Planeta fútbol: asegurar lo más valioso

Planeta fútbol: asegurar lo más valioso

La oferta disponible en el mercado permite asegurar desde las pantorrillas de Ronaldo hasta las piernas de Messi. Una leve lesión puede costar millones. Sin embargo, el primero en asegurar sus piernas no fue un futbolista sino el bailarín, cantante y actor Fred Astaire. 23 de Junio 2010

En el negocio del fútbol hoy es posible asegurar las piernas de megaestrellas como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo con cifras que alcanzan los 100 millones de euros. Clubes, jugadores y representantes saben que una leve lesión que inhabilite temporalmente a sus megaestrellas puede derrumbar, en un instante, contratos millonarios.

Los muslos del portugués Ronaldo, con los que además de jugar al futbol posó como modelo para firmas como Armani y Nike, están entre los capítulos más jugosos del campo de los seguros. Su club, el Real Madrid, no quiso correr riesgos en la inversión y tomó una póliza de u$s 142 millones para proteger al jugador.

Por su parte el crack del Barcelona, Lionel Messi, contrató él mismo a una aseguradora italiana para que proteja su valor más preciado, sus piernas, en unos 70 millones de euros, dejaron trascender especialistas en coberturas para deportistas de elite.

En el planeta fútbol el dinero asegurado es tanto y el peligro de perderlo tan alto que tan sólo la alemana Hannover o el mercado inglés del Lloyds pueden afrontar esos riesgos. Este último tiene sede en Londres y lo conforma un grupo de grandes firmas aseguradoras internacionales. No sólo asume las coberturas de futbolistas sino también de estrellas de rock como el guitarrista de los Rolling Stones Keith Richards, a quien le asegura sus valiosísimos dedos.

No hace falta ser Messi para tener un seguro
Pero no hace falta ser Ronaldo, Beckham o Messi para tener un seguro. Hoy en día, hay una creciente tendencia a que los clubes aseguren a todos sus jugadores profesionales de sus planteles. Lo hacen a través de brokers que por medio de un sistema de “fronting” o reaseguro les ofrecen pólizas específicas para deportistas emitidas desde el exterior.

“Con los contratos se manejan números tan grandes que es un error no tener un seguro. El club debe tener una póliza y el jugador también, como sucede en todas partes del mundo. Lamentablemente en la Argentina todavía no hay conciencia directa sobre este tema”, explica el representante Carlos Aloisio al suplemento Seguros de El Cronista Comercial.

Lo cierto es que hablar con un jugador sobre coberturas para lesiones, invalidez o rotura de ligamentos no es tarea fácil. Ya sea simplemente por una cuestión de cábala o de presupuesto, el tema es siempre delicado y difícil de abordar. Si tienen que elegir entre pagar una póliza o comprarse un auto de lujo, sin lugar a dudas la segunda opción es mucho más atractiva que la primera.

“Lo primero que piensan es que si gano u$s 100.000 por año por qué debería gastarme 10.000 en un seguro. Ese jugador todavía no se planteó el capital que está en juego. Yo igual le recomiendo que se asegure”, afirma Aloisio, quien a través de su agencia Aloisio y Gerstos representa a jugadores como Gonzalo Higuaín, Diego Buonanotte y Matías Defederico, entre otros.

Con respecto a las lesiones más comunes, el especialista advierte: “Son las que habitualmente se mencionan en deportes de alta competencia como ser esguinces o rotura de ligamentos. Esta última es la más grave porque el jugador debe hacer cuatro o cinco meses de reposo pero, por suerte, en la actualidad cada vez se recuperan más rápido”.

Consultado sobre posibles casos en los que las aseguradoras no hayan cumplido con lo pactado con el club, Aloisio es categórico: “Nosotros, jamás tuvimos conflictos con las compañías, siempre han cubierto lo que estaba en el contrato. De todos modos, al jugador siempre le digo que se tiene que cuidar, como cualquier deportista, para evitar lesiones”.

Existen contratos por invalidez permanente o temporal
La mayoría de las compañías ofrecen dos tipos de contratos para deportistas profesionales. Uno de ellos es el de invalidez permanente, que cubre una situación irreversible originada en un accidente o una enfermedad que determina la ineptitud del jugador para ejercer su profesión de por vida. En este caso, el equipo podrá cubrir las pérdidas de la inversión realizada en el deportista o su valor en el momento del siniestro.

Por su parte, la cobertura de invalidez temporal es similar a la primera, pero abarca sólo la pérdida real y justificable para un deportista que no puede ejercer su profesión en un período determinado de tiempo. En este caso, el deportista seguirá percibiendo el salario pactado.

Asimismo, los propios deportistas pueden suscribir un seguro profesional de forma individual y ser ellos mismos los beneficiarios, bien sea por incapacidad temporal o por incapacidad permanente total.

“El costo de las pólizas para futbolistas profesionales ronda entre el 1 y el 1,5% anual. La suma asegurada no puede ser superior al contrato del jugador o al valor de la transferencia. Lamentablemente, en la Argentina, a veces no se aseguran los planteles completos de los clubes por problemas financieros”, afirma Constanza Gesino, Account Manager de AON Risk Services Argentina, un broker internacional especializado en la colocación de riesgos de este mercado.

