Para Ecolatina, este año cerrará con déficit fiscal

Para Ecolatina, este año cerrará con déficit fiscal

Según la consultora, los ingresos genuinos del sector público financian una fracción cada vez menor del gasto primario. En 2009, los recursos tributarios y las contribuciones de la seguridad social cubrieron sólo el 93,6 por ciento de esas erogaciones. 29 de Marzo 2010

Para el año electoral, el financiamiento del gasto es un tema preocupante. La consultora Ecolatina estimó que este año cerrará con déficit fiscal y que el Tesoro sorteará las dificultades para cerrar el programa financiero con el avance sobre el uso de reservas del Banco Central, y la reapertura del canje de deuda con los holdouts. Sin embargo, advirtió que “el mayor riesgo es que el continuo avance sobre las reservas y el impuesto inflacionario terminen reduciendo significativamente la demanda de dinero, acelerando la inflación y la fuga de capitales en un escenario de menor cobertura de la base monetaria y pérdida de competitividad por el ancla del tipo de cambio nominal”.

“Si bien no es deseable un ajuste del gasto, su financiamiento tampoco debe depender excesivamente de fuentes extraordinarias ya que se corre el peligro de arribar al punto en que los costos de cerrar el programa financiero superen los beneficios de expandir las erogaciones”, alerta. El problema de fondo, según la consultora, es que los ingresos del sector público provenientes de la recaudación cubren una fracción cada vez menor del gasto primario. Así, indicó que el año pasado estos recursos sólo alcanzaron para cubrir el 93,6 por ciento de las erogaciones primarias, por debajo del promedio de la década pasada (94,4 por ciento). “Excluyendo los recursos extraordinarios (traspasos de AFJP y DEGs) y las utilidades del BCRA, puede verse cómo se achicó el superávit primario ’genuino’ desde 2005, al punto que estimamos que será deficitario este año”, evalúa.

Ecolatina recordó que, sin la posibilidad de colocar deuda a tasas razonables, en el 2009 el bache se cubrió con un mayor financiamiento intra-sector público, del BCRA, y el aporte de los derechos especiales de giro (DEGs)del Fondo Monetario Internacional. Al respecto, explica que la estrategia para saldar el bache fiscal de este año consiste en un mix de tres alternativas: “Avanzar sobre el stock de reservas, colocar deuda tras el canje con los holdouts y apelar al impuesto inflacionario”. 

“Si al uso de las reservas internacionales se le suma el traspaso de utilidades y el aumento de los adelantos transitorios, puede verse que el BCRA aportará 4,3 por ciento del producto al Tesoro, cubriendo el 74 por ciento de la brecha”, puntualiza. Así, advirtió que el problema de financiarse con reservas o emisión es que implica asumir riesgos en términos de estabilidad cambiaria y de precios en el mediano plazo. “Más allá que la deuda pública y sus servicios se hayan reducido gracias a la reestructuración, cabe preguntarnos con qué fin nos endeudarnos. Si vamos a financiar gastos corrientes nuevamente, no estamos aprendiendo de los errores”, concluye.



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