Por qué Ken es la nueva estrella del mundo de los juguetes

Finalmente, el “acompañante” de Barbie está ganando atención por sí mismo. 21 de Febrero 2011

Por Matt Townsend

Barbie Millicent Roberts se ha enamorado de Ken Carson. Otra vez. La pareja de plástico más famosa del mundo se volvió a unir para el día de San Valentín. Pero esta reconciliación fue una gran hazaña para Ken, que quedó en la oscuridad luego de que Barbie lo dejara en 2004, cuando le puso fin a la relación que hasta ese momento llevaba 43 años. La separación, descripta entonces en una gacetilla de prensa de Mattel como “el divorcio del año”, hundió a Ken detrás de la sombra de 29 centímetros de su ex.

El rechazo no sorprendió a los fanáticos del muñeco. Durante décadas lo vieron convertirse en un mero accesorio, casi a la misma altura que una de las brillantes tiaras de Barbie. Mattel incluso llego a referirse a él como un simple “acompañante”. “Nunca ha sido el foco”, dice Jef Beck, de Cedars Rapids, Iowa, creador del club de coleccionistas de Ken, He’s a Doll!, y autor del libro próximo a publicarse I ♥ Ken: My Life as the Ultimate Boyfriend.

De la misma manera que Pulp Fiction marcó la carrera de John Travolta, la exitosa aparición de Ken en Toy Story 3 le devolvió su estatus de ícono de la cultura pop. El film de The Walt Disney-Pixar fue el más taquillero del año a nivel mundial, con ingresos por US$ 1060 millones, y candidato al Oscar como mejor película. La maquinaria de publicidad de Mattel ha estado funcionando a toda marcha desde entonces. Ken, que cumple 50 el próximo 13 de marzo, tiene su perfil en Facebook y cuenta de Twitter (donde posteó, por ejemplo, “Ken-fesión: podría haber chocado a alguien mientras caminaba esta mañana, estaba jugando al Madden en mi iPhone. Perdón). Y en enero pasado, Hulu.com comenzó a transmitir un reality show llamado Genuine Ken: The Search for the Great American Boyfriend (La búsqueda por el gran novio americano).

Lleno de confianza luego de su debut en la pantalla grande, Ken reconquistó a su ex con demostraciones de amor en carteleras de las grandes ciudades y avisos en Us Weekly. Un mensaje simple: “Podremos ser de plástico, pero nuestro amor es real”.

Sus managers también amplificaron su imagen con una completa transformación al estilo Justin Bieber, con flequillo, jeans ajustados y remeras con dibujos. “Modernizaron un poco su look, pero sigue siendo apuesto como siempre”, dice Sandi Holder, una experta en Barbie de Union City, California, que una vez ofreció US$ 27.000 por una de las muñecas y consiguió un récord Guinness.

El regreso de Ken llevó años de trabajo y llega luego de una reestructuración en la marca de juguetes más grande del mundo --Barbie vende más de US$ 1000 millones por año--, que comenzó en 2008 cuando Richard Dickson tomó las riendas de un negocio en caída. La competencia de nuevas firmas como Bratz dolls, de MGA Entertainment, había hecho que la división perdiera un cuarto de sus ingresos desde 2002. “Muchos dijeron: ‘¿Estás seguro que quieres meterte en esos problemas?’”, señala Dickson, quien ya había dirigido la unidad de productos de consumo de la firma.

El nuevo guardián de la primera pareja de El Mundo de los Juguetes fue menos protector que el régimen anterior. “Le dimos permiso a la gente para que jugara con nuestra marca, para que se divirtiera” con la esperanza de que se convirtiera culturalmente relevante otra vez, dice el ejecutivo de 42 años que el año pasado dejó Mattel para asumir como presidente de The Jones Group. Bajo su tutela, la compañía  dio luz verde a la aparición de la pareja en Toy Story 3 sin ningún tipo de restricción. Así, permitieron que los creadores perfilaran un Ken, con la voz de Michael Keaton, como un metrosexual vanidoso vestido en pantalones de leopardo. Incluso en una de las escenas grita: “No soy un juguete de nenas”. Dickson afirma: “Bromear con Ken es parte de la diversión de volver a generar cultura con él. Si se está hablando de él, entonces estamos haciendo un gran trabajo”.

Los cambios implementados por Dickson impulsaron las ventas de la marca en cerca de un 6,8 por ciento a US$ 1250 millones en 2010, y podría crecer otro 4 por ciento este año, de acuerdo al analista de UBS Securities, Robert Carroll. “Barbie ha ganado de nuevo su popularidad”, dice. La venta de los muñecos Ken también están creciendo, dice Stephanie Cota, que sucedió a Dickson en la compañía, aunque no divulgó ningún dato específico. A pesar de la revelación de Ken en su papel de actor y sus miles de seguidores en Twitter, su futuro depende, como siempre, de la mujer que ama. Cota señala: “Él se mantendrá en la cima siempre y cuando no haga nada que decepcione a Barbie”.

The bottom line: Mattel gestó la reconciliación entre Ken y Barbie como parte de su estrategia de marketing.



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