Con respecto a quien se encarga de tomar la póliza, Gesino explica que “en general, cuando son afectados a las instituciones nacionales, como la Asociación de Futbol Argentino, son ellas mismas las que realizan el contrato con la aseguradora”.

El cúmulo riesgo de un plantel completo que viaja en micro puede alcanzar los u$s 100 millones.

Si asegurar a un solo jugador alcanza cifras siderales cuando se trata de un plantel entero, los millones y millones en juego, a veces hasta resultan hasta difíciles de imaginar.

“La particularidad de estos seguros es el cúmulo a riesgo. Esto quiere decir que las cifras derivadas del valor de todos los jugadores juntos cuando se trasladan de un lugar a otro son altísimas. Por ejemplo, cuando un plantel viaja en micro hay veces que la sumo en juego ronda los u$s 100 millones. Es impensable no tener un seguro pero su valor es tan alto que solo el mercado inglés del Lloyds o la alemana Hannover lo pueden afrontar", agrega Gesino.

Antes de emitir las pólizas estas multinacionales exigen a los jugadores una serie de estrictos requisitos. El primer paso que deben cumplir es completar una rigurosa ficha médica que consigne su historial de salud. Muchas compañías, directamente, excluyen de sus contratos a jugadores que hayan estado involucrados en hechos relacionados con estupefacientes, alcohol y adicciones en general. Tampoco suelen aceptar deportistas con enfermedades preexistentes.

El costo de la póliza depende del monto a asegurar y de la edad del profesional que no debería exceder los 32 años. Cuanto más joven sea el deportista más barato será su seguro ya que tendrá menos probabilidades de lesionarse o enfermarse. Asimismo los costos son más bajos si toma para un plantel entero y no en forma individual. Las pólizas tienen validez por un año y, antes de su vencimiento, el deportista debe volver a enviar un informe médico a la aseguradora para su estudio y renovación.

En el contrato que firman con la compañía, al igual que el que suscriben con el club, se comprometen a no realizar ningún tipo de actividad de riesgo como ser correr carreras de autos, escalar, andar en moto, entre otros. Lo mismo sucede con las estrellas de cine que mientras están rodando tienen restringidas todas estas actividades que ponen en riesgo su salud y las producciones millonarias para las que están trabajando.

Otro seguro vinculado al futbol en los clubes es el de Seguro de Premios. “Se trata de los casos en que los propios clubes, para motivar a sus jugadores, les prometen jugosos premios en dinero en caso de que obtengan la victoria de, por ejemplo, la Copa Libertadores. En este caso también, al tratarse de cifras millonarias, el club solicita una póliza para cubrirse ante el caso de que tenga que premiar a todo el equipo victorioso”, explica Gesino.

La tendencia a asegurar las piernas comenzó en Hollywood con Fred Astaire
Lo cierto es que la moda de asegurar partes del cuerpo como ser las piernas no es privativa de los deportistas. El pionero fue el inolvidable bailarín Fred Astaire. Conocido como “El Príncipe de la Danza”, fue quien contrató una póliza que amparaba un pago de u$s 300.000 en caso de que sus piernas “dejaran de funcionar”. Le siguió la actriz Betty Grabel con una póliza de u$s 1 millón, en 1943. En los años ´70, la euforia por blindar el cuerpo con seguros incluyó a la actriz de la serie Mujer Policía, Angie Dickinson, quien tomó una cobertura para sus extremidades inferiores de u$s 2 millones.

Por estos días, la voluptuosa Jennifer López aseguró sus nalgas en u$s 60 millones. Por su parte, el magnate de Playboy, Hugh Hefner, no se queda atrás: trascendió que, en su mansión, cada de sus empleadas cuenta con pólizas que cubren las partes más valiosas de su anatomía.

Pero lo cierto es que para algunas compañías no siempre es buen negocio cubrir a megaestrellas de Hollywood o a gigantes del futbol. Según el especialista en seguros europeo Mario Brügermann, el portugués y David Beckham son los menos rentables. “Son jóvenes, tienen dinero y una espectacular carrera de éxito. Les gusta la velocidad y los coches de lujo”, afirmó Brügermann en una entrevista para Seguro Total. En ella, recuerda el episodio en el que Ronaldo se estrelló contra un muro cuando manejaba a alta velocidad su Ferrari valuada en 300.000 euros.

Un claro ejemplo de lo riesgoso que es asegurar celebridades fue el caso de la grave lesión en la rodilla derecha que sufrió el brasileño Ronaldo cuando jugaba en el Inter de Milán a principios de la temporada 1999-2000. El astro estuvo casi un año sin jugar y la aseguradora tuvo que asumir por completo la prima por invalidez temporal.

Más allá de los contratos entre los jugadores y los clubes, las lesiones temporarias derriban otra serie de negocios vinculados indirectamente con el futbol como ser el merchandising y los contratos por publicidad de los astros. En el caso del portugués Ronaldo, el contrato con Armani llegó a 15 millones de euros.

Lo cierto es que el mundo de los multimillonarios seguros para futbolistas pone en el tapete la pregunta de cuánto cotiza un jugador, y si el precio deriva de su performance en la cancha o si lo estipulan, de manera subjetiva, los mercados para hacer rodar la enorme maquinaria de contratos que rodean a los astros.



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