¿Puede Kinect hacer que Windows sea cool de nuevo?

20 de Marzo 2012

Por Dina Bass.

Tom Smith, chief marketing manager de Nissan Norteamérica, planeó revelar el rediseño de la Pathfinder en el Chicago Auto Show en febrero. Su problema: aunque mucho del atractivo de la nueva Pathfinder es su interior mejorado, Smith no tenía el auto entero para mostrar, sólo una base de fibra de vidrio.

Así que se volcó a Microsoft Kinect, una aparato de detección de movimiento y voz que surgió originalmente como un agregado para la consola de juegos Xbox. En febrero, Microsoft lanzó una versión que funciona con PC con Windows, junto con herramientas para ayudar a los desarrolladores a crear aplicaciones para ello. Nissan usó el aparato de US$ 250 para crear un tour virtual de la Pathfinder. Los fans del auto se ponían frente al Kinect, que seguía sus movimientos de la cabeza usando sensores que calculan la distancia y reconocen objetos. Una gran pantalla muestra lo que verían si estuvieran sentados en el auto. Mirando hacia arriba están los techos duales; hacia abajo, se puede chequear el espacio para las piernas. Es “realmente algo que cambia las reglas de juego”, dice smith, y añade que Nissan planea usar los demos en sus concesionarias antes de la llegada del vehículo en el otoño boreal.

El Kinect original ayudó a convertir a la Xbox 360 en la consola de juegos más vendida del año pasado; Microsoft vendió más de 18 millones de Kinect desde noviembre de 2010. También inspiró a los jugadores a poner el aparato al servicio de usos imprevistos, como robots guía y modelaje 3D. Con Kinect para Windows, Microsoft pretende convencer a los desarrolladores profesionales y grandes compañías para crear apps que hagan a Kinect esencial en la casa, oficina y showrooms como lo son los smartphones en el camino. “Esta es la chance de Microsoft de hacer un turnaround”, dice James McQuivey, analista en Forrester Research. “Es una posibilidad para que digan que esto no es sobre videojuegos, ni Windows, es sobre el futuro de todo”.

Casi 350 compañías están trabajando con Microsoft en personalizar aplicaciones de Kinect, dice Craig Eisler, general manager de Kinect para Windows. El aparato está siendo utilizado en una variedad de configuraciones de trabajo, desde las oficinas de ventas de Boeing, donde permite tours virtuales para los clientes del 737, hasta un hospital en Canadá, donde los cirujanos usan su habilidad de reconocer los gestos para pasar resultados de tomografías computadas sin someterse al riesgo de tocar gérmenes en un teclado o mouse.

Para alentar a los desarrolladores a crear más aplicaciones, Microsoft está esponsoreando un programa de 13 semanas, Kinect Accelerator, asociado con TechStars, el programa que educa compañías tecnológicas y les provee capital inicial. El programa Kinect, que comienza en abril, recibió 499 aplicaciones para 10 posiciones, dice Dave Malcolm, ex manager de Microsoft a cargo del programa de aceleración. “Me asombré todos los días”, dice.

Como Nissan, algunos de los experimentadores iniciales son grandes marcas. A mediados de marzo, Bloomingdale’s instalará un vestidor con forma de vaina en su tienda Century City de Los Ángeles. Construido por Bodymetrics, el vestidor tiene ocho aparatos de Kinect armados en un círculo, que pueden escanear el físico del cliente, tomar las medidas y recomendar un par de jeans. IdentityMine, la agencia de publicidad que construyó la aplicaciones de Kinect de Nissan, ahora está trabajando en una para un cliente en la industria de mejoras para el hogar. El software le permitirá a un cliente escanear una habitación con un Kinect, lo que resultará en un modelo digital 3D donde el color de las paredes y los electrodomésticos se pueden probar virtualmente. “No se van a ver este tipo de experimentos corriendo” en iOS o Android, dice Mark Brown, co-fundador y CEO de IdentityMine.

Para pasar de la experimentación a la ubicuidad, el precio del Kinect necesita bajar de US$ 250, dice McQuivey, de Forrester. También necesita una aplicaciones matadora que lo transforme un must-have, dice Kyle Machulis, un desarrollador que trabaja en OpenKinect, un set de herramientas no-oficial para programadores. Y ayudaría si el hardware de alta tecnología entrara en un paquete más pequeño que su actual de casi 28 centímetros de largo, para que pueda ser tranportado más fácilmente e integrado a las laptops, dice Matt Bell, fundador de MatterPort, un startup que trabaja con aplicaciones de Kinect. Pero, según McQuivey, de Forrester, Microsoft “ya prendió la llama, y ahora sólo tienen que absolutamente tirarle nafta encima”.

The bottom line: El aparato de US$ 250, originalmente un agregado para la Xbox, pronto será usado en Bloomingdale’s para medir a los clientes para sus jeans.



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