Robert Kiyosaki:

Robert Kiyosaki: "Lo trágico es que el gran crack aún está por venir"

El gurú de las finanzas y autor del mega best seller Padre rico, padre pobre, Robert Kiyosaki, conversó en exclusiva con We. Aconseja cómo y en dónde invertir, alerta sobre una nueva explosión de los mercados para 2016 y sostiene que ningún líder político puede salvar a ese país del derrumbe. 08 de Abril 2011

Robert Kiyosaki es palabra mayor en el mundo de las finanzas. Este hawaiano nacido exactamente hace poco más de seis décadas (por caso, hoy celebra su 64° cumpleaños) revolucionó el mercado editorial a fines de los jugosos ‘90 cuando presentó su ópera prima Padre rico, padre pobre, un mega best-seller que resaltaba la importancia de la educación financiera a temprana edad y que no tardó en trepar al top ten del codiciado ranking del New York Times y convertirse en la cabeza piramidal de una serie compuesta por 27 títulos, humildemente traducida a 51 idiomas, comercializada en 109 países y con un haber de más de 30 millones de copias vendidas. El hombre, por caso, de mirada sensata, elegante porte y aguda inspección no se conforma. Ahora, a poco de presentar su última apuesta, La conspiración de los ricos, pone sobre el tablero las miserias detrás de la crisis subprime, propone nuevas reglas para la gestión del dinero, analiza en qué y cómo invertir y alerta sobre una nueva y gran explosión de los mercados antes del próximo lustro. “El problema es que, en realidad, la crisis sigue creciendo, no disminuyendo, como algunos esperan. En los ‘80, los pagos de garantías por parte del gobierno equivalían a millones; en los ‘90, fueron billones. Hoy en día, se han convertido en trillones”.

“Las conspiraciones siempre surgen cuando el dinero y el poder están en riesgo; además, el dinero y el poder siempre harán que la gente se corrompa”, comparte. En tanto, desde su hogar en Los Angeles, Kiyosaki termina de dar forma a su libro Unfair advantage y prepara un segundo texto junto a su amigo Donald Trump. “Todos estamos inmersos en el momento más crucial de la historia de la humanidad y deberíamos seguir invirtiendo en nuestra educación, escuchar diferentes puntos de vista y tener el coraje de pensar por nosotros mismos”, alienta.

Mucho se ha debatido sobre la crisis global pero, ¿se puede hablar de un aprendizaje real?
Una de las causas fue la falta de educación financiera en el sistema educativo. Por esta razón, millones de personas no se daban cuenta del uso que las clases ultra ricas estaban haciendo de la Reserva Federal, del gobierno de los Estados Unidos, de nuestros bancos y del sistema central bancario alrededor del mundo para convertir al dólar americano, así como a otras monedas, en dinero tóxico. Hoy, los principales bancos del mundo están tratando de mantener el sistema monetario a flote haciendo lo mismo que causó la crisis: crear demasiada deuda e imprimir mucho dinero tóxico. 

Los Estados Unidos no aprendió la lección...
La mayoría de la gente en los Estados Unidos se comporta como un avestruz, escondiendo sus cabezas debajo de la arena, con la esperanza de que los líderes del gobierno resuelvan sus problemas. Pocos norteamericanos se dan cuenta de que el gobierno es nuestro problema. Los líderes globales que causaron la crisis todavía están en sus cargos. 

Un dicho popular afirma que “a río revuelto, ganancia de pescadores”. ¿Las oportunidades están a la vista?
Totalmente. En 1997, cuando publiqué Padre rico, padre pobre, dije: “tu casa no es un activo”. La causa primordial de la crisis fue la gente subprime comprando propiedades como si se tratara de activos. Desafortunadamente, algunas de las más grandes oportunidades de inversión en los Estados Unidos residen en comprar aquellas propiedades de la gente que las creía sus activos. En mi libro La profecía del padre rico, escrito en 2002, puse: “Usted tiene hasta 2010 para prepararse”. De hecho, el libro mira hacia el futuro y predice que, entre ese entonces y 2010 iba a ocurrir una gran explosión de los mercados. Una explosión antes de la gran caída. Si sigue al Dow Jones, sabrá que en el 15 de octubre de 2007 trepó a 14.118. Para el 10 de octubre de 2008, cayó a 7.882. La profecía se había cumplido. Lo trágico es que el gran crack todavía está por venir y probablemente suceda alrededor de 2016. 

¿Lo peor no pasó?
Pensemos en Vietnam en 1972. Por aquel entonces, los vietnamitas habían entrado en pánico aun a costa de saber que los Estados Unidos había perdido la guerra. Temo que el mundo, en breve, va a entrar en pánico del mismo modo que lo hicieron los vietnamitas. En otras palabras, antes de que las cosas mejoren, la situación va a empeorar mucho, especialmente para aquellos que siguen operando bajo viejas reglas. 

