Pese a la inflación, crecen las expectativas de los empresarios en 2010

Pese a la inflación, crecen las expectativas de los empresarios en 2010

Creen que la producción se elevará y podrán mantener el nivel de empleo, pero mantienen respecto de nuevas inversiones. 15 de Febrero 2010

El año no arrancó de la mejor manera. Al conflicto financiero-institucional del Banco Central se le sumó una profunda preocupación por la inflación: con la carne como caso testigo (incrementos de entre el 40 y el 50 por ciento), el desacreditado Indec dijo que el aumento de enero fue del 1 por ciento, menos de la mitad de lo estimado por las consultoras privadas (entre un 2 y un 2,3 por ciento). Incluso, hoy mismo, los empresarios pidieron al Gobierno un tope de 20 por ciento para los aumentos salariales, frente al 25 por ciento exigido por los gremios (Ver nota relacionada).

Sin embargo, para 2010 los empresarios tienen mejores expectativas que cuando arrancó 2009. Así, el 33,9 por ciento de los hombres de negocios cree que la situación económica mejorará de aquí a un año, mientras que el 39,3 por ciento estima que empeorará, según revela el Barómetro de Empresas que elabora Deloitte. “Hay que evaluar que los empresarios confían en la mejora. En junio esta proporción alcanzaba un 45,9 por ciento y bajó significativamente”, asegura Martín Apaz, gerente del departamento de Economía de Deloitte. Y agrega: “Seguramente si hoy repetimos el estudio, los resultados serían aún mejores”.

En la mejoría influye el avance de la situación económica internacional entre octubre y febrero 2010. Cuando el cierre del cuarto trimestre del año, trajo algunas buenas noticias en términos de crecimiento. “Por aquel entonces, la recuperación de la actividad y la aversión al riesgo era incipiente”, recuerda Apaz.

A nivel local, destaca que, con la demanda y los niveles de comercio internacional en recuperación, los empresarios ven un 2010 similar a 2007 o 2008. Sin embargo, algunos temas les preocupan. Entre los factores amenazantes para la estabilidad económica, la mayoría de los empresarios señaló a la confrontación política, con un 40,2 por ciento. El aumento del gasto público ocupó el segundo lugar, con un 15,2 por ciento de las respuestas, seguido de la conflictividad social, que acaparó el 14,3 por ciento de las respuestas. Así, los temores de los empresarios se centraron en los riesgos que trae aparejada la conflictividad política y social y la existencia de desequilibrios fiscales. “A pesar del comienzo de año, con el conflicto del Banco Central y el Fondo del Bicentenario, el país tuvo niveles de actividad en recuperación”, asegura.

“La inflación se distingue de los otros indicadores, porque siempre es una preocupación”, asegura Apaz. En 2009, el aumento generalizado de precios se situó como la tercera preocupación. “Sin embargo, hoy con los niveles de demanda y actividad en recuperación, podría ser uno de las principales preocupaciones”, asegura.

A nivel microeconómico, en cuanto a la situación general de su empresa, el 40 por ciento se inclinó por asegurar que la producción se expandirá en los próximos doce meses. En cuanto al nivel de empleo, la mayoría de los encuestados 62,8 por ciento no piensa modificar la dotación de personal en el próximo año, al tiempo que un 13,6 por ciento piensa reducirla.

En relación al clima de inversiones durante el próximo año, el 12,5 por ciento estimó que mejorará (contra el 17,8 por ciento en junio), al tiempo que un 42 por ciento se inclinó por un deterioro. “Los empresarios se muestran más cautos, y están más interesados en lograr la estabilidad. El comienzo de año, no ayuda a darle certeza al inversor”, destaca Apaz.



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