¿Paternidad a la sueca?

¿Paternidad a la sueca?

Las licencias pagas para los flamantes padres en el centro del debate. 19 de Abril 2010

Con la llegada de la Generación X a la adultez, muchas cosas cambiaron en el mundo de la paternidad. Hace tiempo que las mamaderas y pañales dejaron de ser exclusividad del género femenino, al mismo ritmo que la crianza de los chicos se volvió una actividad mucho más compartida. Ver hombres empujando cochecitos o buscando a los hijos en el jardín ya no sorprende a casi nadie.

Sin embargo, la pregunta del millón no deja de plantear algunas dudas existenciales: ¿Cuán compartida es al final de cuentas la crianza? Las madres que deciden seguir trabajando, sin escalas, después de la llegada de sus hijos se enfrentan en carne propia a muchos de estos dilemas. En la mayoría de los casos, es a ellas a quien llaman del jardín ante cualquier inconveniente o quienes salen corriendo del trabajo para llegar a tiempo al pediatra.

Hombres embarazados
Pero muchos de estos desafíos domésticos podrían pasar a la historia. Es más, la solución para conciliar vida laboral y personal, en materia de crianza, no sólo podría venir de la mano de las licencias de maternidad extendida. Podrían ser los mismos hombres, modelo siglo XXI, quienes sean portadores de la buena nueva, si nos dejáramos guiar por algunos flamantes ejemplos como el de Suecia, que fue el primer país que estableció la licencia de paternidad paga allá por 1974.

Hace apenas un mes, en pleno Día de la Mujer, las calles de Estocolmo se vieron inundadas con inusuales carteles, que mostraban ni más ni menos que fotos de hombres embarazados. No se trató de una vuelta al ruedo de aquel famoso filipino, que revolucionó al mundo, al decir que estaba esperando un bebé. Esta vez la historia fue bien distinta. Fue ni más ni menos que una campaña para incentivar a los hombres a que aprovechen el generoso permiso de paternidad sueco.

En este país de avanzada en materia de beneficios sociales, los padres tienen la posibilidad de tomarse la abultada cifra de 480 días para cuidar de cada hijo, durante sus primeros seis años de vida. Para colmo, 390 de estas jornadas son justamente retribuidas: los trabajadores reciben una recompensa que equivale al 80% del sueldo. Vale aclarar que el total de días de licencia pueden ser repartidos entre los dos padres, de acuerdo a su preferencia. No es un beneficio exclusivo de los hombres, pero sí es una posibilidad que abre un enorme camino en materia de nueva paternidad.

Hasta ahora, el beneficio estaba bastante difundido, pero no todo lo que el Gobierno querría. Todavía existe un 20% de los hombres que no utiliza esta opción. De ahí la motivación para lanzar esta campaña con hombres embarazados, que inundó las nevadas calles junto al slogan “¡Claro que me voy a quedar en casa!” y un site especial con información e ideas de cómo adaptarse a la vida en casa con un niño.

Llamativamente muchos latinos protagonizaron esta campaña. “Como padre, lo más importante del permiso es que tienes una oportunidad única de conocer a tus hijos y que ellos te conozcan a ti”, reconoce Pablo Cepeda, un músico sueco de origen chileno, que estuvo en casa con su hija en su primer año de vida y cuya cara y panza abultada se plasmaron en los revolucionarios carteles.

“Los hombres, en general, tenemos peor confianza en nosotros mismos como padres y cuidadores de niños. Para mí, fue lo mejor que hice en mi vida, quedarme en casa casi un año conociendo a mis hijos gemelos, que ahora tienen dos años”, se suma Carlos Rojas, el alma matter de la campaña, cuyos padres son españoles.

Y por casa, cómo andamos?
La legislación argentina está muy lejos de los ideales suecos. Actualmente, la Ley de Contrato de Trabajo, que data de 1976, establece una licencia con goce de sueldo de apenas dos días para los flamantes padres. Una extensión que no contempla los nuevos roles de los padres en la crianza y que representa ni más ni menos que 388 días pagos menos que en Suecia... Pero esta antigua ley laboral podría cambiar con un poco de viento a favor.

Su modificación fue aprobada en noviembre del 2006 en Diputados. Pero, lamentablemente, aun no corrió la misma suerte en la Cámara de Senadores, ya que el proyecto reúne también otras modificaciones laborales más polémicas. Entre los cambios que se proponen, se incluye la extensión de la licencia de paternidad a 15 días, tanto para los padres biológicos como para los adoptivos. También se contempla la situación de las madres adoptivas, que gozarán de una licencia paga de 45 días, y se prevén asimismo licencias extendidas para madres y padres de bebés de bajo peso.

Mientras tanto, muchas empresas argentinas decidieron dar ellas el primer paso, adelantándose al cambio de la ley. La cantidad de días adicionales varía enormemente de una compañía a otra. Massalín, por ejemplo, decidió hace 10 años agregar un día extra a los dos reglamentarios. American Express y Coca, por su parte, ya otorgan un total de cinco días hábiles pagos, superando también el beneficio legal.

Banco Hipotecario dio un paso más y ofrece una licencia de siete días corridos remunerados, una práctica que también comparte Unilver y que respresenta un beneficio altamente valorado por sus empleados. Lo mismo le sucede a Philips, que hace un año hizo una gran apuesta para conciliar la vida personal y laboral de sus empleados hombres. La compañía decidió dejar atrás la licencia de paternidad que hasta el momento establecía cinco días y extenderla a 15, que es justamente el plazo que se plantea en el proyecto de ley.



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