.

De hecho, las proyecciones de las distintas consultoras tienen hoy como techo un promedio para el mercado del 17%, mientras que la inflación estimada para este año ya ronda nada menos que el 20%. El ajuste promedio calculado va desde el 15,5% de Towers Watson, pasando por el 16% de Mercer y el 17% de Hay Group, un mínimo de tres puntos por debajo del creciente costo de vida.

La inflación siempre le gana a los salarios en fuera de convenio. De 2001 a la fecha, el aumento de precios ha superado ampliamente los incrementos de salarios”, reconoce Luis Arispón, director de Servicios de Información Salarial de Sudamérica de Hay Group.

Desde Infosalarial, Miguel Attala coincide. “Lamentablemente, la batalla está perdida para los fuera de convenio. Si tomamos los cálculos privados más optimistas, la inflación rondaría un 17,5%, lo que no estaría tan lejos. Pero éste sería el piso, ya que algunas estimaciones llegan hasta el 24%”, razona el experto.

Para ver el impacto de la inflación sobre los salarios basta revisar las estadísticas de los dos últimos años. Según datos de Hay Group, sólo entre 2008 y 2009 esta brecha se ubicó en el 4,5%, un abismo que podría seguir profundizándose este año.

Aumentos por partida doble
Pero claro que la disparada inflacionaria de febrero y los resultados de las primeras paritarias como la de los docentes no fueron pasados por alto y las empresas comenzaron a afilar un poco más el lápiz. De esta manera, las estimaciones originales de aumento para los fuera de convenio, realizadas por las consultoras al final de 2009, ya han sido superadas por los datos relevados durante el mes de febrero. “En la encuesta de fin de año, el aumento promedio proyectado del mercado se ubicaba en el 15%. Pero, por las datos que relevamos en un nuevo sondeo hace unos días, no sería raro que el porcentaje termine más cercano al 16%”, anticipa Martín López, consultor senior de Mercer. Lo bueno es que el escenario es mucho más optimista que el año pasado: el fantasma de la crisis internacional ya no acecha y este año los headquarters serán sin duda más benévolos a la hora de autorizar las partidas presupuestarias. La orden de congelar salarios, que había salido de las casas matrices al inicio del año fiscal 2009, ya no se escucha por estos días.

De todas maneras, para tener un mejor margen de acción, las empresas seguirán con la tendencia creciente de desdoblar los aumentos. Esta práctica fue llevada adelante por el 22% de las empresas en 2009, según Towers Watson, y este año podría experimentar un crecimiento significativo, aunque los pronósticos varían enormemente de consultora a consultora. Esta modalidad alcanzará al 28% de las compañías, de acuerdo a Towers, al 49% según Hay Group y hasta al 65%, a partir de la encuesta de Infosalarial entre 100 empresas.

Los encantos de esta práctica son múltiples. “Ante un contexto semi inflacionario, en el que los empleados están esperando que la empresa reaccione de alguna manera y acompañe esta situación, la duplicación en el otorgamiento puede tener mejor impacto”, explica Marcela Angelli, directora del Area de Capital Humano y Data Services de Towers Watson Argentina.

A este plus de percepción del beneficio se le suma su costado más terrenal, en países en los que la inflación llega a los dos dígitos. “Presenta una ventaja financiera y permite, además, un mejor análisis de la evolución inflacionaria”, resume Attala.

Con esto en mente, serán muchas las empresas que dividan el otorgamiento de los aumentos en dos tandas: el primero, más fuerte, en marzo/abril, en algunos casos con retroactividad a enero, y el segundo en septiembre/octubre. En este sentido, la coincidencia con las paritarias no es un dato menor. “Es bueno que se sincronice este aumento fuera de convenio con los tiempos de las paritarias para no generar diferencias tan grandes entre distintas partes de la fuerza”, recomienda el experto de Hay Group.

La estrategia más habitual es la de otorgar ajustes generales en el primer semestre, arrastrados en parte por los acuerdos de convenio, y selectivos en la segunda parte del año. Es que si bien el clásico criterio de aumento por desempeño o mérito ha quedado bastante desdibujado a partir de la inflación de dos dígitos, hoy todavía se utiliza para marcar algunas diferencias de dos o tres puntos en los incrementos salariales.

De acuerdo a los sondeos de Hay Group, el 60% de las empresas dará aumentos generales y el 38% selectivo, lo que permitirá apuntar a la inflación, pero también dar un guiño extra para aquellos empleados con mejor desempeño. “En la segunda mitad del año, estimo que habrá un 12% de aumento general y 8% para selectivos, lo que termina siendo un 20% de ajuste para algunas personas”, precisa Arispón.

