Parada en la vieja estación

En Santiago del Estero, el edificio de la terminal del Ferrocarril Mitre será reconvertido en un Centro de Convenciones y Exposiciones. Recorrida por la obra, que demandará $ 50 millones. 22 de Septiembre 2011

Como sucedió con muchas ciudades del país cuando el tren dejó de pasar, la enorme superficie de la estación, con sus andenes y espacios aledaños, quedó abandonada. Enclavada en una zona estratégica, a metros de la Casa de Gobierno, la vieja estructura edificio se deterioraba año a año. “Es un edificio emblemático, con historia y un valor patrimonial. El Gobierno de Santiago del Estero implementó una estrategia de planificación para reposicionar a la ciudad como una de las grandes capitales del NOA. Muy cerca de este predio está la nueva terminal de ómnibus, que proyectó el estudio de Solsona. Es una obra modelo, no solo por su arquitectura sino por lo que significa reconectar Santiago con el resto del país", dice firmemente Nicolás Bares, socio del estudio B4FS, a cargo de la obra y ganador también de los proyectos para el Centro Cultural del Bicentenario y para el Museo de la Aduana Taylor, detrás de la Casa Rosada. "Esta fue una licitación de proyecto y precio que ganamos con la empresa de ingeniería local Lo Bruno”, agrega.

En este caso, se trata de la puesta en valor de un extenso predio para erigir el parque de la Memoria del Ferrocarril y el nuevo Centro de Convenciones y Exposiciones. Si bien hubo una vasta cantidad de intenciones para su destino final, incluido un shopping, primó la idea de una estructura comercial con un programa más amplio. "Recuperamos la parte histórica como áreas de soporte y apoyo, y reemplazamos el viejo andén por algo más nuevo. Pero no se alteran las proporciones ni la simbología, sino que se hace un reciclaje de acuerdo a las nuevas funciones. Y se opta por algo que supera lo simplemente comercial", aclara Bares, refiriéndose al reposicionamiento de la ciudad para que pueda competir con otras capitales, ofreciendo espacios de convenciones, exposiciones y generando recursos económicos. "En cuanto a interpretar el espacio, lo único que hicimos sobre la estructura existente fue desmantelar los viejos andenes, porque tenían demasiadas columnas. Los reemplazamos por una caja más contemporánea que permitirá tener desde una sala de cine a un gran espacio integrado", agrega.

Trabajo minucioso
La organización del edificio plantea tres zonas bien diferenciadas arquitectónicamente. En la primera, que ocupa los locales de la estructura histórica, funcionarán las oficinas y boleterías. Esta área restaurada y refuncionalizada incorpora un hall de acceso, confitería, sala de exposiciones, boleterías y guardarropas. En la planta alta, los espacios serán reutilizados como oficinas del complejo. La segunda, incorpora un pabellón de acceso desde el parque, como nuevo elemento que genera la transición entre el afuera y el adentro (la gran sala), con una materialidad transparente y un pequeño espejo de agua. Esta nueva pieza genera una relación de visuales hacia el verde.

Finalmente, el tercer sector (la zona de los andenes) será remplazado por una nueva estructura metálica de grandes luces que permitirá una sucesión de espacios flexibles y complementarios para la realización de todas las actividades requeridas por el programa de necesidades del Centro de Convenciones y Exposiciones. A través de un sistema de paneles modulares móviles, el edificio permite el funcionamiento de cuatro salas -de 340 m2 cada una- que, en forma independiente, pueden ser utilizadas como auditorios, cines o teatros. Combinando este sistema, se pueden obtener dos auditorios para 800 espectadores (de 680 m2) o una gran sala de 2.400 m2 donde se utiliza el edificio integrado como un gran espacio y con la expansión al exterior.

En las áreas exteriores se prevé la parquización y forestación del predio y la construcción de estacionamientos. Todos ellos se construirán con pavimentos que permiten crecer el césped y garantizan superficies absorbentes.

Por otra parte, además del nuevo uso que se incorpora, una tarea fundamental es la de restaurar y poner en valor las áreas más significativas del edificio histórico, entre las cuales se destaca el sector de acceso público que recuperará verdaderamente este carácter. "La tarea de conservación y nueva intervención forma parte de un proyecto integral que va más allá de recuperar materialmente el edificio. La intención es resignificar el sitio urbano, transformándolo en un ámbito flexible y acorde a las necesidades de la provincia para realizar grandes eventos y alcance nacional e internacional", sigue Bares.

En cuanto a patologías, el objetivo de las intervenciones apuntaron fundamentalmente a consolidar los muros y cubiertas que estaban en riesgo estructural, revertir el estado de deterioro generalizado en el que se encontró el edificio, quitar las incrustaciones de las mamposterías, estabilizar el ingreso de humedad, limpiar y restaurar las superficies murarias y reponer mampuestos o morteros de asiento. "La propuesta tiene como objetivo conservar este espacio de alto valor y dotarlo de condiciones de habitabilidad acordes a la nueva función y a las posibilidades contemporáneas. Hoy se encuentra en un proceso muy avanzado en cuanto a sus elementos constitutivos. La intención es terminarlo a fin de año o principios de 2012", concluye el arquitecto.



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