Proyecto de alto vuelo

Proyecto de alto vuelo

Sebastián Chicou fundó una empresa que ofrece servicios turísticos y corporativos premium en aviones y helicópteros privados. Hoy, factura $ 4,7 millones por año. 23 de Julio 2010
Piloto de avión desde los 18 años, pero soñando con serlo desde los cinco, Sebastián Chicou elige la cabina de un Bitchcraft 400 XP para hablar de Patagonia Chopper, la empresa de servicios turísticos en helicópteros y aviones ejecutivos que fundó hace 10 años. Se remonta al año 2000 cuando su proyecto, que tuvo origen en el Cerro Chapelco (de ahí el nombre de la empresa), era prestar servicios de traslados con helicópteros alquilados. Pero la falta de legislación y de disponibilidad de las pistas –pudo aterrizar sólo una vez en el helipuerto de la base del cerro– no permitieron que el negocio despegara. Así fue como el piloto decidió cambiar la hoja de ruta. 

De vuelta en Buenos Aires, después de dos años de trabajar como piloto en Chile, Chicou encontró una nueva oportunidad de negocio: el turismo corporativo. “En mis horas de vuelo, hacía paseos muy atractivos. Y pensaba: ‘Esto es excelente para que alguien lo haga pero como pasajero’”, cuenta. Así, tras una inversión de US$ 60.000, rearmó la empresa. Con naves que alquilaba a propietarios, estructuró circuitos turísticos (“helitours”) por los principales barrios porteños: Palermo, Recoleta, La Boca y San Telmo, para turistas de alto poder adquisitivo. “El producto que vendían las empresas, antes, era volar en helicóptero y nada más. Yo sumé un circuito determinado”, explica. Hoy, la firma factura $ 4,7 millones al año.

Con el tiempo sumó los “executive lunchs” en el Delta, estancias o clubes de polo, que permiten a los empresarios almorzar en un lugar tranquilo por el mismo tiempo que les llevaría hacerlo en Puerto Madero. “Busqué los atractivos en un radio no muy lejano, de manera que no consuma tanto y el programa no se vuelva tan caro”, analiza. Los precios varían según el tiempo de vuelo. Los paseos pueden ser de 15 minutos (US$ 80 por persona), 30 (US$ 190) ó 45, con el transporte en auto desde el lugar de trabajo al aeropuerto incluido. Otra opción es pagar un total de US$ 3500 por un vuelo de una hora. “En promedio tenemos entre 250 y 270 pasajeros por mes”, dice.

Incorporó aviones para conectar destinos como Calafate, Iguazú y Misiones, entre otros. Por kilómetro, la escala de precios es de US$ 2,5 a US$ 9, en función del tipo de avión. Así, un viaje a Bariloche puede cotizar US$ 9000; uno a Punta del Este, US$ 12.000; y a Rio de Janeiro, unos US$ 17.000.

En total, entre aparatos propios y de terceros, la flota suma nueve helicópteros, valuados en US$ 550.000 a US$ 2, 2 millones y 11 aviones de entre US$ 1,5 millón y US$ 19 millones. Estos últimos son los que aportan 75 por ciento de la facturación, precisa el emprendedor. Chicou insiste en diferenciarse por la atención personalizada. Los pasajeros, informa, pueden elegir desde qué comer o qué vino tomar hasta la música y los libros, diarios o revistas que querrán leer durante el vuelo. Y con la comodidad de no hacer  ellos mismos el trámite migratorio. Con esta oferta la firma ya cuenta con reservas para 2012.

Mediante el alquiler de naves, Patagonia Chopper logró darle uso a un bien de lujo e instaló en la Argentina un modelo de negocios, ya arraigado en países como los Estados Unidos. Hoy cuenta con un público ABC1 dividido 50/50 por clientes corporativos y turistas extranjeros, en especial familias. Es que, son pocas las personas que pueden pensar en tomarse un “taxi” de US$ 80 para ir de Capital Federal al Delta.
 



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