Perú: la estrella regional que no se conforma con ser fugaz

Perú: la estrella regional que no se conforma con ser fugaz

La sostenida expansión de la economía peruana ha generado nuevos desafíos para sus líderes políticos y empresariales. Capacitación, distribución del ingreso y fortalecimiento de las pymes son parte de las deudas que deberá asumir quien suceda a Alan García, tras las elecciones de abril próximo. 28 de Enero 2011

"Estrella fulgurante". "Vedette regional". "Perla del Pacífico". No, no son los apodos de una nueva bailarina o cantante de moda. Nada más lejano a ello. Se trata de algunos de los muchos nombres con los que durante los últimos años economistas e inversores han tratado de rebautizar al Perú. Por lejos la economía más expansiva de la región, en diez años este país de 30 millones de habitantes casi triplicó su PBI y tiene claras intenciones de continuar en esa racha. De los u$s 53.323 millones con que el producto peruano fue cuantificado en 2000, se llegó a un estimado de u$s 146.280 millones el año pasado, una cifra que apunta a seguir aumentando en tanto las proyecciones de crecimiento se mantienen en una tasa anual en torno al 7,8% para los próximos cinco años. De ser así, para 2015 el PBI peruano alcanzaría un volumen de u$s 195 mil millones.

Y aunque muchos se regodeen con estas cifras, a poco más de dos meses de una elección presidencial ya se levantan las voces que comienzan a hacer notar los bemoles del "modelo peruano". Más que críticas a lo que se ha hecho, lo que se pone sobre la mesa son los nuevos desafíos que el propio crecimiento sostenido obliga a enfrentar.

"Se ha hecho un trabajo muy importante y que ha sido mantener la estabilidad. Ahora lo que falta es crear las condiciones para que el crecimiento de los últimos años no se estanque. Por ejemplo, se requiere de una profunda reforma al sistema educacional", dice Elmer Cuba, socio gerente de la consultora peruana Macroconsult. Para el analista, quien por estos días además es jefe de plan de gobierno del ex alcalde de Lima y puntero en las encuestas para suceder a Alan García en abril, Luis Castañeda Lossio, de esta forma se apunta a dos cosas. Por un lado, calificar a la población para la nueva etapa del desarrollo y, por el otro, generar las condiciones para una mayor movilidad social, "algo que a pesar del crecimiento económico de los últimos años, ha sido dejado de lado", dice.

Según datos de Macroconsult, en los últimos cinco años entraron al país casi u$s 30 mil millones por concepto de inversión extranjera directa y las exportaciones aumentaron de u$s 7.700 millones a u$s 35 mil millones. Con el engrose de las arcas fiscales, el gobierno nacional aumentó el gasto no financiero, de 2005 a la fecha, de poco menos de u$s 14 mil millones a casi u$s 26 mil millones, gasto que comenzó a dirigir hacia aquellos sectores que no se han favorecido con las espectaculares cifras de crecimiento a través de subsidios.

"En el futuro, el énfasis debe estar puesto en la creación de oportunidades de movilidad social. El Perú viene muy bien, pero impulsado por el desarrollo en la zona costera y ahora es tiempo de mirar hacia el interior. Hoy la desnutrición sigue alcanzando a un 40% de la población rural y ese es un tema que no se puede soslayar”, sostiene el analista. “Por ahora se inició un proceso de transferencia de riqueza mediante un subsidio de 30 dólares mensuales para las familias del interior contra comprobación de que los niños vayan a la escuela y el objetivo nuestro (dice un poco probándose el traje de asesor político) es seguir avanzando en profundizar esa dirección”.

Desde la Argentina, Mariano Lamothe de abeceb dice que en el Perú, cuyo crecimiento "es importante contextualizar dentro de un entorno muy favorable para la región, aún persiste una serie de problemas sociales latentes. El crecimiento peruano es muy a la chilena, con fuerte acento en las materias primas y una magra política de distribución del ingreso, esperando el derrame”. En coincidencia con Cuba, dice que las correcciones deberían ir en ese sentido. De todos modos, aclara el analista, el buen trabajo hecho en ordenar unas cuentas fiscales históricamente deficitarias (en 2010 el déficit de cuenta corriente sería de "sólo" 0.6% del PBI, poco más de u$s 1.000 millones, cuando hace diez años era de 2,8% y hace quince, de 7,7%), y llevar a cabo “una política inflacionaria acorde”, sienta las bases para el desarrollo futuro.

Sobre la forma en que los inversionistas argentinos miran hacia el país del río Rímac, Lamothe sostiene que “el mercado peruano le resulta un poco inaccesible. Aún hay muchas cosas para mirar hacia Chile y Brasil, y el argentino prefiere concentrarse en eso", apunta.

Pensando en nuevas inversiones, para el gerente de Estudios Económicos en Maximixe Consult en Lima, Luis Contreras, entre los sectores que quedan por desarrollar y que presentarán las mejores oportunidades en los próximos años está principalmente la construcción, "que tiene la gran tarea de desarrollar infraestructura para mantener el crecimiento de la economía. El país tiene un importante déficit de infraestructura de transportes -carreteras, puertos, aeropuertos-, infraestructura de vivienda e infraestructura de energía y telecomunicaciones", dice. Aunque el analista afirma que las grandes fortalezas del Perú están en las materias primas, por las grandes posibilidades de desarrollo de sus recursos naturales, no descarta la vía del desarrollo industrial, "aunque es claro que los mercados domésticos de Brasil y Argentina, por ser de mayor dimensión, dan mayores posibilidades a sus industrias locales".

