Sabores saludables con acento alemán

Sabores saludables con acento alemán

En San Carlos, provincia de Santa Fe, Daniela Gorgni comenzó a fabricar bretzels, una especialidad alemana, en packs individuales para comercializar en kioscos, autoservicios, bares y cervecerías. Con el apoyo del Parque Tecnológico del Litoral, está desarrollando un biopreservante para alimentos y bebidas que reemplaza a los conservantes químicos. 11 de Marzo 2010

Luego de trabajar muchos años en organizaciones no gubernamentales y en el área de ventas de varias empresas, Daniela Gorgni quiso arrancar su cuarta década con un emprendimiento propio. Y fue así como en 2006, en la ciudad de San Carlos, cuna de la famosa cerveza santafesina, gestó la idea de fabricar una golosina nueva para el mercado argentino, aunque muy conocida en Europa. Se trata de una versión local de los bretzels, una especialidad alemana, que llamó ‘Bracitos’ y envasó en packs individuales para comer como snacks.

Tres años pasaron desde la generación del proyecto hasta la salida al mercado del producto, en diciembre de 2009, que coincidió con la entrega del premio Empretec al mejor “plan de negocios”. Empezó con $ 10.000 y un crédito hipotecario con el que se mudó a una casa con garage. Allí, literalmente, surgió “Epifanía”.

Gorgni invirtió sus ahorros y pidió prestado a familiares y amigos para instalar el taller, donde hoy trabaja junto a su hija y otras cinco personas. Luego se contactó con la incubadora de empresas del Parque Tecnológico del Litoral (www.ptlc.org.ar), donde participó de un progama de pre-incubación que incluye asesoramiento y un ANR (Aporte no Reembolsable) de $ 20.000. Con este aporte instaló las primeras máquinas que son de producción local, al igual que las materias primas.

San Carlos, a sólo 46 kilómetros de la capital de Santa Fe, es una ciudad de 12.000 habitantes con gran tradición industrial, sobre todo en los rubros alimentos y golosinas (allí funciona desde hace más de 100 años la fábrica de caramelos Lheritier), con lo que la nueva empresa contó desde un principio con infraestructura y mano de obra calificada.

“Haber pasado por la facultad, aunque no me recibí, más mi experiencia en ventas y las ganas de generar un proyecto propio, me impulsaron a armar un plan de negocios para presentar en el Parque Tecnológico”, dice.

El sistema de Pre-incubación “está destinado a nuevas empresas innovadoras y proporciona a los emprendedores una oficina dentro del parque con computadoras conectadas a Internet, equipamiento y asesoramiento técnico, jurídico, contable, financiero y en propiedad intelectual, como para poner en marcha el proyecto”, explica el ingeniero Eduardo Moreira, de la Asociación de Parques Tecnológicos.

Alimentos con tecnología
El desarrollo del producto, para que se adapte al paladar argentino, llevó algo más de un año. Hoy viene en tres gustos: queso, jamón y panceta. A diferencia de los bretzels alemanes, que son un producto de patisserie, los Bracitos (la marca es un juego de palabras) criollos son más pequeños y se pueden envasar para comer como snacks o complemento de una buena cerveza. Por esta razón, uno de los canales de ventas son las cervecerías artesanales, bares y confiterías, junto con kioscos y autoservicios.

Además de comercializarse en Santa Fe, la nueva golosina se consigue en comercios y autoservicios de Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Chaco, Mendoza, Neuquén, Buenos Aires y Entre Ríos. “Empecé a viajar por el país con un bolso con muestras, y fui tomando pedidos”, cuenta. También recibió propuestas de empresas que distribuyen una golosina similar pero importada, y de la compañía que tiene la licencia de los Simpsons (Homero es fanático de los pretzels, la versión estadounidense del producto), pero para alcanzar más mercados necesita aumentar la producción.

Luego de participar de la Feria de las Colonias en la ciudad de Santa Fe, Gorgni se contactó con el departamento de Mujeres Emprendedoras de CAME, quienes la ayudaron a participar de la Expo Golosinas que se realiza en marzo en el Centro Costa Salguero de Buenos Aires. Actualmente, la emprendedora está trabajando en un segundo proyecto, que es el desarrollo de un bioconservante natural, para embutidos y lácteos. Realizó un convenio con el departamento de ingeniería en alimentos de la Universidad del Litoral, y ya se están haciendo las primeras pruebas de laboratorio. “Reemplaza a los conservantes químicos y podríamos proveer a otras industrias”, adelanta.

La idea es terminar de desarrollar el nuevo bioconservante, al tiempo que expande la producción de Bracitos con el propósito de llegar a mercados externos. Con este fin, está participando de un programa de internacionalización de pymes de la Cámara de Comercio Argentino-Italiana. “Para una emprendedora del interior, el apoyo de distintas instituciones y entidades, más allá de obtener un premio o un ANR, es un gran respaldo para contactar a clientes e inversores”, concluye la empresaria santafesina, que desde sus comienzos tiene muy claro el objetivo de trascendencia de su propuesta.

Perfil
Actividad: producción de snacks bajo la marca Bracitos
Fundación: 2006
Ubicación: San Carlos, Santa Fe
Cantidad de empleados: 5
Inversión inicial: $ 10.000 más un aporte no reembolsable de $ 20.000
Capacidad de producción mensual: 22 toneladas



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