Desde Towers Watson, prefieren hablar de ajustes combinados, que, según sus cálculos, alcanzarán al 40% de las empresas. “Otorgarán una base general de entre un 7% y 10%. Por encima se le sumará un aumento selectivo e individual, en función de mérito y mercado, que puede ir entre un 5% y un 10%”, detalla Angelli.

Otro 60% de las compañías otorgará, según esta consultora, incrementos selectivos. Aunque claro que el volumen de la población que lo recibirá, teniendo en cuenta la inflación galopante, será enorme: alcanzará entre el 80% y 90% de los empleados, según estimaciones de Towers.

Lo que no se puede pasar por alto es que, en cualquiera de estas variables, aquellos que reciban menos del promedio verán su poder adquisitivo duramente golpeado. Tal vez por eso desde Mercer aseguran que el criterio de mérito se verá bastante más acotado. “El mérito no va más allá de dos o tres puntos porcentuales: a alguno le das 14% y a otro 16%. De todas maneras, al que le das 13% o 14%, en la práctica, le estás recortando el poder de compra”, reconoce López. Y se sincera aún más: “La parte buena de la inflación es que permite bajar salarios. Para los casos de empleados que hacen la plancha, la inflación puede ser una bendición”.

Ganadores y perdedores
Si de industrias se trata, este año no habrá diferencias abismales entre los aumentos proyectados por los distintos sectores. “Hoy están todas las industrias bastante parejas. En 2009, en cambio, sectores como IT estaban colapsados por la crisis y habían dado proyecciones super bajas. Algunas empresas hasta habían proyectado 0% de en el primer semestre”, recuerda Arispón.

Hoy lo que sí es seguro es que la banca liderárá los aumentos de sus empleados, ya que la mayoría de su personal se encuentra dentro de convenio. En este caso, el ajuste previsto se ubicará en el 20%. Según datos de Towers Watson, le seguirá el mercado químico (17%), de consumo masivo (16,5%), de petróleo y agro (16% en cada caso), y, en último lugar, el mercado de IT (13,5%), duramente golpeado por la reciente crisis de 2009.

Desde Hay Group, cuyo aumento promedio proyectado también es más alto, otorgan unos puntos extra a energía, petróleo y minería. En este caso, ubican los ajustes entre el 18% y el 20%. La explicación es para ellos sencilla: se trata de negocios a largo plazo, en los que el conocimiento vale mucho y la competencia es global. Justamente por eso, se trata de una industria que no puede darse el lujo de perder talento por una crisis puntual o por pura coyuntura.

Revisando las distintas jerarquías, también se registran algunas pequeñas diferencias entre una posición y otra. De acuerdo a los datos de Hay Group, los que recibirán incrementos más jugosos serán los analistas, jefes y supervisores, quienes gozarán de un aumento del orden del 18%. La explicación de este fenómeno también es clara: las empresas continúan preocupadas por el ya famoso solapamiento salarial, generado por las negociaciones con los gremios, y de alguna manera apuestan a la recuperación del sector medio. “Los mandos medios y los profesionales van a resultar un poco más beneficiados para evitar el solapamiento y también porque son quienes más sufren la inflación”, razona López, de Mercer.

Siempre según Hay Group, el nivel de aumentos cae un poco para los gerentes (17%) y aún más para la alta gerencia (15%). Pero aunque la cúpula parezca la más golpeada, en este último caso los bonos, que para este año como mínimo seguramente alcanzarán el target, vienen a compensar el ajuste más moderado del salario base.

Pero más allá de las proyecciones, desde las consultoras aseguran que, en un año en el que sólo la inflación de febrero podría llegar al 3%, todo puede pasar. “Si llegaran a concretarse algunas de las proyecciones más pesimistas de inflación, las empresas verán cómo ajustan sus precios y después podrán pelear en los headquarters un aumento adicional para los salarios”, anticipa Angelli.

Lo mismo barajan desde Mercer. “Si se dispara la inflación, todo puede pasar. No descarto que alguna empresa dé 15% ahora y que después mande un mail al corporativo pidiendo un 5% adicional y argumentando que los precios de sus productos también subieron”, estima López. Para lograrlo todo vale: artículos de diario, informes de consultoras.“No pienses a este país como cualquier otro, es inflacionario’, suelen decir a la hora de negociar estas partidas extra”, grafica el analista.

Claro que, más allá de los resultados finales de la pelea salarios versus inflación, lo bueno para los expertos es que este año la agenda de Recursos Humanos será mucho más que discusión de sueldos. “Se está en un escenario de negocios más optimista que el año pasado. Eso hace que más allá de pensar en los salarios como primera acción, seguramente en el segundo semestre se pueda focalizar también en la identificación y retención de talento, algo de lo que el año pasado no se hablaba”, dice optimista Angelli.



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