Con una inflación controlada inferior al 2% y una calificación de Standard & Poor's que desde fines de 2008 se mantiene en BBB, a las principales áreas a explotar -minería, pesca y agroindustria-, quedan por sumarse otras como construcción, energía, turismo, acuicultura, infraestructura y petroquímica.

Principales áreas
Para Contreras, el gobierno de Alan García ha tenido éxito en el incremento de los flujos de inversión debido a que ha logrado mantener y perfeccionar los lineamientos de la política económica que se implementó en el Perú desde principios de la década del '90. En este escenario, el mercado opera fundamentalmente como "asignador de los recursos, cumpliendo el rol de brindar estabilidad jurídica y desarrollar infraestructura para el crecimiento de la inversión privada". El analista sostiene que un logro de los últimos años ha sido que la inversión privada encuentre ahora en la inversión pública "no un competidor, sino un acompañante que le facilita infraestructura y le da posibilidades de colaboración para enfrentar eventos externos negativos". Un ejemplo que cita es el de la reciente crisis financiera: "el Estado logró menguar el impacto negativo a través de su plan de estímulo económico. Aunque la velocidad en que se implementó no fue la óptima, sí tuvo un impacto final positivo", dice.

A nivel de sectores económicos, las principales fortalezas se encuentran en las áreas primarias, en particular en minería, hidrocarburos y agroexportación. "En este contexto, en los próximos tres años se espera el inicio de operaciones de un importante de número de proyectos mineros entre los que destacan los proyectos cupríferos y auríferos, los que brindaran mayores posibilidades a la oferta exportadora", dice Contreras. "También se espera un importante repunte de la agroexportación dada las mejores perspectivas internacionales y por la posibilidad de acceder a importantes mercados a través de los TLCs firmados en los últimos años", remata.

De cara al desarrollo y nuevas inversiones, Cuba añade que un desafío vital es "generar las condiciones para que las pymes, que emplean a 11 millones de personas en un país donde la fuerza laboral llega a los 15 millones, puedan ser competitivas. Eso es crucial. Para el Perú sería un fracaso que luego de más de diez años de crecimiento al 7 u 8%, en cinco años, nos empantanemos en un techo de 3%, como le sucedió a Chile". En este sentido, el sector servicios jugará un papel fundamental en el camino hacia el desarrollo. "Es necesario fomentar sectores como la gastronomía y el turismo, la artesanía de exportación, etcétera. Un ejemplo que ilustra la necesidad de poner el acento en estas áreas es que este primer trimestre de 2011 el crecimiento, que será del 7%, deberá su expansión principalmente al consumo y la nueva inversión privada, no a las exportaciones. Eso indica un cambio en la economía interna sobre el que se debe poner atención hacia el futuro".

Interesados en invertir
Quienes a diferencia de los argentinos sí han estado de cabeza en su vecino del norte han sido los inversionistas chilenos. Las buenas perspectivas de crecimiento del país han generado también el interés de inversionistas extranjeros en el sector retail, telecomunicaciones, energía e infraestructura.

Ya a mediados de 2008 el embajador de Perú en Chile, Hugo Otero, decía sobre el estado de los vínculos bilaterales que no existía "ningún tema, incluso el de La Haya, que supere la velocidad de la integración chileno-peruana". Un ejemplo: desde hace varios años que las cancillerías de ambos países vienen trabajando en forma conjunta de cara a las reuniones de la APEC, el foro multilateral que reúne a 21 economías asiáticas y americanas de la costa Pacífico.

Los grandes retailers llevan años peleándose los nuevos espacios que este mercado ha ido generando para algunas de las billeteras más gordas de Chile. Tanques como Cencosud y Falabella están hace más de un lustro abriéndose camino, seguidos por retailers como cadenas de farmacias o pequeñas empresas que en vista del crecimiento han corrido a plantar bandera del otro lado del desierto de Atacama. En 2010, los chilenos invirtieron u$s 9 mil millones, una cifra que este año podría aumentar en 10%. Y en la Bolsa de Valores de Lima, un poco adelantándose a la creación del llamado Mercado Integrado Latinoamericano, que reuniría a las bolsas de Santiago, Lima y Bogotá, invirtieron u$s 246 millones, 167% más que en 2009.

Un caso de nuevos nichos se está dando en tecnología, demanda creada a partir del crecimiento. Esto ha permitido la entrada de firmas como la chilena Orión, que provee soluciones de integración y servicios gestionados de tecnologías y seguridad de la información. La compañía, que comenzó tanteando el terreno en 2000, cuatro años más tarde abrió su primera oficina física. Actualmente son líderes en proyectos de cloud computing (el almacenamiento y administración de datos fuera de soportes físicos, con internet como principal herramienta), con más del 80% de participación en empresas medianas y grandes en Perú, duplicando en 2010 su facturación del año anterior. "Esperamos al menos volver a duplicarla en 2011", dice el gerente general de la firma, Andrés Cargill. "Perú ha sido bastante abierto a incorporar herramientas globales de tecnología. Por ejemplo en cloud computing están bastante más adelantados que la Argentina y Ecuador", remata, planteando de paso un desafío para este lado.



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