¿Y cuáles son las nuevas reglas?
Todas emergen luego de que, en 1971, Richard Nixon, por entonces presidente de los Estados Unidos y sin la aprobación del Congreso, retirara la paridad que unía al dólar con el oro. A partir de ese momento, el dólar dejó de ser dinero para convertirse en deuda. Es por eso que mi país es el principal deudor del mundo. Luego de aquella fecha, los Estados Unidos pudo usar dólares “falsos” para pagar la deuda. Una vez ocurrido, la economía despegó. Una de las nuevas reglas que todos necesitamos aprender cómo usar es la deuda para enriquecernos. Desafortunadamente, la mayoría de la gente sólo sabe usar la deuda para volverse más pobre. Las reglas son: el conocimiento es dinero, aprender a usar la deuda, aprender a controlar el flujo de efectivo, preparse para los malos tiempos - y así sólo vivir los buenos-, flexibilidad para adaptarse a un ritmo vertiginoso, entender la vida como un deporte en equipo y, ya que el dinero vale cada vez menos, aprender a “imprimir el propio dinero”. 

¿Se puede hablar de países o regiones que estén más preparados para enfrentar este coletazo del que habla?
Es difícil porque nunca antes el mundo había atravesado una crisis como ésta. Nunca antes en el mundo había habido una economía global. Hoy, todos los países dependen de otros para sobrevivir. Entonces, hasta que el dólar o el euro colapsen no sabremos realmente qué país estará mejor preparado. Mi consejo es mirar a futuro, a los próximos 10 años. La próxima década, para los Estados Unidos, va a representar años muy duros, financieramente hablando. Tenemos una deuda masiva, 85 millones de baby boomers que se están jubilando a una tasa de u$s 10.000 por año y nuestro sistema de salud y de seguridad social adeudan u$s 75 millones. 

Hoy, ¿dónde y cómo hay que invertir?
Mi padre rico usualmente decía: “Siempre recuerda que hay dos lados en los que puedes sentarte en una mesa de negocios”. Él me recomendaba invertir en mi educación financiera personal de modo que pudiera sentarme del lado de la mesa donde se sientan los ricos. Sin educación financiera, la mayoría de la gente ni siquiera sabe que existe otro lado de la mesa, así que se sientan con las otras personas que tampoco lo saben. Por eso, mi principal recomendación es invertir en educación financiera antes que invertir dinero. 

Hace dos años, durante su última visita a la Argentina, recomendaba invertir en metales...
Hace un año, en enero de 2010, la onza de oro costaba, aproximadamente, u$s 1.000 y la de plata, u$s 16. Este año, el oro superó los u$s 1.400 y la plata, los u$s 37. Quien por entonces invirtió en oro y en plata, seguramente, hizo una buena inversión. Si uno confía en que el gobierno de los Estados Unidos puede resolver sus problemas financieros, entonces no debería apostar a los metales. Ahora, si uno no confía en él, comprar oro y plata puede ser una buena opción. Yo no confío en que mi gobierno pueda resolver nuestros problemas financieros y, por eso, he estado invirtiendo en oro y plata en los últimos años. 

¿Qué análisis puede hacer sobre América Latina?
Sin dudas, es un mercado emergente. Pero comparte muchos de los problemas que tienen los Estados Unidos y Europa: poca gente muy rica y mucha gente muy pobre. La pregunta es: si América Latina emerge, ¿podrán todos emerger o sólo un sector muy acotado de la región? Los disturbios en Medio Oriente tienen su causa en que allí hay petróleo. Lo que se traduce, de nuevo, en poca gente rica y mucha gente pobre. La educación financiera marca esa delgada línea que separa esa brecha creciente entre ricos y todos los demás. Volviendo a la región, América Latina está compuesta por países muy ricos. El problema es que, sin educación financiera, los otros países ricos vienen a la región, roban sus recursos y se enriquecen aún más. Aquí, así como en los Estados Unidos, se debería incorporar la educación financiera en los colegios. Sin ella, los países van a producir cada vez más gente pobre. 

¿Imagina un nuevo mundo post crisis?
Temo que el dólar americano va a perder su estatus global. Los Estados Unidos pueden llegar a tener que declarar el default sobre sus obligaciones de deuda o imprimir más moneda, como hizo Alemania en los años 20, causando hiperinflación. Por suerte, el oro, una vez más, será el respaldo de las monedas del mundo. 

Obama quiere ser reelecto en 2012. ¿Cree que él pueda revertir esta situación?
No creo que ningún líder político pueda salvar a los Estados Unidos. Personalmente, amo a mi país pero no confío en su gobierno y no creo que sus líderes sean capaces de sacar a los Estados Unidos de la crisis.



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