Repensando el modelo de gestión

Repensando el modelo de gestión

El 2010 asoma como un año de crecimiento y de renovación de expectativas. El contexto y la cultura empresarial surgen como los puntos fuertes sobre los que trabajar. 30 de Marzo 2010

¿Cómo se encuentran las pymes de cara al Bicentenario? ¿Cuáles son los desafíos y los caminos para encontrar un desarrollo sostenible, tanto del negocio como del management? Entre tanto humo, a lo largo del tercer Seminario Pyme "Cómo ganar en 2010", organizado por El Cronista y Revista Apertura, la mirada de cuatro expertos aportó claridad al debate.

Si bien el empresario argentino conoce de épocas de inestabilidad y, por lo general, tiene la capacidad de convivir con la incertidumbre, este año se presenta más tranquilo. Con un crecimiento del PBI que se estima cercano al 4% y un alza de la actividad industrial del 5%, la principal variable a mirar será la inflación. "Creemos que estaremos en niveles superiores al 20%, cuando en 2009 fue del 15%", destacó Ricardo Delgado, director de Analytica Consultora. El economista supone que habrá un clima de negocios donde la clave pasará por fomentar la inversión, "una de las variables más castigadas durante los últimos 12 meses". Además, enfatizó que se vivirá un crecimiento con poco empleo y que una de las restricciones principales a nivel macro será la situación fiscal. "La Argentina vuelve a tener déficit con un resultado financiero negativo de $ 31.000 millones, más otros $ 15.000 millones de las provincias", remarcó. Más allá de esto, al comparar con otras épocas como los "80, especificó: "El Estado es más solvente. Los intereses del pago de la deuda no superan los 2,5 puntos del PBI".

Dentro de ese contexto, el empresario se ve obligado a mirar otros aspectos. El desarrollo de la marca, la relación con los clientes y con los propios empleados asumen una importancia transcendental. "Hoy se hace imposible crecer sin invertir en la gente. El empresario debe generar una cultura, hacer que la gente crea en la empresa", afirmó Salomón Babor, director de la consultora Antropología y Empresa. Entre las estrategias que destacó están el armado de redes, la construcción de equipos, cuadros de reemplazo y la inversión en ideas: "Preguntarse qué quiero ser en cinco años, qué mercados quiero tener, qué tipo de clientes...", sostuvo. Según el especialista, la clave pasa por "generar un compromiso en tu gente. Que no vayan a trabajar pensando que es un trabajo sino que lo asuman como algo que les pertenece". También reforzó la importancia de la construcción de marca: “Cuanto más marca sos, más posibilidad tenés de sobrevivir en el mercado. Hoy, lo que valen son los intangibles", afirmó ante un auditorio receptivo que se prestó al autoexamen propuesto por el experto.

Un paso más allá fue Néstor Braidot, creador y director del Grupo Braidot, con una nueva perspectiva sobre las empresas y sus formas de comunicación. Su mensaje se basa en las neurociencias aplicadas a la actividad empresarial y organizacional. "La fórmula exitosa no está fuera, sino en nuestra capacidad de percibir, de darnos cuenta. Está en nuestro cerebro, en los neurocircuitos que lo conforman", dijo.

Esta mirada apunta a romper con lo establecido. "La clave pasa por ser un profesional interdisciplinario y con actitud proactiva", afirmó el experto en neuromarketing. "Hoy en día, pasan monos delante de nuestros ojos y no los vemos. Hay que desarrollar capacidades para ver anticipadamente lo que otro no vio: un producto, un mercado, una herramienta. Eso es el acto de creación", sostuvo. Concretamente, Braidot se refirió a técnicas para encontrar oportunidades, sin las limitaciones que supone la sumisión a un modelo establecido. "Por ejemplo, si uso más metáforas, ejemplos o referencias visuales, voy a lograr respuestas más emocionales y pensantes", propuso.

De emprendedor a empresario
No siempre todo empresario, en algún momento de su carrera, fue un emprendedor. Aunque, todo emprendedor anhela convertirse en un empresario. A esa altura, ya pasó el desafío personal y de creación pura, donde uno es el que manda y el resto acompaña. "Se presenta el tiempo en el que la gente asume responsabilidades propias y el creador tiene que asumir nuevos roles de dirección y, más aún, de propiedad", afirmó Roberto Martin, socio del Estudio Ferrari Herrero. Ese cambio, donde el liderazgo pasa de ser operativo a estratégico, o la toma de decisiones pasa de centralizada a delegada, se concreta, según el especialista, bajo tres factores: "Enfocándose en la sustentabilidad de la empresa, en la armonía de los vínculos y en el desarrollo de las personas. Estas tres esferas hacen a la Responsabilidad Social Empresaria”.



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